Ante el malestar generalizado, prorrogaron la obligación de utilizar la tarjeta electrónica

Mañana debía entrar en vigencia la obligatoriedad de la tarjeta magnética para el transporte urbano de pasajeros, pero luego de que lo usuarios tuvieran que soportar largas colas y ante las quejas del sector empresario el municipio definió una prórroga hasta el 15 de enero.
Debido al malestar generalizado por el corto plazo estipulado para el inicio de la obligatoriedad en el uso de la tarjeta magnética para el transporte urbano de pasajeroy la imposibilidad de lograr una implementación ordenada, el Departamento Ejecutivo del Municipio redactaba anoche una resolución para prorrogar hasta el 15 de enero la medida que comenzaría a regir esta madrugada.

Estaba previsto que desde la hora cero de hoy los choferes del transporte urbano no venderíann más el tradicional boleto de papel y sólo sería posible viajar con tarjeta prepaga, pero debieron suspender la implementación.

Las empresas Tres de Mayo y Codao no tienen suficientes locales de expendio y recarga de tarjetas, de modo que los pasajeros interesados en obtenerlas debieron padecer colas de hasta tres horas.

El secretario de Gobierno del municipio, Nelson Valderas, dijo que la resolución dictada en septiembre pasado impuso un plazo que vence hoy y que no es prorrogable, pero a última hora modificó su criterio.

Si las prestadoras desafiaban la prohibición de vender pasajes a bordo de los colectivos se exponían a recibir fuertes multas e incluso el municipio podría sacar de circulación las unidades sorprendidas en falta.

La tarjeta recargable prepaga existe como variante opcional desde hace varios años, pero fue adoptada apenas por un 25% de los usuarios. El resto, hasta ayer, seguía comprando su boleto al chofer, aunque cueste un 10% más.

Los anuncios del municipio que recordaron el "ultimatum" fijado para hoy multiplicó la demanda de tarjetas y desbordó la capacidad del pequeño local que la Tres de Mayo tiene sobre la calle Moreno.

Vigueras dijo que "existe cierta reticencia de las empresas" a generalizar el uso de la tarjeta, y la UTA insistió en que sus afiliados desde hoy no cortarán más boletos.

Uno de los puntos todavía no resuelto es cómo pagarán sus viajes los turistas o pasajeros eventuales. Al respecto, Vigueras aceptó la alternativa de disponer para esos casos un boleto de cinco pesos (más del triple que el mínimo actual) a modo de "transición".

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