Anunciaron la construcción de 500 viviendas en Tartagal

Anunciaron la construcción de 500 viviendas en Tartagal
Unos 100 obreros trabajan en el puente de la avenida Packam y en el lecho del río para que no colapsen las defensas.
Otros intentarán cortar parte del puente ferroviario que produce un atascamiento en gran parte del cauce.

Las primeras luces del día mostraron en toda su dimensión el daño que en menos de 20 minutos produjo el río Tartagal en la mitad de esta ciudad de más de 70.000 habitantes. El panorama era desolador; calles de casi todo el casco céntrico quedaron debajo de más de 50 cm de lodo.

El Unimog del Ejército y de la Gendarmería, las sirenas de las ambulancias y móviles policiales, el sobrevuelo de aeronaves y miles de tartagalenses cubiertos de lodo con palas y carretillas intentando limpiar sus casas o recuperar lo que se pueda fue la viva imagen de la devastación de la ciudad.

Hasta el momento las pérdidas son incalculables: 8 personas permanecen desaparecidas, 30 viviendas destruidas y unas 300 casas perdieron la totalidad de sus pertenencias.

Decenas de operarios de distintos organismos tratan de hacer frente a la más grave tragedia ambiental sufrida en el norte argentino. Intentarán partir en dos al puente ferroviario que a las 9.10 de la mañana del lunes quedó literalmente atascado sobre el puente carretero.

La idea es cortar 12 metros del puente ferroviario que tiene una extensión de 50 metros y un peso de 40 toneladas para permitir que la corriente drene con más naturalidad y no pase por encima de las defensas, construidas hace menos de un año.

El río nace en las Sierras del Tartagal, 18 kilómetros al oeste de la ciudad, recibe varios arroyos tributarios y corta en dos a la ciudad. En esta oportunidad volvió a mostrar toda su furia: en algunos tramos superó en un metro y medio la altura de las defensas construidas entre los años 2005 y 2007 y por esa razón destruyó la mayoría de las viviendas de las calles Rivadavia en la primera cuadra.

Antes de llegar al puente sobre avenida Packam y al arrancar de cuajo al puente ferroviario, desbordó de tal manera el cauce que en segundos arrojó agua y barro hacia los dos laterales; hacia el norte, la correntada alcanzó al menos cuatro cuadras. Hacia el sur el agua, el lodo y los troncos llegaron hasta 1.500 metros; en la entrada a Tartagal el alud ingresó a las viviendas del barrio Automóvil Club y cubrió los inmuebles hasta un metro de altura; también destruyó todo el paseo Aníbal Nazar, literalmente enterró debajo de un metro de lodo los equipos de las reservas frías de la empresa EDESA y arrasó con las viviendas del barrio Santa María. A su paso, se llevó autos, camionetas, animales y, lamentablemente, a varias personas, las cuales hasta el momento permanecen desaparecidas.

"Cuando estaba llegando el alud, un muchacho que estaba de guardia en el puesto 2 hacía disparos al aire para despertar a la gente de Santa María; no sé quién será pero esa persona le salvó la vida a mucha gente", relató una mujer entre sollozos.

Los nombres de los 8 desaparecidos

Anoche el sistema de emergencias 911 a través del municipio de Tartagal difundió la lista de las personas desaparecidas.

Nadie, oficialmente, habló de víctimas fatales.

Los nombres son:

*Daniela Contreras, domiciliada en Villa Saavedra.

Modesta o Modesto Rivero, en la avenida Packam.

Rosa Rivero Alfaro, también de avenida Packam.

Vanesa Córdoba, domiciliada junto a la Unidad Carcelaria 5.

*Sebastián Silvestre, con domicilio al lado de la U.C. 5.

* Félix Camargo, del barrio Santa María.

*Antonio Camargo, también del bario Santa María.

*Señora de Ruiz, Santa María.

Comentá la nota