La aplicación de concursos múltiples generó los primeros roces en el CAM

La alperovichista Vargas Aignasse se opone porque sostiene que la variante contradice la ley.
La cuarta sesión del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), celebrada el miércoles, se caracterizó por fuertes cruces entre sus miembros. Las fricciones alcanzaron tal punto que hubo dos cuestiones sobre las que no pudieron ponerse de acuerdo: la resolución quedó diferida hasta la próxima reunión. Las controversias giran alrededor del mecanismo que se implementará para la celebración de concursos múltiples, con los cuales se quiere agilizar la cobertura de vacantes en el Poder Judicial, y sobre la integración de los jurados que corregirán el examen escrito de los postulantes.

El choque central se produjo cuando hubo que tratar la propuesta del presidente del CAM y vocal de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Gandur, de que se llame a concursos múltiples cuando haya más de una vacante en el mismo fuero e instancia, de manera que, a partir de una única convocatoria, puedan ser cubiertos varios cargos acéfalos. Según esta variante, para el primer despacho, el CAM debería elevarle al Poder Ejecutivo los nombres de los cinco concursantes que hubieran encabezado el orden de mérito para que elija a uno e irle sumando un nombre a esa nómina, de manera que el gobernador siempre disponga de cinco variantes por cargo.

La legisladora justicialista Carolina Vargas Aignasse reconoció que en la coyuntura, caracterizada por 39 vacantes, tal sistema acortaría "mucho los tiempos". No obstante, esgrimió que la Ley 8.197 no prevé la multiplicidad de concursos y, sobre todo, objetó que sería violatorio del margen (de discrecionalidad) que dicha norma le concede al PE a partir del concepto de que este debe recibir un quinteto por cargo.

Como consecuencia, la alperovichista promovió que, no obstante el carácter múltiple de un concurso con varias acefalías en una misma instancia o fuero, cada postulante consigne el cargo específico por el que compite y, en el momento de corregir los exámenes, que se agrupen los aspirantes en función de la opción que hayan elegido, para proceder luego a la confección del orden de mérito. "Sólo en caso de que, para ese cargo, no se llegara a integrar el quinteto, se lo compondría tomando el orden de mérito de la totalidad de los postulantes para esos cargos", sugirió.

"Estamos escamoteando el orden de mérito y desvirtuando el sentido del concurso. Si sólo una persona se inscribiera para un determinado cargo, formaría parte del quinteto por esa sola razón, pese a figurar, por ejemplo, en el puesto N° 20 del orden de mérito general", reprochó Gandur.

Asimismo, Antonio Bustamante, referente de los abogados de la capital, que comparte la tesitura de Gandur, advirtió que la variante de Vargas Aignasse afectaría la opción hecha por los propios postulantes al posibilitar que, para la conformación de un quinteto respecto de un determinado cargo, pueda recurrirse a aspirantes que se hayan anotado para cubrir otros despachos. "¿Cuál sería, entonces, el sentido de anotarse para un cargo determinado?", inquirió.

Cambio de posición

La novedad en este punto la dieron los representantes de los magistrados, que durante la sesión anterior sólo habían formulado reparos de redacción al texto de Gandur. "Soy contrario a la idea de los concursos múltiples, aunque reconozco que, frente a la urgencia, en la reglamentación, eventualmente, habría que reconocerlos con carácter excepcional. El problema estaría dado porque se privaría a los concursantes de la posibilidad de participar de varios concursos por diferentes cargos", aseveró Eudoro Albo. Su colega, Augusto Avila, mocionó porque al debate se lo postergara para estudiar alguna variante que permitiera conciliar las posiciones.

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