Antonini se siente reivindicado, pero dice que teme por su vida

"Se ve ahora que no mentía", afirma sobre el video que probó su paso por la Casa Rosada
"Yo no soy la única llave ni la única solución para este caso", dice, entre cansado y molesto, Guido Alejandro Antonini Wilson a LA NACION desde su casa de Key Biscayne, donde continúa desde que estalló el escándalo de los US$ 800.000 en la Argentina, en agosto de 2007, y él retornó a Estados Unidos para, pocos días después, acudir a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en busca de ayuda.

Antonini mantiene su posición: jura que no es el dueño de esa valija y que los gobiernos de la Argentina y de Venezuela lo engañaron, primero, y lo presionaron, después, para que aceptara aquellos dólares como si fueran propios. Por eso, además, es que no piensa retornar a Buenos Aires, pero ofrece que el juez Daniel Petrone y la fiscal María Luz Rivas Diez viajen a la Florida para escuchar su testimonio bajo juramento (ver aparte).

Cuenta que desde que se produjeron los arrestos de tres venezolanos y un uruguayo en Miami, en diciembre de 2007, "nunca más" recibió emisarios ni amenazas, "sólo las que me comenta la gente o las que leo por Internet y en blogs". Pero aun así dice que todavía le corre frío por la espalda.

-Más de dos años después del decomiso, ¿teme por su vida?

-Sí, temo. Es algo que siempre tengo en la parte trasera de la cabeza. No soy el mismo que antes. Pero la historia dirá quién tiene razón.

-¿Cuál es su reacción ahora que el gobierno argentino admitió que usted ingresó a la Casa Rosada tras negarlo durante dos años?

-Me siento [calla unos segundos]? me siento muy bien. Porque yo nunca estuve mintiendo. De hecho, eso es lo que se probó en la Corte [por el juicio que se tramitó en Miami]. Lo increíble es que yo entiendo que América Latina vea a Estados Unidos como "el imperialista", el malo. Pero aquí hubo un juicio y gente que fue a la cárcel, mientras que en la Argentina y Venezuela no pasa nada.

-Tras la aparición del video, muchos se preguntan ahora qué hacía usted en la Casa Rosada y quién y por qué le franqueó el ingreso si, como siempre afirmó el Gobierno, usted había engañado a los funcionarios argentinos?

-Sí, puede ser. Pero ponte en mi lugar. Tú me preguntas si iré a la Argentina y a mí me resulta increíble que tuviera que salir un video para que los argentinos me creyeran, cuando aquí [por Estados Unidos] hubo un juicio y se condenó a cuatro personas. Quizá se deba a esa política barata de hablar del "imperio" en la que están estos políticos latinoamericanos que quieren volver a los años ´50 o ´70, no lo sé.

-¿Cuál es su impresión sobre Claudio Uberti? ¿Qué hizo?

-Mira, después de dos años, le he dado vuelta para adelante y para atrás sobre qué hizo Uberti y qué no hizo. Mil veces le pregunté a Dios por qué me puso en ese avión con ese tipo de gente. Por supuesto que yo tonto no era, pero esa gente me engañó. Nunca pensé que esa gente pudiera ser tan baja como él. Nunca podré entender lo mismo que no entiende la gente: ¿por qué no se mandó ese dinero por valija diplomática?

-¿Qué pasó con esos otros 4,2 millones de dólares?

-No lo sé. De verdad, no lo sé.

-¿Hubo alguna valija, aquella noche en Aeroparque, que usted al recordarlo diga "esa debió ser la otra maleta"?

-[Suspira, calla unos segundos]? Mira, había una valija que recogió el chofer cuando también agarró la mía? pero han pasado dos años

-¿Qué chofer? ¿El de Uberti, que luego lo esperó a usted y a Daniel Uzcátegui en el Aeroparque?

-Sí, el mismo. Había tres choferes esa noche y el de esa maleta fue el mismo que agarró mi maleta, y el mismo que se quedó esperándonos [durante el conteo y la firma del acta] por orden de Uberti. Me acuerdo que cuando agarró mi maleta, yo lo seguí para saber a qué auto debía subirme, antes de que pasara lo de la valija [por el decomiso].

-¿Cree que alguna vez se sabrá en la Argentina lo que pasó?

-Tengo la firme convicción de que sí; los periodistas fueron los que empujaron el caso. Por supuesto que al principio me dio mucha rabia porque dijeron muchas barbaridades, pero fueron los que básicamente investigaron el caso. Y si no fuera por todo lo malo que se dijo, a lo mejor no hubiera pasado nada.

-Muchos temen, sin embargo, que la investigación argentina sólo se resolverá si usted y los Uzcátegui, Diego o Daniel, se presentan a testificar?

-¿La justicia argentina dice que sólo se puede resolver el caso si yo me presento? En ese caso, ¿qué pasa si mañana me muero o me asesinan? ¿Entonces nunca se resolverá? [Su voz se endurece otra vez] Me parece que es mentira. Había ocho personas en ese avión [por los pasajeros, a los que sumaban dos pilotos]. Y hay gente que voló en ese avión y está en la Argentina. ¡No puede ser que sea yo el único! Están apostando a que yo nunca iré. Hay muchas pruebas y yo estoy seguro que este caso se puede resolver.

Presión para interpelar a Aníbal Fernández

Los principales bloques de la oposición en la Cámara de Diputados intentarán aprobar el 10 de diciembre un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, para que dé explicaciones sobre el caso de la valija. Quieren que responda, especialmente, sobre la presencia de Guido Alejandro Antonini Wilson en la Casa Rosada, lo que quedó probado a partir de un video que entregó Canal 7 a la Justicia. La oposición cree que, a partir de la renovación parlamentaria, tendrá votos para aprobar la convocatoria al ministro, pese a la negativa kirchnerista.

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