Se aplicará en forma gradual el ordenamiento del tránsito en el centro.

El Municipio todavía no puso los carteles informativos ni pintó los cordones donde no se podrá estacionar. El lunes recién se sabrá cuánto personal estará afectado al operativo de difusión y prevención.
La Intendencia de San Luis salió a aclarar ayer que la ordenanza de reordenamiento del tránsito se aplicará en forma gradual. Y que mientras no estén los carteles de señalización y los cordones pintados de amarillos se podrá estacionar en 41 cuadras por las que pasa el colectivo urbano y en el contorno de la Plaza Pringles, los dos sectores de la ciudad donde el texto de la norma prohíbe a los conductores dejar los vehículos desde el 1º de enero.

“No podemos prohibir algo que no está señalizado y cuando no hay nadie que controle”, dijo el director municipal de Tránsito y Vía Pública, Oscar Magni, sobre dos de los factores que inciden en que enero sea considerado por el Ejecutivo como un mes de información y de concientización de las medidas que incidirán en las conductas habituales de los automovilistas. “Vamos a ir implementando de a poco -agregó- porque hay gente que no sabe y vamos a encontrar de todo: gente que no vio el cartel, que no le informaron, que dejó el auto a la noche. Todo un mes tenemos para concientizar”.

“Esto conlleva un proceso, donde tendremos que hacer ajustes día a día”, vislumbró el funcionario y adelantó que febrero servirá para ultimar detalles que permitan llegar a marzo con todos los cambios en marcha. Es que además de la restricción en el estacionamiento, la ordenanza modifica la forma de hacerlo en la avenida Illia -de 45º pasará a paralelo al cordón-, prohíbe el estacionamiento sobre mano izquierda en calles -como las que circundan la plaza Independencia-, elimina el giro a la izquierda en avenida Lafinur desde los carriles centrales, traza el camino de ingreso y salida a la ciudad del transporte interurbano y fija 30 paradas de taxi.

Según Magni, la sucesión de feriados, de asuetos, algunas dificultades en la adquisición de los materiales y las inclemencias del tiempo también juegan su papel en la implementación de las acciones. Tal es así que en los planes inmediatos figura que hoy a la noche un grupo de empleados municipales saldría a pintar los cordones de la plaza Pringles y a colocar los cuatro carteles, pero todo está supeditado al clima.

Los letreros que se colocarán en la plaza serán diferentes a los del resto de las calles, en donde se buscará imprimirle mayor fluidez a la circulación vehicular. Mientras en el punto más céntrico de la ciudad tendrán una inscripción que indicará la prohibición a toda hora, todos los días del año, en el resto el impedimento para los rodados particulares será de lunes a viernes de 7 a 22 y los sábados de 8 a 13.

“Lo fuerte va a ser a partir del lunes”

Para Magni el lunes será un día clave en el plan de reordenamiento vial porque tendrá certezas de la cantidad de personas que estarán afectadas al operativo de difusión y de control. Según su agenda primero se reunirá con el jefe de operaciones de Seguridad Comunitaria, Miguel Miranda, y luego con el jefe de Tránsito, subcomisario Claudio Lattini, y el comisario Jorge Manchón.

“Nosotros tenemos 40 personas afectadas, creemos que Seguridad Comunitaria nos aportará entre 80 y 90 y vamos a ver cuánto aporta la policía que tiene el drama de contar con mucho personal destinado al Operativo Verano”, puntualizó. Por eso no duda en asegurar que lo “fuerte va a ser a partir del lunes”. Aunque ese mismo día la Policía también estará a cargo de la tarea de cerrar el acceso vehicular al centro en la víspera del Día de Reyes, tal como se hizo en la antesala a Navidad y Año Nuevo.

El personal que saldrá a la calle estará identificado con su uniforme habitual y contará con un equipo de radio para informar al instante cualquier novedad. En una primera etapa no se labrarán multas, salvo a aquellos conductores que dejen su vehículo frente a un garaje o de un edificio público.

Comerciantes y lavacoches - Dos sectores que quieren respuestas

Pese a que aún no se aplica, el plan integral de reordenamiento vial empezó a generar reticencias en dos sectores: los lavacoches y la Cámara de Comercio. Los primeros porque se sienten perjudicados por el levantamiento del estacionamiento en la plaza Pringles, su “lugar de trabajo”. Los segundos están disconformes con las nuevas pautas y horarios para la carga y descarga de mercadería a los negocios.

Los lavacoches tienen previsto elaborar propuestas alternativas y presentársela a Magni el lunes a la mañana. Mientras que la conducción de la institución mercantil expondrá sus inquietudes también esa mañana al secretario de Transporte, Guillermo Godoy.

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