Antes de fin de año, el FMI auditaría la economía

Por: Marcelo Bonelli

Con diversos recaudos, el representante del organismo financiero y el titular de la cartera de Hacienda alcanzaron un acuerdo por el cual llegaría una misión de evaluación.

La Argentina permitiría antes de fin de año que el Fondo Monetario Internacional audite la marcha de la economía local, dentro de la previsión del artículo IV del estatuto del organismo. Así se instrumentaría el acercamiento del Palacio de Hacienda a Washington y el proyecto de "normalizar" las relaciones rotas desde fines de 2006.

Clarín confirmó que la propuesta y la fecha se evaluaron en el encuentro a solas que mantuvieron el ministro Amado Boudou y el enviado del Fondo, Nicolás Eyzaguirre. Pero durante la reunión privada que tuvieron el miércoles en el Palacio de Hacienda también adoptaron recaudos políticos: acordaron "no acelerar" los tiempos y continuar negociando "sin apuros" para no frustrar la iniciativa.

Para eso decidieron un cronograma de trabajo que se extenderá durante septiembre y comienzos de octubre. Eyzaguirre y Boudou volverán a reunirse la semana próxima en Londres y pactaron dos encuentros: uno en Pittsburgh durante las deliberaciones del G-20 y otro Estambul en la Asamblea Anual del FMI.

La principal cuestión en esas negociaciones estaría referida a cómo será la presentación política y pública de la auditoría. Argentina pedirá una redacción del documento del FMI benévola, en la cual las críticas se balanceen con alguna ponderación positiva de la economía Argentina.

En caso de prosperar las negociaciones en esos encuentros, en la Asamblea de FMI se podría anunciar el envío de una misión de técnicos para fin de año y así comenzar la normalización real de relaciones.

Argentina busca ordenar los vínculos con el FMI con un objetivo preciso: facilitar la apertura de los mercados financieros privados y normalizar la deuda con el Club de París, para lo cual necesita una bendición del Fondo. Así, quiere lograr un salvoconducto para financiar con deuda los crecientes problemas fiscales que tiene la economía argentina.

Eyzaguirre quiere facilitar la "normalización" de las relaciones, para cumplir con un deseo político de Dominique Strauss- Khan: que Argentina vuelva a estar en el redil del FMI. Para el ex ministro chileno sería un logro importante en su ascendente carrera en Washington.

En el encuentro secreto del miércoles, que pudo reconstruir Clarín con fuentes del FMI y el Palacio de Hacienda, Boudou dijo: "Argentina quiere normalizar las relaciones con el FMI, pero no solicitará un crédito. "Eyzaguirre respondió: "El Fondo tiene los oídos abiertos, pero la base del diálogo debe ser que Argentina permita una auditoría en el marco del Articulo IV". Después, ambos acordaron no acelerar los tiempos y seguir negociando. Fue en ese esquema que el ministro y el delegado del Fondo hablaron sobre la posibilidad de enviar una misión para evaluar la economía argentina durante el cuarto trimestre.

Antes Boudou expresó las limitaciones políticas que tiene y el director del Hemisferio Occidental del FMI manifestó "comprensión". Eyzaguirre habló de la fortaleza del sistema financiero argentino y de la importancia del superávit comercial, dos tareas del Banco Central. Pero enumeró en forma clara los "cuellos de botella": la crisis energética, la caída de la inversión privada por falta de confianza, la falta de credibilidad del INDEC y la ausencia de normalización financiera externa.

Boudou le anticipó: "Si el canje interno sale bien, vamos a anunciar de inmediato la reapertura del canje internacional para regularizar la relación con los acreedores externos."

El ministro también volvió a pedir que el FMI participe de la auditoría sobre el poco confiable INDEC. Al final acordó con Eyzaguirre lo siguiente: el FMI va a monitorear los trabajos, pero sólo después de que el Consejo Académico local avance en transparentar los métodos polémicos para medir los precios.

Eyzaguirre dejó en el Palacio de Hacienda la misma sensación que comunicó a los empresarios privados. Para el Fondo Monetario las señales económicas no son malas, pero la falta de confianza en el gobierno de Cristina Kirchner puede hacer naufragar la recuperación en Argentina.

Esa tesis también la expuso en el hermético almuerzo en el Council of the Americas. Fue muy diplomático, pero su posición crítica la escucharon los financistas encabezados por Susan Segal y Carlos de la Vega. El delegado del FMI señaló que el repunte de China e India iba a beneficiar a América latina. Pero en forma precisa obvió mencionar a la Argentina entre las naciones beneficiadas por la recuperación internacional. Precisó: "El rebote se sentirá fuerte en Brasil, Colombia, Perú y Chile."

Una pregunta de un hombre de negocios hizo que Eyzaguirre hablara de Argentina, pero otra vez tomó distancia de su posible recuperación. Así respondió: "Vamos a ver, todavía no sabemos cómo rebotará en Argentina."

En la intimidad Eyzaguirre es muy crítico hacia el gobierno kirchnerista. El año pasado viajó en secreto a Buenos Aires y mantuvo encuentros reservados con economistas y referentes locales.

Fue antes de asumir como director en el FMI y sentó un precedente claro: se manifestó muy disconforme con el rumbo del Gobierno y criticó con fuerza la actitud intervencionista, el esquema regulador y la endeblez fiscal.

Refleja la opinión de los centros financieros internacionales que esta semana también escuchó la flamante embajadora de los Estados Unidos.

La diplomática Vilma Martínez estuvo en Manhattan con los presidentes de las multis que operan en la Argentina y el reclamo fue contundente: objetan el rumbo chavista que adopta el gobierno de Argentina.

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