Ante encuestas negativas, Zúccaro busca despegarse del matrimonio K

Maneja números que indican que la imagen de Cristina Fernández y Néstor Kirchner siguen en franca caída y no superan en el positivo un 15%. Pero la tendencia indica que el mandatario local reúne más del 50% de aprobación. El intendente y el dilema de dejar de ser kirchnerista.
¿Vecinalismo? ¿Partido propio? ¿Pegar el salto? Son algunas de las preguntas que el intendente de Pilar, Humberto Zúccaro se hace a sí mismo y consulta con un número muy reducido de personas.

Ser o no ser kirchnerista. Esa es la cuestión. Sobre todo cuando el mandatario local tiene que hacer frente a una caída vertiginosa en las imágenes de Néstor Kirchner y la Presidenta Cristina Fernández, que podrían jugarle como un pesado freno a su intención de ser reelecto en el 2011.

Celosamente, Zúccaro monitorea permanentemente el humor social con encuestas que encarga a la Secretaría de Gobierno.

Las últimas encuestas, sobre un universo de un centenar de consultas, reveló que el matrimonio K no sobrepasa en el rubro positivo el 15%, es decir los que consideran que su gestión o imagen es muy buena o buena.

La caída permanente en los niveles de percepción de la ciudadanía de la Presidenta y el ex mandatario nacional, se para lejos de la alta imagen positiva que mantiene Zúccaro, al que el desgaste de ir ya por el 6to. año de gestión parece no hacerle mella.

De hecho, la imagen positiva que tiene Zúccaro en esa misma encuesta supera el 55%, incluso superior al 47% de votos que reunió el 28 de junio. El análisis es simple. El intendente perdió por arrastre negativo entre 10 y 8 puntos en los comicios legislativos, pese a que contó con un alto corte de boleta a su favor.

El lastre que hoy significa mostrarse pegado al kirchnerismo, sabe Zúccaro, sólo se libera con el armado de una estrategia que busca solidificar la gestión Z puertas adentro del Distrito, "pilarizarla", según califican, despegándola de banderías nacionales y provinciales.

Porque si la tendencia de la baja se mantiene, podría poner al jefe comunal en las elecciones del 2011 en un virtual empate con la oposición más fuerte, si es que se muestra unida como ocurrió con denarvaístas, macrista y felipistas.

En el marco de la reforma política que trata el Congreso, Zúccaro no rechazó la idea de que se celebren internas abiertas y simultáneas, aunque se despegó a la hora de mostrarse cerca de los K.

"Estamos dispuestos a ser orgánicos, pero eso no va a variar en nada lo que piensa alguien en un distrito (en referencia a las encuestas). Yo lo único que quiero es seguir trabajando en Pilar, y si hay internas simultáneas las jugaré, pero no quiero transponer los límites del Municipio. Me debo a la población de este distrito, sigo alineado, pero no soy quien para hablar del tema, para eso está el senador (saliente) José Molina, que es el que está más en la rosca política y yo más en la gestión", diferenció Zúccaro.

En el marco del despliegue de los distintos escenarios políticos que podrían plantearse de acá a los próximos meses, Zúccaro se guarda una ficha. La posibilidad de cerrar acuerdos con el peronismo disidente, justamente el que él combatió en las urnas el 28 de junio pasado.

Zúccaro se habría reunido con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, hace unas 3 semanas. Del cónclave, que habría tenido algunos anteriores con popes del PRO, también participaron otros jefes comunales y la intención sería tantear, por el lado del PRO, que tan dispuestos están algunos intendentes a jugar desde ese espacio en las generales del 2011.

"Pedimos que si hay un acuerdo entre el macrismo y el peronismo poder jugar con ellos. Zúccaro tiene un 50% de votos asegurados, eso no es poco, todo lo contrario", admitió un hombre cercano al jefe comunal.

"Ser o no ser kirchnerista. Esa es la cuestión", suspira Zúccaro. "Dejar las definiciones para otro momento, pero despegarse de a poco, solidificar mi imagen local y no cerrar puertas ante otros acuerdos", se responde así mismo.

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