Los anuncios para el campo vuelven a fortalecer a Moreno

La Presidenta aceptó la idea del secretario de Comercio de no bajar retenciones a la soja
Guillermo Moreno se iba exultante. Carpetas bajo el brazo, pidió a su chofer que lo esperara y se dedicó a conversar en los jardines de Olivos por más de una hora.

Fue ayer al mediodía, después de los anuncios presidenciales que sellaron el fin de las especulaciones sobre una baja en las retenciones a la soja. Antes de irse, Moreno se acercó a los periodistas, saludó con un beso, y hasta permitió que algún grabador indiscreto se metiera hasta el asiento trasero de su auto.

El polémico secretario de Comercio resultó ayer uno de los grandes ganadores en la puja por la política agropecuaria. Y se le notaba. La presidenta Cristina Kirchner terminó finalmente volcando la suerte de su lado y decidió dar curso a los anuncios que le había preparado Moreno. Junto con el ex presidente Néstor Kirchner, ambos pregonan que una rebaja en las retenciones a la soja es inadmisible. Creen, al menos por ahora, que la caída en el precio internacional no ha sido tal como para que ese cultivo haya dejado de ser rentable.

Y así se decidió. Después de un fin de semana cargado de negociaciones de último momento, ayer por la mañana se determinó eximir a la soja de los anuncios, en medio de constantes trascendidos que había dejado correr el propio Gobierno.

Es que hasta anoche figuraba entre los borradores que le acercaron a la jefa del Estado un plan que incluía un fondo de promoción para las exportaciones del complejo oleaginoso, que ayer brilló por su ausencia. Y no por un olvido.

El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, era el impulsor del programa, aunque ayer se encargó de descartar que la medida hubiera estado en estudio y mucho menos en la órbita de su dependencia.

Empate

Pero fuera de micrófono, y con los anuncios ya hechos, renació la eterna disputa interna entre los duros y blandos: de un lado, Moreno y el director de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), Ricardo Echegaray; del otro, Cheppi. Según deslizaron los protagonistas, hubo empate y todos se fueron conformes.

Es que si bien Cheppi insistía en ampliar la rebaja de las retenciones a otros cultivos, que no necesariamente eran la soja, sino también el girasol, logró que se impusiera su plan de segmentar los grandes, medianos y pequeños productores.

Entre las especificaciones que dio a conocer la Presidenta ayer para bajar retenciones para el maíz y el trigo, Cristina Kirchner aceptó reconocer finalmente las diferencias entre los distintos tipos de producción, con lo que otorgó más beneficios para aquellos con menos niveles de cosecha anual.

Moreno, además, se llevó otro premio: el acuerdo para el engorde de ganado holando argentino en feed lot es otra idea suya a la que la jefa del Estado dio curso. En Agricultura, no obstante, ven el plan con cierto recelo. Creen que, tal como anunció la Presidenta de construir 5 feed lot en 90 días, es imposible.

Pero más allá de las disputas y el equilibrio que intentó mostrar Cristina Kirchner al interior del gabinete, también hubo un cambio en el discurso presidencial, esta vez hacia el campo.

Aunque no invitó a los dirigentes de la Mesa de Enlace, ayer, a la quinta de Olivos, la jefa del Estado obvió las críticas que caracterizaron la relación de su gobierno con el campo.

Cristina Kirchner pasó así de hablar en pleno conflicto agrario de una "actividad sin riesgos" a calificar ahora al productor rural de ser "un empresario que invierte y arriesga" y que tiene "las manos callosas" de trabajar "de sol a sol", que sufre "con el granizo o la falta de lluvia".

"En aquel momento la guerra era total. Pasamos de etapa", resumió ante LA NACION uno de los más influyentes ministros del gabinete sobre la posición oficial de la Casa Rosada respecto del campo.

Igual, se espera una nueva disputa: la ley de arrendamiento que prepara la Casa Rosada para enviar el año próximo al Congreso esconde, en un año electoral, la idea de Kirchner de lograr, finalmente, desunir el reclamo de la dirigencia agropecuaria y generar un enfrentamiento.

La Presidenta retó a la ministra Giorgi

* La ministra de Producción, Débora Giorgi, recibió un reto público de Cristina Kirchner, porque la rebaja de cinco puntos en las retenciones al trigo y al maíz había sido anunciada el 4 de este de mes y sólo hoy se publicará en el Boletín Oficial. "Voy a hacer una pequeña crítica. Se la hice ayer [por anteayer] a la ministra de la Producción", sorprendió la Presidenta, en referencia a la demora en implementar la medida. No es la primera vez que Giorgi es desautorizada. Días antes de que Cristina Kirchner anunciara las reducciones a las retenciones a los dos cereales, Giorgi había expresado públicamente que no iba a haber ninguna baja de las alícuotas.

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