La ante-candidatura de Reutemann conmociona el ambiente político

La ante-candidatura de Reutemann conmociona el ambiente político
La definición de las aspiraciones presidenciales para 2011 está supeditada, entre otras cosas, a los posicionamientos resultantes de las elecciones legislativas de este año. A su vez, tampoco están claras las candidaturas para esta instancia, en el contexto de un escenario que, tanto dentro del oficialismo como en las filas de la oposición, presenta una marcada volatilidad
Aún así, bastó que Carlos Reutemann se limitara a no descartar la eventualidad de una postulación presidencial en 2011, para que se desatase una tormenta política que se instaló en las primeras planas de los diarios, y que varios días después continúa levantando polvareda.

Ni un sí, ni un no. Apenas un “a lo mejor”, lejano en el tiempo y subordinado a una serie de circunstancias futuras -siempre fiel al estilo del ex gobernador santafesino, a esta altura ya de sobra conocido también a nivel nacional- bastaron para ello.

Naturalmente, este efecto encuentra su contexto apropiado en la escasez de novedades del ambiente partidario, solamente sacudido de vez en cuando -pero con pocas sorpresas- por Elisa Carrió y caracterizado por el progresivo desgaste del kirchnerismo y el crecimiento, más bien desarticulado y sin signos concluyentes de estar en condiciones de proporcionar una alternativa, de las convergentes o divergentes corrientes opositoras.

Pero el fenómeno también se explica, necesariamente, en el peso que continúa teniendo Reutemann en la escena política y, a juzgar por los sondeos dados a conocer, también en la opinión pública. Una consideración que a estas alturas resulta difícil de explicar, pero también imposible de negar.

Planillas en mano

En una entrevista con El Litoral publicada el pasado 3 de noviembre, el consultor Rosendo Fraga ubicaba, junto a Julio Cobos, a los santafesinos Hermes Binner y Carlos Reutemann como las figuras de mayor crecimiento durante el año pasado. Y los calificaba como las que mejores expectativas generan en cuanto a sus posibilidades de disputar la presidencia de la Nación.

“No hay otro momento en la historia argentina, desde siglo y medio atrás hasta ahora, en que la política santafesina esté pesando tanto a nivel nacional. Porque hoy, aunque esto pueda ser prematuro, la provincia de Santa Fe pone dos presidenciables: uno del peronismo, y otro de fuera del peronismo. Y creo que esto no es casual”, decía Fraga por entonces.

En el marco del revuelo producido por la reaparición de Reutemann y su “no descarte de una eventual y condicionada candidatura”, Fraga agregó ayer números y argumentos a estas consideraciones. Basado en un estudio de su consultora Nueva Mayoría, consignó que mientras Binner cosecha un 60% de imagen positiva y un 27 por ciento de intención de voto, Reutemann muestra un 55% y un 33%, respectivamente.

“Después de seis años de kirchnerismo de un estilo muy confrontativo, la gente pide un estilo más moderado”, razonó el politólogo en declaraciones a LT 10. Otros analistas -independientes o pertenecientes al ámbito partidario- agregan que la tendencia electoral que beneficiaría a Reutemann sería un nuevo giro a la centro-derecha, donde el santafesino podría ser la mejor carta del oficialismo para oponer a Mauricio Macri.

Los términos en que podría producirse esta hipotética confrontación quedaron, de alguna manera, expuestos por el propio jefe porteño ayer, cuando -paradójicamente- evitó pronunciarse al respecto. “No sería objetivo, porque tengo una vieja relación con el Lole”, y en este sentido “pesa más la amistad que lo político”.

“Vi algo que no me gustó”.

Carlos Reutemann,

en 2002, al declinar ser candidato presidencial.

