La ANSeS suma un nuevo mandato: lograr que sus activos rindan 10% anual

 La ANSeS suma un nuevo mandato: lograr que sus activos rindan 10% anual
A la hora de buscar elementos que permitan evaluar el último anuncio de la administración Kirchner, la creación de un subsidio de $ 180 para los hijos de quienes están desocupados o empleados en el sector informal de la economía, un primer dato a tomar en cuenta es que no fue una decisión que emanó de la abundancia presupuestaria, sino todo lo contrario: a diferencia de lo sucedido en los años previos, el Estado terminará el 2009 con déficit financiero.
Esto significa que se trata de una decisión estrictamente política, dato que no la invalida, pero que cabe considerar como primer punto del análisis.

El Presupuesto 2010 para todo el sector público nacional afecta erogaciones por $ 296.000 millones. De ese total, unos 100.000 millones corresponden a la seguridad social (jubilaciones), cifra que incluye un incremento de 17% sobre lo computado este año. En la masa de fondos que mueve el Gobierno hay más de $ 30.000 millones en subsidios que percibe el sector privado (tarifas y transporte, básicamente) y casi $ 3000 millones para mantener operativa a la empresa Aerolíneas Argentinas, previsión que no está formalizada ya que la compañía aérea todavía no es del Estado. Y lo esperado por derechos de exportación asciende a $ 43.000 millones.

La enumeración sólo procura exponer que un programa como el anunciado, que demanda un gasto de $ 10.000 millones, se podría haber instrumentado en cualquiera de los años en que hubo superávit fiscal.

La pregunta que sigue es cómo se financiará hacia adelante. Muchas críticas cuestionaron el hecho de que utilice fondos jubilatorios, aunque cabe decir que como se trata de una generalización de las asignaciones familiares, el organismo al que le corresponde esa tarea es precisamente la ANSeS. Pero lo que cabe precisar es que lo que se necesitan no son sólo los $ 10.000 millones prometidos por Cristina el jueves pasado, sino $ 12.500 millones, ya que la semana previa la Presidenta le había comunicado al jefe de la CGT que se incrementaba 33% el beneficio que cobran los asalariados registrados.

El decreto de necesidad y urgencia 1602/09 establece que para pagar este subsidio se dispondrá tanto de recursos corrientes como del rendimiento anual del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), creado con los activos el Estado heredó de manos de las AFJP.

Hoy la ANSeS tiene un superávit mensual de aproximadamente $ 800 millones, cifra que también se proyectó en el Presupuesto 2010. Eso implica que el saldo mensual que se genera a través de sus ingresos corrientes no alcanza para cubrir los $ 1000 millones extras que necesitará para pagar las nuevas asignaciones familiares.

Los caminos posibles son dos El primero es reasignar a la ANSeS los fondos que liberará Desarrollo Social por la absorción del Plan Jefas y el Plan Familias, así como por las bajas que haya en la percepción de pensiones no contributivas (declaradas incompatibles).

En caso de que el Gobierno priorice el gasto antes que el equilibrio fiscal (hay 90% de chances de que suceda) la opción ineludible es tratar de que el FGS se acerque a la extraordinaria rentabilidad que tuvo en este año gracias a la revalorización de los títulos públicos, que componen 62% de su cartera. Para ello, tendría que asegurarse una tasa de retorno mínima de 10% anual, para lo cual o empieza a prestar fondos como banco de desarrollo –idea que camina a paso lento– o le pone un piso a la baja de tasas y a la inflación.

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