Ante la crisis, varios municipios redujeron los sueldos de funcionarios como piden en Tandil

Lo hizo el Concejo Deliberante de Ushuaia, con una quita del 15 por ciento. En febrero y antes de las elecciones el intendente radical de Necochea se recortó el 50 por ciento de sus haberes. Jefes comunales del interior comenzaron con el recorte de las cuentas públicas, por casa.
Cuesta encontrar ejemplos, pero empiezan a aparecer desde el interior en medio de la recesión económica y los planes de emergencia que las comunas anuncian para achicar, por la caída de la recaudación, el gasto público.

Como pide desde julio en Tandil el Sindicato de Trabajadores Municipales, algunos gobiernos municipales empiezan a reducir el gasto político para alinearse con el esfuerzo que le solicitan a otros sectores de la comunidad.

Hace días, el Concejo Deliberante de Ushuaia aprobó en sesión especial la ordenanza que establece la reducción salarial del 15 por ciento durante tres meses, tanto al intendente, concejales y personal político.

En tanto, los bloques opositores incorporaron a la norma el carácter de afectación específica al monto recaudado, que deberá ser destinado a la construcción de un centro comunitario en el Valle de Andorra.

El bloque oficialista sí acompañó la incorporación del artículo 4 que exceptúa de la presente ordenanza a jubilados y pensionados que hubieren ocupado cargos electos y/o de gabinete de la municipalidad y del concejo.

El recinto se vio poblado de público, muchos de ellos pertenecientes del gremio del SOEM, los municipales de esa localidad, quienes asistieron ante la preocupación de que el recorte salarial que propició el intendente Federico Sciurano pudiera afectar a los trabajadores municipales.

Al respecto, la totalidad de los ediles se encargó de remarcar que ese cuerpo no aprobará de ningún modo reducciones salariales que perjudiquen a los municipales.

Si de números se trata, el monto a ahorrar por mes con esta iniciativa ronda los 180.000 pesos -según publicaron medios fueguinos-, unos 540 mil en tres meses, 2.160.000 en un año, lo que serían 8.640.000 en un período de administración municipal.

Un caso más cercano

Aunque no hay que ir hasta el frío y lejano sur de la Argentina para constatar este tipo de medidas. Ya en febrero de este año y realmente anticipándose a la crisis que se reconoció, con medidas concretas, después de las elecciones el también intendente del radicalismo Daniel Molina se redujo su sueldo a la mitad como parte de una serie de medidas que implementa para reducir gastos y evitar que la crisis económica afecte a los servicios de la comunidad.

Esta determinación surgió el marco del proyecto de austeridad que fue presentado por el propio jefe comunal, acompañado por funcionarios y concejales, que se ejecuta desde el mes de febrero y hasta el 31 de diciembre.

En cuanto a la reducción del 50 por ciento del sueldo del intendente, fuentes municipales consignaron que los haberes del titular del Ejecutivo alcanzarían los 14 mil pesos mensuales, con lo cual ahora percibe unos 7 mil.

Por otra parte, oficialmente se indicó que los objetivos generales de este plan consisten en el mantenimiento de los niveles locales de empleo (y mejorarlos de ser posible), estabilidad del poder adquisitivo y del salario; además del fomento de la producción y comercio.

En tanto, entre los objetivos específicos enumeraron a las políticas públicas de inclusión, austeridad y equidad; formación de consensos sociales y políticos que fortalezcan la gobernabilidad; políticas de protección de las pymes locales y planes sociales focalizados en la población más vulnerable.

El caso de Bolívar

También en marzo de este año, el concejal Oscar Ibáñez de la localidad bonaerense de Bolívar presentó un proyecto para que los funcionarios políticos del Departamento Ejecutivo municipal y los concejales se bajen el sueldo y así aumentarles a los trabajadores municipales. Los recortes generarían en ese caso una masa de 330 mil pesos.

El legislador bolivarense le propuso a sus compañeros de recinto recortar un diez por ciento de los haberes que van de 1.500 a 2.500 pesos, un quince en los van de 2.500 a 4.000, y un veinte, en los que van de 4.000 pesos en adelante.

Con acento cordobés

En la comuna de Río Cuarto, los concejales aprobaron ya el año pasado un proyecto de ordenanza para acompañar la baja en los sueldos políticos que el intendente Juan Jure anunció para su gabinete ya el año pasado.

Para el intendente establecieron un sueldo mensual de 6.900 pesos y, a partir de ese monto máximo, todos los funcionarios y concejales cobran un porcentaje establecido por ordenanza.

En el caso de los miembros del Concejo, el sueldo es del 80 por ciento del intendente, es decir, 5.520 pesos. Con el descuento que se aplicarán en los próximos meses, pasarán a cobrar 828 pesos menos. Tienen un sueldo de 4.692 pesos por mes.

A pesar de que el intendente anunció que la reducción salarial sería del 30 por ciento, en realidad, el impacto sobre los bolsillos de los funcionarios -y por lo tanto de los concejales- será del 15 por ciento, porque el descuento no se aplica sobre la cifra total del salario sino solamente sobre el último aumento acordado.

Sin tomarse recreo

También en medio de la crisis el intendente de Recreo (norte de Catamarca), Mario Formento, propuso al Concejo Municipal disminuir en un 10 por ciento sus ingresos, los de su gabinete y los de los ediles.

La finalidad de esta iniciativa es contar con la posibilidad de incorporar profesionales médicos que presten sus servicios en el Samco –servicio médico de esa localidad- y permitir así la atención durante las 24 horas.

El mandatario sustentó su presentación en las significativas erogaciones que debe hacer actualmente el municipio que preside en materia de salud y en la necesidad de atender la creciente demanda de la población.*

Comentá la nota