Apareció Bussi y se rompió la hegemonía del PJ y de la UCR

Apareció Bussi y se rompió la hegemonía del PJ y de la UCR
Recordando los comicios de 1987
La campaña electoral para los comicios del 6 de septiembre de 1987 trajo el gran cambio. Desde 1983 hasta esta penúltima elección de la década del 80 los peronistas y los radicales habían sido los protagonistas principales de la política.

En 1987 apareció Antonio Bussi en la actividad proselitista provincial. El actual ex militar se encuentra preso acusado de delitos contra derechos humanos, desembarcó por el partido Defensa Provincial Bandera Blanca. Era la lista 55 y la publicidad se promovía con la cara de Bussi y una leyenda que decía: "Hubo un tiempo en que los tucumanos estaban orgullosos de su provincia. Hoy la esperanza está en marcha. Bussi ha vuelto por el bien de todos".

Bussi era uno de los candidatos a gobernador de las 13 listas (una menos que este año) que compitieron cuatro años después de reinstaurada la democracia en el país. Pelearon en aquella oportunidad muchos políticos que incluso hoy mantienen cierta vigencia. Tal es el caso de Osvaldo Cirnigliario que aún no había convertido en marca registrada su apodo (Renzo) y Daniel Blanco y Rodolfo Succar del Partido Obrero y del Socialismo, respectivamente. Eran las caras jóvenes de los comicios.

El duelo central fue entre el radical Rubén Chebaia y el peronista José Domato. Entre ellos se dirimiría el gobernador pero la noticia fue Bussi.

Se durmió gobernador

La noche del domingo de la votación contrastó con lo que fue el amanecer de los días subsiguientes. "Nosotros creemos que hay un nuevo gobernador", manifestó Chebaia antes de irse a dormir. El peronismo se mantenía con total cautela. Hacía silencio. Sólo la senadora Olijela del Valle Rivas se había animado a decir:?"fue una verdadera fiesta cívica". Los guarismos finales sirvieron para explicar el contraste: La UCR sacó 176.256 votos para diputados nacionales y 177.506 para gobernador. El peronismo salió segundo con 135.425 votos para los cargos nacionales y 133.539 para la principal magistratura. Después el colegio electoral (una institución que hoy no existe) pondría a Domato en el cargo de gobernador y no a Chebaia. Pero lo curioso y la sorpresa fue Bussi. Desde Buenos Aires, el radical Manuel Casella decía: "Yo puedo analizar con frialdad lo que pasó en Buenos Aires (el PJ había ganado en casi todo el país) pero lo que realmente preocupa es lo de Bussi en Tucumán".

Aquí el militar había obtenido 104.727 votos para ser gobernador y 98.453 para diputado. Fue la tercera fuerza, mientras que el cuarto lugar lo ocupó Cirnigliaro con su Frente de Acción Provinciana.

"Siento una profunda satisfacción y mucho más, un profundo reconocimiento a esta sociedad tucumana", señaló sonriendo como si fuera el único que verdaderamente había triunfado en aquellos comicios.

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