La ANSeS salió al cruce de los pesimistas y digitó subas artificiales en bonos y acciones

No todo lo que brilla es la sonrisa de Amado Boudou. A pesar del malestar que genera la avanzada del Gobierno sobre el Banco Central, acciones y bonos cerraron con fuertes incrementos
Warren Buffett, el inversor más rico del mundo, y Diego Bossio, el titular de la ANSeS, comparten algo en común que los hace únicos, si de inversiones se trata: ambos compran cuando todos venden y ambos venden cuando todos compran. Pero como en toda abstracción siempre existe un punto impar, en este caso, mientras Buffett siempre busca comprar barato, para la ANSeS, cuanto más caro compra, mejor.

Y es que el buque insignia inversor que es la ANSeS y que concentra buena parte de las acciones y otro tanto de títulos en su cartera heredada de las AFJP, salió ayer a poner paños fríos y comprar valores en el mercado local cuando buena parte de los inversores decidieron que era momento de vender, motivados por la incertidumbre que generó el pedido de renuncia de Cristina Fernández a Martín Redrado y la negativa de éste a aceptar.

"El mercado está raro desde hace dos días", señaló el jefe de la mesa de dinero de uno de los principales brokers del mercado local. "Creemos que los fondos del Gobierno han salido a comprar papeles y que lo han hecho para que los precios no se desplomen por el momento elegirlo para hacerlo".

Según señala otro operador, el método utilizado evidencia un comportamiento que haría el horror de cualquier teórico de la economía de bolsillo: "en general, cualquier comprador institucional realiza una compra, supongamos a $ 10 y en la oferta de compra siguiente, vuelve a buscar un precio similar de $ 10; en los últimos dos días, el comprador ponía órdenes de compra con valores que iban en aumento, sin fijarse si podía comprar esos activos más barato", explicó.

La ANSeS maneja un fondo que ya acumula los $ 135.700 millones y que a través de su Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), administra el Fondo de Garantía de Sustentabilidad conformado por activos cotizantes.

De todas formas en la city creen que la incertidumbre es la excusa ideal para tomar ganancias aunque eso no signifique un preanuncio de futuras caídas.

"Las acciones y bonos tuvieron un desempeño espectacular en los últimos meses; el ruido político que hay puede provocar ventas de corto plazo pero no se espera que esto desencadene una devolución masiva de los títulos".

Es más: señalan que, sorteando lo que puede ser un incremento de la volatilidad cortoplacista, la tendencia de fondo de los activos argentinos todavía tiene upside.

"Mientras un bono de Brasil paga 4%, uno similar de Argentina todavía paga más de 10%; esta oportunidad es, para los inversores del mundo, la única razón por la que siguen interesados en mantener sus tenencias".

Un buen momento

Ayer, las primeras dos horas de la rueda tuvieron sabor amargo: las acciones y títulos perdían nivel y cada vez buscaban los precios más abajo, cuando una ola compradora barrió en repetidas oportunidades con las órdenes de venta impulsando los precios hasta ponerlos en positivo.

El índice Merval avanzó 1,14% hasta los 2.389 puntos en la plaza local, que negoció $ 53 millones en acciones, con ganancias destacadas para Siderar, que subió 4,2%; Edenor, que ganó 4%; Banco Hipotecario, que trepó 3,55% y Tenaris, que a pesar de la caída del petróleo acumuló una suba de 0,17%.

También en la bolsa, los bonos experimentaron repentinas recuperaciones: el bono Par en pesos ganó 5,41% y cerró en los $ 39, mientras que el Discount en pesos creció 1,24% hasta los $ 110,50 entre otras subas.

Otro tanto ocurrió en el MAE, donde si bien se dieron caídas pronunciadas en algunos títulos de hasta 2%, los más negociados fueron a contramano de esta tendencia y ganaron terreno.

En esta plaza, el Bogar 2018 ganó 0,78% mientras que el Discount en pesos repitió la suba de 1,24%. Entre los títulos en dólares, el Par cerró sin cambios y el Discount perdió 0,34%.

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