Un día antes de la renuncia de Masso se había modificado la labor de su secretaría

Cambios en el Ministerio de Desarrollo Social.
Con la salida de Federico Masso del Gobierno también cambiarán las atribuciones de la Secretaría de Atención a las Urgencias Sociales y Emergencias Climáticas. Casualidad o no, la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin, firmó un decreto por el que modifica los parámetros de asistencia a los sectores vulnerables un día antes de la renuncia del dirigente piquetero.

“No sabía nada. Desconozco el contenido del decreto”, sostuvo el referente del Movimiento Libres del Sur cuando LA GACETA le consultó sobre los alcances de la medida dictada el miércoles 11. Masso, 24 horas después, presentó su dimisión al cargo tras el anuncio del regreso de Susana Montaldo a la Legislatura, lo que provocó el desplazamiento de Héctor Romano.

El decreto 195/4 (aún no reglamentado, pero publicado en el Boletín Oficial) deroga medidas anteriores y fija nuevas pautas para la entrega de medicamentos, casillas, materiales para la construcción y cobertura de servicios sociales, como sepelios. Este tipo de asistencia está a cargo de la secretaría que conducía el renunciante Masso, pese a que el Ministerio de Desarrollo Social cuenta con otras dos dependencias operativas: Articulación Territorial y Desarrollo Local; y Niñez, Adolescencia y Familia.

Precisamente, el decreto ministerial tiende a equiparar las secretarías en cuestión. Según reconoció Graciela Sare, titular de Niñez, Adolescencia y Familia y a cargo interinamente del despacho vacante desde hace una semana, lo que se pretende con la medida es readecuar la normativa existente al rango ministerial que obtuvo el área en octubre de 2007. “Hubo un análisis respecto de que la calidad de vida de la gente mejoró en los últimos años y, por ende, de que debíamos readecuar las normas para que los recursos del Estado sean más eficientes. Por eso, planteamos las condiciones bajo las cuales acudiremos en asistencia, asegurando una mejor distribución de los fondos”, esgrimió.

En rigor, los argumentos de la funcionaria son similares a los expresados en los considerandos del decreto, aunque en el texto se aclara que se mantendrá el sistema de contratación directa “debido a las características particulares de los destinatarios, garantizando la eficiente aplicación de las ayudas sociales, como asimismo facilitar y agilizar las rendiciones de cuentas de las mismas”.

Puntualmente, el decreto pretende romper con el embudo que significa la Secretaría de Atención a las Urgencias Sociales y Emergencias Climáticas, toda vez que las restantes dependencias del ministerio podrán iniciar expedientes y concretar directamente la asistencia. Actualmente, todo tipo de ayuda se canaliza por la secretaría específica, aún si es iniciado en otra área. “Al tener cada secretaría su presupuesto, podrá canalizar una ayuda directa. No es que se haya quitado algo, se trata sólo de ampliar. El tema presupuestario no se toca. Es un mecanismo más operativo”, justificó Sare.

Cabe recordar que la repartición que condujo Masso administra un presupuesto anual de $ 12 millones. El decreto, si bien fue publicado en el Boletín Oficial, debe ser reglamentado aún para su entrada en vigencia por la titular del área.

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