Antonio Skara falleció trágicamente durante un accidente de tránsito

El presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa, Antonio Skara, de 61 años, falleció trágicamente anoche durante un accidente de tránsito que protagonizó sobre la ruta nacional 5, a unos 15 kilómetros el este de nuestra ciudad. La tragedia ocurrió alrededor de las 20.30, a la altura del kilómetro 590, cuando la víctima fatal se dirigía hacia Capital Federal donde tenía previsto participar de reuniones laborales. El dirigente cooperativista se conducía solo al mando de un Citroën C4 perteneciente a la entidad solidaria.
De acuerdo al testimonio que recogió LA ARENA, pronunciado por automovilistas que observaron la tragedia, Skara intentó esquivar a una motocicleta que, presuntamente sin luces traseras, se desplazaba en la misma dirección y a menor velocidad. Sorprendido por la presencia de la moto el cooperativista habría realizado una maniobra para evitar colisionarla de atrás. Al mismo tiempo, otro vehículo se conducía de frente por lo que habría optado por "tirarse" a la banquina.

En ese momento Skara perdió el control del automóvil que, siempre según los testigos, habría mordido la tierra y realizado un trompo antes de impactar contra un pino de grandes proporciones ubicado sobre la banquina derecha. El coche recorrió varios metros sobre la tierra hasta castigar contra el árbol, al que quedó "abrazado" con cuantiosos daños en todas sus partes. Como consecuencia del violento impacto Skara falleció en el acto y su cuerpo quedó dentro del habitáculo, atado con el cinturón de seguridad.

La violencia del choque provocó que el motor se desprendiera y quedara a unos veinte metros del Citroën, que terminó orientado de manera inversa a la dirección original. Con daños totales el vehículo se retorció al punto de terminar en forma de "U" con sus neumáticos a más altura que el centro del habitáculo, y apoyado contra el árbol.

Bomberos.

La tragedia convocó a algunos miembros de la máxima cúpula policial, entre ellos el jefe de la Unidad Regional I, Roberto Ayala y el subjefe Hugo Benvenuto, una dotación del Cuartel Central de Bomberos y personal de la División Criminalística que al cierre de esta edición continuaba investigando las causas del episodio.

Debido a los daños sufridos por el vehículo, los servidores públicos lograron retirar el cuerpo del auto pasadas las 22, luego de trabajar con sierras para cortar las chapas del lateral izquierdo. En ese momento arribó al lugar el juez del Juzgado de Instrucción 5, Carlos Mathei, a cuyo cargo quedó la causa judicial.

Rastrillaje.

El comisario Ayala dijo anoche que comenzaron un rastrillaje por la zona para dar con el motociclista implicado, aunque al cierre de esta edición era un misterio su paradero. "Supuestamente se conducía sin luces traseras, aunque no tenemos nada oficial. De ser así, seguro que emprendió la huida", se limitó a decir el policía ante una consulta de este diario.

Los testigos manifestaron que en la moto se desplazaba más de una persona y contaron que hasta llevaban un perro, pero los investigadores no pudieron confirmar la versión. "Es todo muy reciente. Por ahora estamos dedicados a efectuar las averiguaciones necesarias para esclarecer lo sucedido: nada más", añadió el jefe policial.

El subjefe de Policía, Juan Domingo Pérez, reconoció que los investigadores no tienen "certezas sobre qué es lo que pasó. Por esa razón la División Criminalística efectuó varios peritajes y aún se encuentra en el lugar", dijo a última hora de anoche el comisario mayor.

En medio de escenas de profundo dolor, poco a poco fueron arribando al lugar los familiares del fallecido que no podían creer lo sucedido. También estuvieron en el sitio de la tragedia los dirigentes cooperativistas Ariel Martínez y Verónica Roda, entre otras personas que detenían sus autos a los costados de la ruta para acompañar a la familia de la víctima.

Una vida vinculada a la CPE

De perfil bajo, trato afable y siempre abierto al diálogo, Antonio Skara llegó a Santa Rosa a fines de los '70, luego de pasar varios meses detenido por la dictadura militar a raíz de su militancia como miembro del Partido Comunista. En Buenos Aires, de donde era oriundo, trabajó en el Hospital Posadas.

En Santa Rosa conoció a Sandra Nieto, con quien formó una familia y tuvo tres hijos.

Skara integró el grupo de personas liderado por Pablo Fernández que en el año 1990 se impuso en las elecciones para renovar las autoridades de la Cooperativa Popular de Electricidad, con la que de ahí en más mantuvo un vínculo estrecho y a la que se dedicó con todas sus energías.

En varios períodos fue elegido presidente del Consejo de Administración de la CPE. Primero en el período 97/98, sucediendo a Claudio Pérez Martínez. Luego volvió a ese lugar en el año 2004, cuando terminó el mandato del profesor Oscar Nocetti. Desde ese momento hasta la actualidad su designación fue renovada una y otra vez por los consejeros, que confiaron en su carácter sereno y conciliador para dirigir los destinos de la Cooperativa.

El fallecido se preocupó por enfatizar el rol social de la entidad y vincularla a otras organizaciones no gubernamentales. De hecho, tejió un fuerte lazo con la Fundación Chadileuvú, con la que encaró la pelea por los derechos pampeanos sobre el río Atuel. Fue en su mandato que se reformó el Estatuto de la CPE para incorporar como una de sus áreas de trabajo el tema medioambiental.

En la CPE, sea en su rol de presidente o de consejero, el área del gas licuado fue su ámbito de trabajo preferido. Al momento de su deceso se desempeñaba como presidente de Cadegas, la federación que agrupa a las cooperativas fraccionadoras de gas.

Férreo impulsor de llevar la Cooperativa a los barrios, reforzó el vínculo con todos los sectores de la comunidad y tuvo un rol activo en causas como los derechos humanos. Minutos antes del accidente que le costó la vida, había concurrido a un acto con motivo del Día de la Memoria.

En sus sucesivos mandatos enfrentó con firmeza los reclamos de los trabajadores de Luz y Fuerza, tanto en sus protestas y prolongados huelgas como en los juicios que entablaron contra la entidad, mantuvo una activa presencia en organizaciones cooperativas de alcance nacional (Cooperar, Catel) y promovió el desarrollo de toda la infraestructura eléctrica de la CPE, aún en un contexto socio económico poco favorable.

En estos años, la entidad mantuvo una pauta de crecimiento que la siguió consolidando como empresa social de referencia -tanto a nivel provincial como nacional-, conservó intactos sus indicadores económicos y amplió y reforzó todas y cada una de sus prestaciones.

El servicio de telefonía y el desarrollo de la infraestructura para internet estuvieron entre sus prioridades, como todos los rubros vinculados a las telecomunicaciones. Siguió de cerca los debates por una nueva Ley de Radiodifusión, apoyó todas las iniciativas en ese sentido y alentó firmemente la esperanza de que la Cooperativa santarroseña pudiera, en un tiempo no muy lejano, brindar un servicio de televisión a sus asociados a través de su red de fibra óptica.

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