Anticipo: cómo sería el teatro de la capital neuquina

El secretario de Cultura de la Municipalidad, Oscar Smoljan, defiende un proyecto que tenga la firma de algún arquitecto importante, que sea un edificio que oficie de referencia para el circuito internacional, que se ubique en el Parque Central y que se pueda “abrir” para multitudes.
El teatro que comenzará a construirse en Neuquén el año próximo, con fecha de finalización prevista para el 2010, sería una obra “de autor”, con valor arquitectónico propio; tendría capacidad para entre 1.200 ó 1.500 personas; estaría ubicado en el Parque Central, al oeste de la avenida Olascoaga; y su concepción permitiría “abrirlo” para multitudes, con un escenario que saldría hacia el parque.

Así, al menos, lo imagina el secretario de Cultura de la Municipalidad de Neuquén, y director del Museo Nacional de Bellas Artes, Oscar Smoljan, una voz que seguramente será tenida en cuenta para tomar este tipo de decisiones.

Smoljan, en una charla con periodistas de este diario en el programa Sin Pelos, destacó este sábado que ya comenzó a debatirse cómo se darán los primeros pasos para esta obra, que tiene asignado ya el dinero, con 19 millones de pesos previstos en el presupuesto nacional, y con un presupuesto municipal para concretar el proyecto ejecutivo.

De esos 19 millones, cinco están previstos que se ejecuten en 2009, y 14 millones en el 2010, año en que debería estar finalizada la obra.

La visión que tiene Smoljan para lo que puede ser la obra cultural más importante de los próximos años para la capital neuquina es la siguiente:

* Encarar una obra de arquitectura importante, que tenga un sello que permita ser una referencia en el mundo. “Tiene que ser una obra de arquitectura, y una obra de autor.

La arquitectura tiene que ver con una decisión estratégica de relacionar a Neuquén con el mundo”, dice Smoljan.

* Para el director del museo, no hay dudas de que el mundo lo tendrá como referencia si vale la pena, y si la hace un arquitecto importante. Pone como ejemplo lo que acaba de hacer Rosario, que para hacer el anfiteatro frente al río, contrató a (Oscar) Niemeyer, que es el símbolo de la arquitectura americana (arquitecto brasileño famoso, principal diseñador de lo que hoy es Brasilia).

* El edificio tiene que estar en el Parque Central, en el lugar de la recreación y la cultura, en el circuito que es eje de recorrido para el visitante de la ciudad. De Olascoaga para el oeste: es decir, en el sector donde está el museo Gregorio Alvarez y el gimnasio del Parque.

* La sala debería tener una capacidad para 1.200 ó 1.500 personas. Con la particularidad que se pueda adecuar a una contención interna, con escala de uso para la ciudad, menor (unas 500 butacas), pero a su vez “sugerir lo de Rosario, que cuando hay un evento multitudinario, ese teatro pueda permitir un escenario para el exterior”.

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