Aplicar Ingresos Brutos hiere a toda la industria santafesina

La postura de los empresarios provinciales ante la intención de la administración Binner de aplicar un 0,5 por ciento de un antiguo gravamen generará que en el acumulado a lo largo de la cadena productiva e incluso comercial, baje la competitividad ante productos importados. De manera inconsulta esta forma de recuperar el déficit oficial genera malestar e inestabilidad en uno de los sostenes de Santa Fe.
Por Elida Thiery (redacción LA OPINION) - Con el inicio del debate del presupuesto para el año próximo, los industriales y empresarios santafesinos se encontraron de golpe con la inclusión en el proyecto de reforma tributaria de la intención de cobro de Ingresos Brutos, una alícuota del 0,5 por ciento, que había quedado en el olvido y hoy ante un déficit de dos mil millones de pesos por parte de la administración Binner, entra a jugar a favor de la reposición de caja y en contra de la producción local.

Días atrás el tema motivó un encuentro en Gálvez, donde los representantes del sector, encabezados por el titular de FISFE, Carlos Garrera, se encontraron con el secretario de Servicios de Apoyo al Desarrollo del Ministerio de la Producción, Osvaldo Audagna, ante quien plantearon la oposición a este impuesto.

Surgido como un trascendido y sin comunicación o debate posible, la industria tuvo que salir a dialogar con legisladores para poder atajar al menos en ese plano un avance de imposición por parte del Gobierno, respecto a lo que se considera un impuesto recesivo.

"Hay aspectos que se dan de forma encadenada ante esta decisión. Uno imagina de manera directa que si se induce un déficit, existe la necesidad de cubrirlo. Desde que la Argentina logró en los ï90 firmar un pacto fiscal federal, ha habido una serie de compromisos no cumplidos entre la Nación y las provincias y en los territorios que no ha permitido cumplirlo, entonces la distorsión del pacto ha producido que las provincias hayan elegido primero gastar y luego pensar cómo equilibrar el gasto, lo contrario de lo que se hace en la vida cotidiana. Por eso nosotros adherimos a la idea de que el país necesita discutir nuevamente un pacto fiscal federal, donde el núcleo del campo y la industria sean protagonistas", esta mirada es la que aporta Diego Turco, presidente de la Comisión de Industria del CCIR, frente a una acción que pretende el Gobierno santafesino que "atenta contra la competitividad del país".

MENOR IMPULSO

Si bien ahora se pretende que las industrias sirvan como auxilio para equilibrar el gasto público, es cierto que desde el ámbito provincial la promoción industrial no es lo que era hasta hace muy poco. Turco comenta que "en términos generales los servicios se mantuvieron, pero hay cuestiones del sistema anterior que tendían a quitar impuestos, fundamentalmente sobre áreas industriales, o inversiones que ahora están muy demoradas". El dirigente comparte la idea de promover la actividad no sólo rebajando impuestos, pero si hay que valerse de fondos que promuevan un avance sistémico, pero "no hay indicios que hayamos caminado hacia ese lado, entonces se adhiere al impulso, pero también hay que hacerlo con las acciones. Esta es una visión muy propia de nuestra zona, que ha crecido y ha tendido a recorrer bastante este tema".

Los industriales avalaron la refuncionalización del Estado provincial en el sentido de tender el diagrama de las cadenas de valor, a través del Ministerio de la Producción, "porque Santa Fe, a diferencia de otras provincias, tiene un alto componente de tercerización entre sus empresas, porque muchas de ellas son de bienes de capital, que son industrias de industrias, que necesitan como condición básica complementarse". "Vemos muy bien que la Provincia haya enfocado en el área de la producción una reforma del Estado, pero aparece como una contradicción que luego quieran tributar sobre las cadenas de valor, que es lo que aparece con la intención de aplicar Ingresos Brutos", de esta reflexión absolutamente lógica de Diego Turco se desprende que "el 0,5 de impuesto, se va acumulando en cada paso donde la industria se complementa; y con un 0,5 más con el que se va a gravar a los comercios, entonces el impacto sobre la industria nacional va a ser más alto que sobre los productos importados, atacando a las empresas argentinas y sobre el consumo, porque esos gastos se van a trasladar al bolsillo de la gente".

La industria no habla de rebelión fiscal, sino que sigue apostando a la continuidad de la actividad, apostando al diálogo en un marco donde la desconfianza es parte concreta del futuro, entonces el Gobierno de Hermes Binner quizá debería leer que "no es un buen momento para aplicar más impuestos, porque no estamos saliendo, sino que estamos acostumbrados a la crisis, porque se distribuyen menos Repro, pero porque el Estado no los está repartiendo y no porque se haya bajado el nivel de pedido", señala Turco. En este programa de Recuperación Productiva la industria halló un valioso elemento para estabilizarse e impedir un mayor impacto.

Es importante considerar según un estudio del mes de noviembre de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, donde se indica una caída del 15 por ciento del consumo eléctrico, comparado con el tercer trimestre de 2008, demostrando una caída constante, entonces más impuestos en una época muy complicada donde también cayó el 2,1 por ciento el consumo en supermercados, brinda elementos muy básicos para leer que se está lejos de una recuperación o al menos estabilidad y que no se debe atacar a la producción con "tributos arcaicos", por una necesidad que se puede atar al derroche administrativo y que localmente dañaría gravemente al sistema socio-económico-productivo, sumando a las condiciones la fase del año en la que se intentaría comenzar a cobrar un nuevo gravamen.

Será tiempo de dejar las chicanas coloquiales por parte de los funcionarios santafesinos, para pasar a una autocrítica que tienda a resguardar a la industria, a mejorar las condiciones, e incluso a cumplir de la mejor manera con los objetivos iniciales, previos al desfazaje numérico que hoy se enfrenta en todo el territorio, forzadamente.

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