La Ley Antitabaco posiciona a Pergamino más cerca de ser una ciudad libre de humo

La puesta en vigencia de una normativa provincial, que prohíbe fumar en ámbitos estatales y en sectores públicos de ámbitos privados, confiere el marco propicio para dar batalla contra el cigarrillo y propiciar hábitos de vida saludables.
"La ley Antitabaco lo que hace es defender el derecho de no fumadores". En esta apreciación coinciden la mayoría de los especialistas en temas sanitarios cuando analizan los términos de una norma recientemente puesta en marcha por el Gobierno provincial y que de manera explícita prohíbe "el consumo de tabaco en ámbitos estatales y sectores públicos de ámbitos privados".

"En cierta medida protege a los fumadores y en función de los mensajes persuasivos que se emiten desde diversos lugares, va creando conciencia en los fumadores respecto de los perjuicios que el consumo de tabaco tiene para la salud", opina la doctora Adriana Rizutti, directora de Planificación y Gestión en Salud del Municipio, quien desde hace más de un año coordina la tarea de la campaña Cero Tabaco con la que Pergamino se transformó en una ciudad que busca transformarse en una ciudad "100 por ciento libre de humo".

"La norma provincial vigente nos acerca mucho a la aspiración que teníamos cuando nos planteamos el lanzamiento de la campaña Cero Tabaco, porque a la prohibición de fumar en oficinas y dependencias estatales se le sumó el no poder hacerlo en otros espacios de uso público y en sectores compartidos de ámbitos privados", señaló la funcionaria en diálogo con LA OPINION, entusiasmada con la posibilidad de que "el marco legal vigente le dé otro impulso a la conciencia ciudadana y nos permita mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud como comunidad".

Atendiendo a que los lugares clave en los que la norma produce mayores modificaciones son los bares y lugares de esparcimiento, la directora de Planificación y Gestión en Salud visualizó como ventaja de la ley que "exija la necesidad de establecer sectores especiales para fumadores, apartados y separados de aquellos destinados a los no fumadores" e indicó que "antes en una confitería o en un restaurante estos espacios no estaban delimitados correctamente y eso hacía que los no fumadores debieran someterse a los perjuicios del humo aún sentados en mesas para no fumadores".

"Sabemos que esto supondrá para los comerciantes, en algunos casos readecuar sus espacios físicos e instalaciones, pero el beneficio tendrá un impacto cierto en la salud y eso es fundamental", precisó refiriendo que "en los últimos días y en el marco de la implementación de una nueva fase de la campaña Cero Tabaco, junto a los inspectores del área de Comercio del Municipio comenzamos una tarea de distribución de stikers identificatorios de la prohibición de fumar y con ello estamos desplegando una tarea de divulgación sobre los términos de la ley que sirve para informar a empresarios, comerciantes y usuarios".

Consultada respecto de las impresiones que quedan de ese primer contacto asociado a la concientización, la funcionaria, que además es médica y que cuenta con una convicción marcada respecto de la inconveniencia que el cigarrillo ocasiona en la salud tanto de fumadores como de no fumadores, refirió que "la gente en general recibe muy bien el mensaje; por supuesto que saben que es necesario readecuar instalaciones y efectuar algunos cambios en la conducta, pero entienden que la ley está hecha para cumplirse y tiene un espíritu comprometido con la lucha contra el tabaco desde un punto de vista sanitario".

Una siembra

Para las autoridades locales, la ley provincial amplía los alcances de la ordenanza vigente y aporta mejores instrumentos para propiciar una ciudad "Libre de Humo". Ese fue desde el año pasado el lema de la campaña Cero Tabaco. "Efectuamos una siembra", destacaron referentes de esa movida que importó la sensibilización comunitaria y que motivó múltiples acciones en ámbitos diversos para crear conciencia respectos de los beneficios de dejar de fumar.

Cero Tabaco es el nombre de la campaña que lleva adelante el Municipio con el acompañamiento de instituciones de la comunidad. "En el marco de esta campaña, que se enmarca en el Programa Municipal de Prevención del Tabaquismo, realizamos charlas y talleres en los establecimientos educativos, concretamos actividades de divulgación en espacios públicos y comprometimos a los propios jóvenes, una franja de la población que padece la problemática del tabaquismo, con una tarea de sensibilización entre pares y de compromiso", comentó la funcionaria, quien remarcó que "cada una de las actividades pautadas buscaron, y buscan acentuar la prevención"

"Sabemos que el cambio de hábitos es una acción de largo alcance, pero que la gente nos reciba, nos escuche, entiendan el mensaje y asuman el compromiso de multiplicarlo nos señala que estamos en la dirección correcta: crear conciencia y asegurar el derecho que tienen los no fumadores de vivir en un Pergamino libre de humo".