La estrategia del “ni”

En cualquier caso, desde el entorno del senador nacional, y desairando las exigencias de definición que se le formulan desde el justicialismo, dejaron en claro que Reutemann no vendrá a ser el mascarón de proa para que el kirchnerismo se mantenga a flote, pero tampoco pretende contribuir a su hundimiento (ver aparte). Por eso, desmienten que el “semi-lanzamiento” del santafesino haya sido acordado con el santacruceño. Pero también dejan en claro el perfil que aquél logró preservar en los últimos años: apoyo parlamentario a las necesidades estratégicas del gobierno, excepto en casos en que se tocaban directamente intereses de la provincia -como las retenciones agropecuarias o el impuesto al cheque- y, aún en este caso, conservación de las buenas relaciones.

Con alguna independencia, pero sin tomar distancia ni adherir fervorosamente. En suma, ni kirchnerista, ni antikirchnerista y con suficiente buena imagen para que el gobierno prefiera eso antes que empujarlo a la trinchera enemiga. Como siempre, la suerte de esta estrategia se definirá cuando haya que eliminar el “ni” y establecer las categorías con mayor precisión. Mientras tanto, y a pesar de ciertas urgencias, Reutemann seguirá fiel a su costumbre de medir los tiempos hasta último momento. Y todavía falta tanto.

Felipe Solá, Diputado Nacional PJ: "Sería importante saber si Reutemann es un hombre que aspira a heredar al kirchnerismo, un post-kirchnerismo, o aspira a enfrentar al kirchnerismo y ser un presidente diferente."

Eduardo Duhalde,ex presidente de la Nación: "En 2003 no tenía opositor. Era una figura casi excluyente. Incluso Néstor Kirchner dijo que, si se presentaba Reutemann, él no lo iba a hacer”.

EL DATO

Comentarios al paso

“Una candidatura de Reutemann puede ser positiva, siempre y cuando no sea el mascarón de proa del aparato corrupto del PJ”, arriesgó Elisa Carrió, y se anotó para “tomar un café” con él. Su ex compañero de fórmula, el socialista Rubén Giustiniani, saltó a marcar la cancha: “Fue gobernador de Carlos Menem. De confirmarse su candidatura, lo tendremos como adversario”. Pero Carrió insistió y lo definió como “el llamador divino”, que permitió reagrupar al oficialismo “y dejar más limpia la oposición, ahora queda claro”. En tanto, mientras Jorge Obeid se apuró a definir el anuncio como “la noticia del año” y anticipó su respaldo, el gremialista Luis Barrionuevo fue lapidario: “Es un pecho frío, no le da el cuero para ser candidato”.

ADEMÁS

Proyección

“En realidad, lo que Reutemann hace es una reflexión respecto del panorama para el justicialismto en su conjunto. La de 2009 es una elección difícil porque, en Santa Fe, el justicialismo perdió no sólo la provincia, sino muchas intendencias y comunas. Y el gobernador Hermes Binner no es candidato, pero va a jugar con mucha fuerza”.

En diálogo con El Litoral, la senadora Roxana Latorre -que desde hace años actúa en tándem con Reutemann en el Congreso- salió a tratar de aplacar la agitación generada en torno al santafesino, a corroborar algunas impresiones y también a formular aclaraciones.

Por empezar, justificó el revuelo en “la envergadura de Reutemann, que a pesar de los feroces ataques de desprestigio que ha sufrido, conserva vigencia en términos de credibilidad. Pero en rigor, ni siquiera ha definido su candidatura a senador -si bien se lo pide toda la dirigencia-, ni habla de 2011, más que en términos de pensar en el 2009”.

Esto porque, según la legisladora, “en Santa Fe se va a dar una confrontacion de proyección nacional. La compulsa entre los proyectos de Binner y Reutemann se pude homologar a lo que va a pasar en Mendoza, entre Cobos y Kirchner”.

Latorre también se apresuró a aclarar que “la discusión acerca de si es post-kirchnerismo o anti-kirchnerismo es falsa. Es una relación difícil, y el justicialismo debe definir su estrategia. En la provincia, hay que ver si va como Frente para la Victoria o no, si va como alianza con otros partidos, como ha hecho en las últimas elecciones”.

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