Anticipan más desempleo en el mundo

Tras otra jornada de fuertes caídas bursátiles, varias companías ya anunciaron recorte de ganancias y personal
NUEVA YORK.- El fantasma de la recesión volvió a hacer estragos en las bolsas del mundo que, inquietas ante la perspectiva de un futuro marcado por una profunda y duradera contracción de la actividad económica, se derrumbaron ayer, mientras que grandes empresas de Estados Unidos, Europa y Japón divulgaron sus balances trimestrales negativos y anticiparon una inminente ola de despidos, adelanto de los tiempos complicados que se avecinan.

Exactamente 79 años después del tristemente célebre ?jueves negro?, cuando el crac de la Bolsa de Nueva York dio comienzo a la Gran Depresión, Wall Street siguió ayer la fuerte tendencia a la baja, registrada más temprano en las bolsas asiáticas y europeas, y el índice Dow Jones cayó un 3,59%.

A la grave crisis de confianza registrada en los mercados en los últimos tiempos, se ha sumado ahora una serie de anuncios sobre las vertiginosas caídas en las ganancias corporativas y pronósticos altamente pesimistas sobre el desempeño empresarial en el cuarto trimestre. La sensación de algunos es de que lo peor está por llegar.

La automotriz norteamericana Chrysler anunció ayer que despedirá al 25% de su fuerza laboral, unos 5000 empleados a partir del mes próximo y hasta fin de año, y no descarta más cierres de fábricas. El conglomerado industrial ITT, en tanto, informó que recortará un número no determinado de puestos de trabajo.

En España, cuya tasa de desempleo en el tercer trimestre trepó al 11,3%, el operador de telecomunicaciones ONO presentó un plan para suprimir hasta el 30% de su plantilla.

En Japón, las acciones del gigante de la electrónica Sony se desplomaron más del 14% después de recortar su pronóstico de ganancias para este año, debido a menores ventas de televisores de pantalla plana y de otros artículos electrónicos por la crisis económica y por la fortaleza del yen, que ayer cerró en su mejor valor con respecto al dólar de los últimos 13 años. Yutara Miura, un estratego ejecutivo de inversiones de la firma Shinko Securities en Tokio, dijo que lo que ocurre en Sony ?es otro indicador de que la economía mundial se está realmente desacelerando?.

El grupo surcoreano Samsung Electronics anunció por su lado un retroceso interanual del 44% de sus beneficios netos en el tercer trimestre de 2008.

En Europa, el sector más emblemático del contagio de la crisis financiera a la economía real es el automotor. Los dos gigantes franceses, PSA Peugeot-Citroën y Renault, anunciaron fuertes recortes en su producción, mientras que los suecos Volvo y Scania reconocieron un frenazo ?brutal? de la actividad.

Scania anunció que frente a la caída masiva de la demanda hará uso de la ?alta flexibilidad? laboral, lo que afectará al 20 por ciento de los empleados con contratos temporales. En la misma línea, PSA Peugeot-Citroën dijo que planeaba hacer recortes de producción ?masivos? en el cuarto trimestre, después de registrar una baja del 5,2 por ciento en las ventas del tercer trimestre.

En Alemania, las acciones de Daimler bajaron un 11,4% tras informar de menores ganancias en el tercer trimestre y el abandono de sus pronósticos de beneficios para este año. Por su parte, la francesa ArcelorMittal, líder mundial de la siderurgia, anunció un prolongado cese de su producción.

Un sondeo entre empresas mostró que la economía del sector privado de la zona euro va camino de registrar su peor desempeño desde la recesión de comienzos de la década del 90.

El índice de gerentes de compra de octubre de Markit Eurozone Flash mostró que las empresas de servicio se contrajeron a su ritmo más rápido desde de los ataques del 11 de septiembre de 2001. La producción de las fábricas cayó a su peor ritmo en por lo menos una década. ?Claramente, estamos en recesión?, dijo Gilles Moec, economista del Bank of America.

Bajas en todo el mundo

El derrumbe financiero de ayer comenzó en Asia, donde por diferencia horaria los mercados son los primeros en abrir. En Tokio, el índice Nikkei cayó un 9,6% y cerró por debajo de las 8000 unidades por primera vez desde mayo de 2003. El resto de las plazas asiáticas también cerró en rojo: Seúl, 10,6%, Bombay perdió el 10,96%; Hong Kong, el 8,3%; Singapur, el 8,33%; Bangkok, el 6,96%; Yakarta, el 6,9%; Taipei, el 3,19%; Sydney, el 2,6%; Wellington, el 1,03%, y Shanghai, el 1,92%.

El efecto dominó alcanzó luego a las bolsas europeas, donde los inversores no se mostraron convencidos de las medidas adoptadas por los gobiernos y los bancos centrales, y sólo logran vislumbrar un sombrío futuro.

El índice de referencia FTSE 100 de la Bolsa de Londres terminó con una pérdida del 5%, tras indicar el gobierno que el PBI se contrajo un 0,5% en el tercer trimestre, lo que dejó al país al borde de la recesión (ver aparte).

El índice Dax de Francfort cerró con un retroceso del 4,96%; en París, el índice CAC40 bajó el 3,54%, y la Bolsa de Madrid retrocedió el 5,2%. En Moscú, las dos bolsas suspendieron sus cotizaciones hasta el martes, tras hundirse sus índices más de un 13%. Arrastrada por el movimiento de pánico iniciado en las plazas asiáticas y europeas, en la Bolsa de Nueva York el Dow Jones perdió un 3,59% y el Nasdaq 2,28%.

Las bolsas latinoamericanas también se hicieron eco del desplome mundial. El índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo, la más importante de la región, se desplomó un 6,91% mientras que en Buenos Aires el Merval retrocedió un 7,61%.

En esta jornada catastrófica para los mercados, incluso el oro, buscado tradicionalmente como el refugio seguro en tiempos de pánico, cayó marcadamente a 681 dólares por onza, su cotización más baja desde enero del año pasado.

Alertada por la situación económica mundial, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reunió de urgencia y decidió recortar la producción de crudo en 1,5 millones de barriles por día, en un esfuerzo para detener la pronunciada baja en del precio.

"La mejor palabra para describir lo que pasa en estos momentos es pánico", dijo categórico Satoru Ogasawara, del Crédit Suisse.

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