Ante el faltazo, el PD desafió a hacer otro debate

Todo estaba preparado: la mesa, los lugares con carteles con los respectivos nombres, las copas y hasta las botellitas de agua. En el fondo, un cartel encuadraba la escena -publicitada incluso por televisión- y rezaba: "Propuestas sobre seguridad. Debate".

Incluso, el público fue bastante numeroso y los partidarios demócratas que se acercaron a la sala del hotel Montañas Azules rondaban las 100. Así, la movida del PD salió a pedir de boca no sólo porque tuvieron la oportunidad de presentar sus propuestas sobre el tema ante la prensa sino porque se dieron el gusto de llamar "cobardes" a los candidatos del Partido Justicialista y el Frente Cívico Federal, por no asistir.

Las sillas vacías frente a los nombres escritos de Ernesto Sanz, Ricardo Mansur, Adolfo Bermejo y Omar Félix fueron elocuentes. Como si no esperaran a nadie, el acto comenzó puntualmente con las palabras de los únicos asistentes al debate que también estaban en calidad de organizadores.

"La respuesta de los dos partidos que vienen gobernando la provincia desde hace 25 años es la que ven. Cuatro sillas vacías porque no tienen nada para decir ni equipos para mostrar", comenzó Omar De Marchi -diputado nacional y candidato a la reelección por el PD.

De este modo, el faltazo anunciado dio pie al desafío de los demócratas a que "pongan lugar y hora para debatir del tema que más interesa a los mendocinos". Sin nadie que le retrucara, el público aplaudió sus palabras así como las propuestas sobre el tema del candidato a senador Juan Carlos Aguinaga, quien hace años viene trabajando en este tipo de cuestiones (ver aparte).

"Me parece patético que nadie quiera debatir el problema más importante para Mendoza", acusó De Marchi al mismo tiempo que alegó querer dejar de lado las chicanas políticas respecto de una cuestión tan delicada. Es que la cara más conocida del Partido Demócrata atajó el palo que el jueves le habían enviado desde el frente cobista cuando le enrostraron que su agrupación había trabajado en el Ministerio de Seguridad durante los primeros meses de gobierno del peronista Celso Jaque

"Nosotros fuimos los impulsores de los únicos cuatro meses en 20 años en los que hubo política de seguridad en la provincia", se jactó De Marchi y agregó que la participación del PD había redundado en mejoras en ese aspecto pero que la partida se debió a la gran cantidad de "presiones políticas" en lugar de, como sucede con la mayoría de los ministros del área, falencias en la seguridad.

Aguinaga, el ocupante de ese cargo entre diciembre de 2007 y abril de 2008, agradeció el gesto de su compañero al defender el cargo que había aceptado. Aunque un poco más moderado que De Marchi, de sus labios salieron las acusaciones para el PJ.

Mientras explicaba los principales puntos que debe tener una política de seguridad de acuerdo con su visión, aprovechó para preguntar al oficialismo por qué todavía no se había comprado la totalidad de los radares ni las cámaras para monitorear las calles ya que eso estaba incluido en el presupuesto del año pasado.

Así, cerca del mediodía, el debate ya era historia y el PD se anotaba un punto extra a poco más de dos semanas del comicio.

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