En esta línea y repasando los logros que la campaña Cero Tabaco consiguió, en cierta medida, anticipándose a lo que hoy está regulado por los alcances de una ley provincial, Adriana Rizutti hizo referencia a los cursos de cesación tabáquica y planteó que "tan importante como concientizar e informar, es brindar instrumentos y herramientas para que los fumadores que lo deseen puedan abandonar el hábito del cigarrillo".

Al respecto y marcando la excelente respuesta que tuvo por parte de la comunidad el programa que se implementó y que supuso la realización de talleres en las instalaciones de la Asociación Médica de Pergamino, Rizutti anticipó que "en estos momentos estamos planificando una nueva realización de los cursos que seguramente estaremos ofreciendo a la comunidad a mediados del mes próximo".

"Un gran porcentaje de las personas que participaron de esta experiencia consiguieron dejar de fumar y muchos de ellos nunca volvieron a hacerlo, gracias a un seguimiento personalizado que hacemos y que acompaña a las personas en una decisión que compromete no sólo voluntad sino un cambio fundamental en los hábitos de vida", concluyó.

La Ley

"La Ley N° 13.894 prohíbe el consumo de tabaco en todos los espacios cerrados dependientes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, lugares de trabajo en general, medios de transporte, como así también en los espacios cerrados de acceso público". Esta especificación de los alcances de la prohibición de fumar se entrega por estos días a comerciantes e instituciones en el marco de la puesta en vigencia de la normativa provincial. El instructivo que se les entrega junto con calcos alusivas agrega que "están exceptuados los patios, terrazas, balcones y demás espacios al aire libre de los lugares cerrados de acceso al público; los clubes para fumadores de tabaco; los centros de salud mental y los centros de detención de naturaleza penal o contravencional; las salas de entretenimiento cuya actividad fuera autorizada por el Estado provincial y que no se permita la entrada de menores de 18 años, cuya superficie sea superior a los 400 metros cuadrados. En estos casos, estos lugares deben contar con un purificador de aire y ventilación suficiente, conforme lo establezca la reglamentación".

"Podrán habilitarse zonas para fumadores únicamente en los lugares que reúnan los requisitos que establezca la reglamentación, conforme a los siguientes principios: deberán estar debida y visiblemente señalizadas, con las exigencias requeridas por las normas correspondientes; deberán estar separadas físicamente del resto de las dependencias y no ser zonas de paso obligado para las personas no fumadoras; deberán disponer de un sistema de ventilación independiente que permitan garantizar la eliminación del humo; deberá ser inferior al 30 por ciento la superficie total destinada a clientes o visitantes del centro o establecimiento", agrega la comunicación que dejan los inspectores y añade que "en las zonas habilitadas para fumar no se permite el acceso a menores de 18 años".

La comunicación finaliza con la aclaración de que "en los lugares que rija la prohibición de fumar deberán colocarse en lugares visibles carteles con la leyenda "Prohibido fumar. Fumar es perjudicial para la salud Ley N° 13.894"

"Se prohíbe la venta, promoción, distribución y entrega de productos elaborados con tabaco a menores de 18 años, en todos los lugares de venta de productos. Deberá colocarse una leyenda de prohibida la venta de productos elaborados con tabaco a menores de 18 años".

En lo que se refiere a las sanciones y aunque en principio se está en la etapa de concientización, el instructivo alerta sobre "apercibimientos, multa desde 250 hasta mil- en caso de reincidencia- paquetes de cigarrillos del mayor precio comercializado en el país".

Por la salud

La normativa tiene un espíritu sustentado en las nefastas consecuencias que el consumo de tabaco tiene para la salud de la población. Sin embargo, ninguna ley asegura que las personas dejarán de fumar. Sólo dejarán de hacerlo donde no se pueda. Movilizar la conducta y cambiar el hábito supone una tarea mucho mayor, de más largo alcance y en la que intervengan todos los actores sociales involucrados en la temática. La comunidad médica y científica tienen mucho que decir y mucho que aportar en esa contribución. También los medios de comunicación, en su ejercicio de promover pautas de vida saludables.

Los males que el cigarrillo importa para la salud son conocidos por todos. El cáncer es la prueba más evidente y el mal que más batallas gana contra la vida. Pero no es el único perjuicio, hay muchísimas enfermedades causadas por el cigarrillo que afectan a millones de personas cotidiana y silenciosamente. Sin embargo, la sociedad no termina de tomar conciencia ni tiene registro de lo que el fumar importa en la propia vida y en la de los otros, por lo que contamina y por lo que amenaza.

La ley aporta un marco normativo, que regulará la convivencia ciudadana. Dará como resultado más lugares libres de humo. Desde ese punto de vista es una promesa. El desafío es mucho mayor: comprometernos todos con la posibilidad de construir un mundo mejor, libre del humo que nos envenena. Algo que parece utópico o ingenuo, pero que es a todas vistas posible si asumimos el reto y no volvemos como sociedad sobre el refrán popular que pregona: "Hecha la ley, hecha la trampa".

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