Si no aplica los frenos, lo empujan por el barranco

Tras los dichos del titular de Fiat Auto, descalificatorios con el Gobierno y con los sectores beneficiados con la promoción industrial, Cristiano Rattazzi mereció la reprimenda de sus pares.
"Lo mataron." Con esta breve frase, los integrantes de la Unión Industrial sintetizaban la posición de los presentes ante los dichos del titular de FIAT Auto, Cristiano Rattazzi. En la primera reunión de la mesa chica bajo la administración del flamante presidente de la entidad fabril, Héctor Méndez, las declaraciones del empresario italiano sobre la política oficial fueron el eje del debate que se extendió por más de dos horas e impidió el tratamiento de otros temas. Luego de varias definiciones fuertes hacia un ausente Rattazzi –faltó y sin aviso–, la junta directiva decidió de manera unánime solicitar que hiciera una "rectificación o ratificación pública" o, en caso contrario, se atenga a recibir una medida disciplinaria. Sus palabras no recibieron siquiera el apoyo de los empresarios que integran su lista y con los que comparte cierta afinidad ideológica. Luego Méndez se dirigió a Casa de Gobierno para mantener un encuentro con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, con quien analizó las políticas para "mantener los niveles de producción y empleo en el país".

Los popes fabriles abandonaron las frases "políticamente correctas" y se dirigieron a Rattazzi con todo el malestar acumulado desde que criticara los "logros" de la entidad en materia de protección de sectores sensibles. Con la ansiedad por responder a los dichos del presidente de la compañía automotriz, que fueron considerados un agravio "por todos los integrantes y cámaras de la UIA", llegaron bastante antes de la hora a la sede de Avenida de Mayo al 1100. Sin embargo, el directivo italiano nunca se presentó al encuentro. "Seguramente, esta vez prefirió leer el diario en su casa", ironizó uno de los presentes. Rattazzi había manifestado que durante la administración anterior iba a las reuniones "sólo a leer el diario". El faltazo sumó al malhumor de los directivos que lo "atacaron de todos lados".

"Cómo podía decir eso y atacar los planes que más se defendió para todos sectores. El gobierno italiano tuvo que salvar a Fiat dos veces de la quiebra. Si lo escuchan en Turín, lo matan a este tipo", señaló un presente. "No, por eso lo mandan a la Argentina; para que hable las pavadas en otro lado", le contestó otro. El clima daba para cualquier cosa y algunos imaginaban que si aparecía lo linchaban. "Estaban todos muy calientes, incluso los de su propia lista", reconoció a este diario el ex presidente y ahora vocal de la UIA Juan Carlos Lascurain. "Le dijeron de todo", sumó el prosecretario de la entidad, José Ignacio de Mendiguren. El encuentro discurrió en una avalancha de críticas a la posición liberal del empresario. Méndez escuchó los reclamos.

La defensa que pudo haber llegado de parte de algunos de los integrantes de su propio partido no apareció. El abogado Daniel Funes de Rioja y vicepresidente 7mo. de la UIA se mostró mucho más crítico "resaltando el trabajo de las conferencias que se hicieron en las provincias para diagramar una política regional", según relataron a Página/12. Por su parte el vicepresidente 3ro. Federico Nicholson propuso incluso a la junta la redacción de un comunicado para despegarse de la verba de Rattazzi. La iniciativa fue aceptada. "La Junta Directiva de esta Entidad, en su reunión del día de la fecha, expresa que las declaraciones de su vicepresidente 5to., Cristiano Rattazzi, difundidas en distintos medios en los últimos días, sólo constituirían opiniones estrictamente personales y no reflejan el pensamiento institucional de la Unión Industrial", contenía el texto difundido por la mesa chica.

De todos modos, esa declaración "institucional" no conformó a todos y el pedido unánime fue de sanción para el titular de FIAT Auto. "Se le pidió una ratificación o rectificación pública sobre sus dichos y, de acuerdo con lo que diga, se lo va a sancionar", explicó Lascurain a Página/12. El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado, Alberto Sellaro, dijo que "fue una desubicación en hablar fuera de la casa (UIA) y por eso tiene que ser sancionado".

Luego de más de dos horas de deliberaciones y sin poder avanzar sobre un temario para presentarle a la Presidenta, Méndez se dirigió a la Casa Rosada para una reunión de agenda abierta. "No fue con un temario debido, pero existen temas en los que se seguirá sobre la misma línea que hasta ahora", adelantó Lascurain.

En el encuentro, Fernández de Kirchner manifestó al titular de la UIA su intención de instruir a las áreas técnicas competentes del Gobierno para impulsar una alternativa que haga viable una solución al problema de la ley de riesgo de trabajo, de acuerdo con un comunicado de la UIA. Méndez insistió, por su parte, en la necesidad de instrumentar una ley para las pequeñas y medianas empresas, que fomente la inversión. También solicitó la agilización de los reintegros a las exportaciones y devolución del impuesto al valor agregado. "En ese sentido, la Presidenta indicó que se destinarán unos 300 millones de pesos para ir resolviendo las deudas que el Estado tiene con las pymes por reintegros a las exportaciones", agrega el documento. Las partes coincidieron en hacer los esfuerzos necesarios para lograr preservación del empleo.

En el convite estuvo también la ministra de Producción, Débora Giorgi, y el titular de Planificación, Julio De Vido. Por el contenido de la charla es difícil explicar la ausencia del secretario de Industria, Fernando Fraguío. Pero su cercanía a Rattazzi –Fraguío fue titular de Iveco, filial de Fiat– y su malestar ante las medidas aplicadas por el Gobierno en materia de importaciones explicarían el faltazo.

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