El antagonismo se robó el debate

Los candidatos a senadores que asistieron al debate organizado por la UNT fueron distribuidos ayer en dos bloques, según un sorteo público previo. En el primer turno no hubo tensiones. Pero en el segundo, el reclamo de Izquierda Unida para que se aloje al ex mandatario Antonio Bussi en una cárcel común desató una polémica que se instaló en el público
Abucheos y vivas dividieron por igual a los presentes en el Centro Cultural de la UNT ayer, durante la segunda mesa del debate entre los candidatos a senadores nacionales que fue organizada por la casa de altos estudios. El cruce entre simpatizantes de derecha y de izquierda se produjo en torno de la situación procesal de Antonio Bussi, sentenciado (el fallo aún no está firme) a prisión perpetua por la desaparición de Guillermo Vargas Aignasse, y le dio color a un debate que había empezado sin tensión.

Los gritos (a favor o en contra) surgieron cuando la postulante de Izquierda Unida, Clarisa "Lita" Alberstein, tomó la posta luego de que Ricardo Bussi reclamó cárcel efectiva para todos los delincuentes, como parte de su plan de seguridad. "El primero que debería estar preso es el genocida condenado de Bussi", bramó, y luego nada fue igual. El ambiente se caldeó y nadie permaneció indiferente, menos aún luego de la réplica del legislador: "mi padre es el mayor soldado que dio el Ejército".

La mayoría de las 150 personas que estaban en la sala en ese momento respondían a algún candidato y habían ido para aplaudir los respectivos discursos. Pero el cambio de escenario motivó que los seguidores del Partido de la Independencia (su candidato Juan Arizmendi reivindicó al Ejército) hicieran causa común con los de FR; y que los militantes del Acuerdo Cívico y Social (José Cano trataba de mantener distancia y pedía tolerancia) y del Partido Federal (identificados con el peronismo disidente, postula a Rubén Nicosia) se dividieran entre los dos grupos.

De allí en más, cada participación motivó reacciones enfrentadas, pese al pedido de prudencia.

Sin incidentes

El clima agitado no derivó en ningún incidente físico. Los candidatos conservaron más la calma que los plateístas y presentaron sus principales propuestas.

La principal coincidencia fue criticar al Gobierno y a los ausentes a esa mesa: Beatriz Rojkés de Alperovich (la más objetada), Fernando Juri y Roberto Palina. También hubo acuerdo en la necesidad de mejorar la educación y la salud y de luchar contra la pobreza (aunque con distintas herramientas).

La iniciativa de Bussi de reinstalar el servicio militar obligatorio fue la más debatida, con el aval de Arizmendi y el rechazo de Alberstein y de Cano. El radical centró su exposición en una nueva ley de coparticipación federal, idea compartida por Nicosia, quien reclamó que se pidan explicaciones a los que gobernaron y no a la oposición.

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