Anunciaron plan de 5 años para cuidar la reserva Villavicencio

El tesoro de flora, fauna y recursos arqueológicos que conforman las 64.000 hectáreas de la Reserva Natural de Villavicencio, en Las Heras, disponen de un plan de manejo programado para cinco años.
Esto significa que hasta 2013, todas las acciones que se realicen sobre la reserva, responderán a un programa previsto por especialistas en la materia.

La región y sus riquezas pertenecen a la división argentina de la firma francesa Aguas Danone, elaboradora de aguas envasadas.

El plan de manejo fue desarrollado por un equipo del Instituto Argentino de Investigación de Zonas Áridas (Iadiza), encabezado por la doctora en Ciencias Biológicas Silvia Puig. El nexo entre la empresa y los investigadores, la mayoría mendocinos, fue la entidad ecologista Vida Silvestre.

Lo que se dispone ahora, al igual que en la sureña reserva de La Payunia, es de un manual de instrucciones para el desarrollo del área protegida. Salvando distancias, es la misma respuesta a la que apela un piloto de avión cuando en pleno vuelo debe enfrentar una contingencia no prevista: recurre a información escrita para resolver los problemas.

Silvia Puig amplió el concepto: "Hicimos una evaluación del estado de situación de la reserva y de los recursos vigentes y de los usos en vigencia. De acuerdo a eso, se realizó la programación de actividades de manejo, difusión, investigación y educación".

Hay que recordar que hace varios años el lugar giraba bajo el nombre de estancia de Villavicencio, hasta que el predio fue adquirido por Danone.

El grupo inversor asumió la necesidad de proteger el riquísimo patrimonio cultural del lugar, dando lugar al trabajo del Iadiza, cuyo primer paso fue conseguir la declaración de reserva para la enorme extensión. Es un avance: la propiedad es de la firma, pero la reserva se integra a la red provincial de áreas protegidas. Ahora, el plan será girado a Secretaría de Medio Ambiente, para su aprobación final.

Este aspecto -el hecho de involucrarse en la conservación y protección del patrimonio vegetal- fue reconocido por varios investigadores presentes en el acto de lanzamiento del plan de manejo, entre otros: la geógrafa Elena Abraham, el biólogo Heber Sosa y el arqueólogo Horacio Chiavazza. Este último descubrió, hace algunos años, esqueletos de cazadores recolectores que vivieron por allí hace 3.000 años.

El grupo que comandó Puig trabajó aproximadamente un año, y lo integraron entre otros: Fernando Videla, Eduardo Martínez Carretero y Antonio Dalmaso (por el Iadiza); Víctor Durán, Valeria Cortegoso y Gustavo Lucero ( Facultad de Filosofía y Letras), y Alejandra Carminati y Pablo Herrera (Vida Silvestre Argentina).

Importante para la radiografía del riquísimo terreno es el aporte de los guardaparques, pocos en general, pero con un gran compromiso. A ellos se debe que haya bajado la caza furtiva y los incendios de campos, aunque ambos peligros son riesgos en potencia. Además, se quiere mantener el turismo de bajo impacto, como está ocurriendo, con visitas de escolares y de contingentes programados.

Una de las debilidades de Villavicencio es su enorme extensión (sin embargo es varias veces más chica que La Payunia) y su cercanía con grandes centros poblados. Por eso es necesario aumentar numéricamente el servicio de control del riquísimo sitio, donde habitan pumas, guanacos, choiques, zorros y sobrevuela el cóndor.

Además, en el terreno crecen por lo menos 39 especies de plantas medicinales. Otra potencialidad son vegas, reservorios de agua que dan vida al verde y a los animales.

El hotel

El director general de Danone Argentina, François Eyraud, presente en la reunión realizada en Vaquerías, confió que sigue siendo prioritario reabrir el pintoresco hotel. "En 2006 lo intentamos con el grupo Álvarez Argüelles, pero no funcionó; ahora estamos buscando otro inversor y operador para el establecimiento".

Comentá la nota