"Antes del alud ya hubo un deslave y nadie hizo nada"

Experiencias. Dos jóvenes abogados de Las Termas de Río Hondo que fueron de vacaciones a esta zona de Perú, vieron cómo crecía el río y cómo se derrumbaban partes de la montaña. Melania Layús Paz vivió momentos de temor, de tensión y de frío cuando quedó incomunicada durante cinco horas en las alturas.
Guillermo Salvatierra y Melania Layús Paz, dos jóvenes abogados de la ciudad termal, estuvieron este mes en la Ciudad del Inca de Machu Picchu, Cuzco, en el sureste de Perú, donde este lunes 25 de enero se produjo el alud que ocasionó la muerte de muchos turistas y gente del lugar. La zona, en la que aún permanecen varados cientos de personas, es uno de los mayores atractivos turísticos de Perú y de América latina, por lo que fue declarado como una de las nuevas siete maravillas del mundo.

Guillermo le contó a EL LIBERAL que visitó esta ciudad del 3 al 8 de enero. Durante el tiempo que estuvo, llovió en las montañas tres días seguidos, pero esto no le impidió hacer el recorrido hasta las ruinas de Machu Picchu. Sin embargo, cuando realizaba la travesía, observó que las precipitaciones continuas iban incrementando el caudal del río que atraviesa las montañas. Si bien Guillermo contempló estos cambios que ya presagiaban el desatre, afortunadamente no sufrió ningún percance.

Cinco horas aislados

Contrariamente, Melania Layús Paz pasó momentos complicados en su estadía en el lugar. "Estuve 4 días en Cuzco –le contó a EL LIBERAL-. Y el viernes 22 de enero, cuando volvía de Machu Picchu, quedé varada 5 horas en medio de las montañas".

Desde las 17 hasta las 22, permaneció atrapada junto a otros cientos de turistas. Recordó que en el sitio donde quedaron varados, había alrededor de 50 vehículos. "Realmente fue feo lo que nos pasó –confesó- teníamos miedo, frío, y estábamos totalmente incomunicados. Gracias a Dios no sucedió nada grave pero podría haber sido peor".

Y no fue peor, porque algunas máquinas viales trabajaron para permitir el paso de los turistas, aunque en forma precaria.

Irresponsabilidad

"Esto se venía previendo –relató Melania- por las inclemencias climáticas que se estaban dando en la zona, lo que provocó que el río creciera mucho, rompiera un puente y derrumbara partes de la montaña. Es más, muchos guías turísticos nos recomendaban que no subiéramos al Huayna Picchu (el lugar más alto). Aunque también es cierto que algunas empresas, irresponsablemente, realizaban la excursión a pesar de las advertencias que les hacían".

"Percibí -describió- mucha irresponsabilidad y falta de control por parte del gobierno y de las empresas, como si lo único que les importara fueran las ganancias. Es más, la ruta en la que nosotros quedamos varados no existía en el mapa".

Melanía pudo regresar a su hotel recién a las 2.30 de la madrugada del sábado 23. Para ese entonces ya había perdido el transporte en el que iba a regresar, por este motivo tuve que comprar otro boleto para volver al país.

"En el viaje de regreso me enteré del alud -comentó- de los desbordes del río Vilcanota, las inundaciones y pensaba en esa tragedia. Y me entristeció pensar en todas esas personas que quedaron allí, y pensar que hacía dos días atrás yo había estado ahí".

Afortunadamente, en el caso de los dos jóvenes profesionales termenses ya no hay por qué temer, porque han regresado a su ciudad natal, pero Melania expresó su solidaridad con los afectados: "Desde este espacio que tan gentilmente me brindan, les extiendo mi solidaridad a quienes aún permanecen en la zona y a sus angustiados familiares".

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