Un "antifebril" para el dólar, en medio de la pelea por las AFJP

Por: Daniel Fernández Canedo

El cambio de la estrategia oficial para controlar al dólar le rindió frutos al Gobierno en las primeras 72 horas de aplicación.

El Banco Central limitó una operatoria que servía para sacar dólares del país.

Además, anunció que, con la AFIP, estaban mirando las operaciones de cambio.

Por otra parte , funcionarios de Comercio estuvieron como veedores en las mesas de cambio de los bancos, y llamaron a exportadores para que aceleren la liquidación de divisas.

Medidas y presión fueron el cóctel que ayudó para que el dólar bajase de 3,40 a 3,33 pesos.

Así, en la práctica, desaparecieron los compradores y ayer, cuando la divisa se encaminaba por debajo de los $ 3,30, fue el Central casi el único comprador.

La historia argentina fue pródiga en controles y desdoblamientos cambiarios.

Sucesivos gobiernos recurrieron a esos esquemas cuando se quedaban sin dólares para abastecer la demanda y estaban frente a crisis inminentes del sector externo.

Hoy ese fantasma es lejano, pero el Gobierno dejó en claro que, por ahora, quiere un dólar que no pase de $ 3,40 y que apunta a sostenerlo sin desprenderse con facilidad de las reservas.

Desde octubre, el Banco Central lleva vendidos unos US$ 2.400 millones para aquietar las aguas del mercado.

Pero el fuerte aumento de las compras de dólares de la semana pasada hizo que el Gobierno pusiese la proa en sacar compradores del mercado.

Para eso recurrió a métodos poco ortodoxos y difíciles de mantener en el tiempo pero que, en el corto plazo, borraron buena parte de las intenciones de compra de divisas.

Aunque con distancias, como en el caso de la leche y la carne, el Gobierno juega ahora a fijar el precio y la cantidad de dólares que debe mover el mercado.

Pero en este caso se trata de un precio diferente, que incorpora buena parte de la desconfianza de operadores y ahorristas sobre la marcha de la economía.

Otro reflejo de lo que está pasando es la suba de la tasa de interés. El Gobierno quiere el dólar quieto y no vender dólares como lo vino haciendo en los últimos 45 días.

Para eso apuesta a demostrar solidez fiscal y decirle a los mercados que tiene la plata para cubrir los vencimientos de deuda de 2009.

Y tras ese objetivo la estatización de la jubilación privada juega un rol fundamental.

Hacerse del stock de ahorro de los aportantes a las AFJP (80.000 millones de pesos) y de los $ 15.000 millones por el traspaso de afiliados que recaudaría de más en 2009, podrían al Tesoro en mejor posición financiera.

Sólo con los $ 15.000 millones (4.500 millones de dólares) el Tesoro se aseguraría prácticamente la mitad de los US$ 10 mil millones que necesita conseguir para cubrir los pagos del año próximo.

Pero hay un elemento a tener en cuenta: la mitad de los vencimientos de 2009 son en pesos; la otra, en dólares, y el problema puede ser cómo conseguir esos dólares.

Desde hace meses las reservas del Banco Central no crecen y los dólares de la exportación así como entran se van

La soja en US$ 330 y el petróleo en 65 dólares proyectan un superávit comercial mucho más modesto para el año próximo.

La caza de divisas gana mucho espacio de la preocupación oficial.

La crisis y la deconfianza hacen prácticamente imposible conseguir financiamiento del exterior y otras fuentes, como Chávez que en algún momento ayudaron, hoy no son viables.

Un cálculo de Econométrica dice que la última operación con Venezuela fue un Boden 2015 por US$ 1.000 millones con un interés de 15%. Y si esa operación, "que provocó delicadas controversias políticas, se quisiese repetir, la tasa de interés de ese mismo título público ascendería al 44% anual".En esto contexto se entiende mucho más la pelea de Cristina y Néstor Kirchner por recaudar lo máximo posible.

La recaudación atada a la soja ya no es tan potente como el año pasado.

Y en la visión oficial la idea de bajar el gasto público no tiene mucha cabida, menos proyectando un electoral 2009.

El ritmo de actividad económica baja y, en privado, los empresarios hablan de caídas de ventas de 10% a 15% en las últimas semanas. En este escenario, habrá que evaluar cuánto es el efecto benéfico y cuál el costo de las últimas decisiones de política económica del Gobierno.

La reforma jubilatoria llenará la caja del Estado, pero vaciará la de la estabilidad de las reglas de juego.

La poca discusión que se dio giró en torno a cómo se puede garantizar que el dinero de los aportantes vaya a pagar jubilaciones y no deuda.

'Alguien en la Argentina puede seriamente brindar esa seguridad?

Los cambios en los sistemas previsionales requieren de mucha discusión, una condición ausente en estos días.

Para el Gobierno el corto plazo parece ocuparlo todo y la búsqueda de recursos es casi la única política permanente.

'Cuál será el resultado neto?

En el mercado cambiario, es claro que la opción fue por un "antifebril".

Bajar la tensión aplicando presión y limitando las compras. Saben que el efecto es de corto plazo, pero están satisfechos con los resultados obtenidos desde el lunes.

En la Casa Rosada sueñan con un dólar quieto y con que Brasil no entre en recesión para evitar una caída fuerte de la actividad.

También, con que la reestatización de la jubilación recree la idea de que la fortaleza fiscal está para quedarse.

Lo que parece difícil recrear es la idea de que, esta vez, la Argentina podría aprovechar una oportunidad histórica en materia económica.

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