Ante las protestas por el aumento del boleto urbano, el concejal Ascárate propuso buscar alternativas

La polémica por el aumento en el transporte urbano parece estar entrando en su punto más álgido, dado que ante la intención del ejecutivo municipal de dar por cerrada la discusión, se suman las voces en contra, y a las protestas vecinales se suman las críticas de funcionarios, como es el caso del concejal del partido LyDeR, Pedro Ascárate, quien expresa la voluntad de reconsiderar la ordenanza, buscando una salida alternativa, atendiendo el pedido de los empresarios sin afectar el bolsillo de quienes menos poder adquisitivo tienen.
En efecto insistió en que se establezca el boleto social de $ 1, o bien que se mantenga el precio de $1,50 hasta tanto se dé una negociación pública y abierta, con un estudio de costos que sea de público conocimiento.

Ascárate indicó que era de esperarse la actual situación. "Esta ordenanza iba a traer problemas" dijo el edil, asegurando que el precio prudente era de $ 1,50". "Al ver que se había aprobado la cifra de $ 1,75 propuse el boleto social, que permitía ver cuales son aquellas familias en estado crítico y que se le permita tener un boleto de un peso. Está previsto en este proyecto de ordenanza, de mi autoría, que sean los Centros de Jubilados junto con el ejecutivo municipal, los que conformen un grupo de trabajo que determine en forma paulatina quienes son las personas que reclamarían este beneficio" manifestó el concejal en declaraciones a la prensa local.

En este sentido ratificó que el boleto de $ 1,50 debería mantenerse, para luego convocar a una audiencia pública en la que se produzca una suerte de negociación pública evaluando la mejor manera de la aplicar el aumento, siempre y cuando los costos así lo revelan. "Es necesario que transparenten algunos datos fundamentales para el estudio de costos, como es el número de corte del boleto, que aunque parezca mentira la municipalidad no los tiene".

Asimismo señaló que el trámite del aumento fue "demasiado rápido, según dicen dictado por las urgencias de los empresarios, pero a veces esto resulta peor". En vista de la situación afirmó que "habría valido la pena consensuar, como para crear una conciencia en la economía familiar de la posibilidad del aumento del precio del boleto. Pero esto no se hizo y las familias notan que no aguantan esta situación".

En este escenario consideró que un principio de solución estriba en buscar caminos alternativos. "Hay que buscar paliativos. No creo que debamos desconocer el pedido de los empresarios, pero nuestro deber es encontrar las maneras como para que no resulte un impacto para aquellos menos tienen".

Finalmente sostuvo que mantuvo reuniones informales con dirigentes vecinales y algunos de sus pares, aunque espera un llamado oficial. "Mantuve reuniones informales con algunos concejales y también sobre todo con algunos vecinos. Lo que vamos a buscar son alternativas. No creo que sobre un tema tan complejo como el aumento tarifario, podamos actuar de manera intempestiva, que es lo que pasó. Se actuó con imprudencia y por eso la gente no quiere aceptar el aumento. Tienen que darse negociaciones abiertas y no como se dio, que finalmente se tuvo que hacer por decreto del ejecutivo" cerró.

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