Anses: el 93% cobra menos de $ 1.500

La cantidad que percibe el mínimo de $ 872, con el Pami, subió 50% desde 2002. Son 3,6 millones de pasivos (473 mil en Córdoba).
Luego del último aumento de los haberes jubilatorios, de 7,34 por ciento a partir de setiembre, suman más de 3,6 millones de jubilados y pensionados nacionales los que sobreviven con 827,23 pesos por mes, más un subsidio de 45 pesos del Pami.

Se trata del 73 por ciento de los pasivos, que en el país suman 5,4 millones de personas (incluyendo los que se jubilaron por una AFJP). En Córdoba, llegan a 437 mil.

El achatamiento de la pirámide de haberes se produjo en los últimos siete años, cuando el Gobierno otorgó incrementos mucho más importantes a las jubilaciones mínimas y dejó de lado la recomposición de los pasivos que cobraban por encima. Así, mucha gente fue quedando dentro del piso y cada vez menos estuvieron por encima. A esto se sumaron más de dos millones de personas que adhirieron a la denominada "jubilación de amas de casa", la mayoría de las cuales ingresó también en el mínimo.

Así, la cantidad de pasivos que cobran en el primer escalón pasó del 47 por ciento en 2002 a más de 73 por ciento del total en la actualidad. Además, mientras en 2002, 24 por ciento percibía por lo menos el doble de la jubilación mínima; en la actualidad, menos de siete por ciento (unos 350 mil pasivos) recibe más de 1.570 pesos; y menos de 3,5 por ciento cobra el triple de la mínima.

"Esta diferencia se nota mucho en los que están cobrando hace más de 10 años, porque el aumento fue muy bajo respecto de lo que gana un activo", dice Eduardo Viera, contador especialista en previsión. "Esta distorsión rompe uno de los principios básicos de la movilidad: que el haber jubilatorio debe ser un sustituto de lo que cobran los activos", advierte.

"La mayor distorsión se generó entre 2002 y 2006, lo cual se plasmó en el caso Badaro, que fijó la actualización para ese período. Pero, en los últimos tres años, también hay distorsión: entre el ajuste que dio la Corte este año y la movilidad que aplicó Anses, hay alrededor de un siete u ocho por ciento de diferencia", explica el abogado Daniel Medah.

Desde 2002, la jubilación mínima aumentó 275 por ciento (desde 220 a 827,23 pesos, sin el subsidio de Pami), los salarios del sector formal (según Indec) subieron 257 por ciento. En cambio, los haberes jubilatorios superiores a la mínima e inferiores a mil pesos (en 2004) se ajustaron 115,05 por ciento, y los mayores a mil pesos en ese momento sólo se recompusieron 95,5 por ciento.

Cómo reclamar. Para los jubilados o pensionados que quedaron relegados en sus haberes respecto de los activos, por ahora, la única vía que les queda para reclamar es la Justicia. "El derecho a este reclamo es imprescriptible. Aunque sólo se puede pedir retroactivo por dos años, el haber inicial se puede actualizar judicialmente", dice Medah.

La Corte Suprema de Justicia ya avaló estos reclamos en distintos casos, teniendo en cuenta el gran desfasaje de la recuperación de las jubilaciones frente a la suba del salario de los activos.

Hubo varios fallos relevantes del máximo Tribunal de la Nación. El más conocido fue el de Badaro (jubilado con la ley anterior a la de 1994, ley 18.037) que reconoció un ajuste del haber jubilatorio de 88,57 por ciento entre enero de 2002 y diciembre de 2006, en línea con el incremento de los salarios. En el mismo período, las jubilaciones superiores a mil pesos habían subido 11 por ciento y las inferiores a ese valor, pero superiores a la mínima, 22 por ciento.

En ese momento, la Corte dijo al Ejecutivo que implementara un índice de movilidad, en línea con el movimiento del salario del activo. El Gobierno empezó a aplicar un índice recién en 2009, que no sólo toma en cuenta las remuneraciones de los trabajadores, sino también incluye la recaudación de la Anses.

Este año, la Corte emitió otro fallo en el caso Elliff donde extiende la movilidad para los casos de jubilados con la nueva ley (24.241) y, además, establece que el haber inicial debe calcularse actualizando los salarios de referencia de los activos.

Debido a esta jurisprudencia, los juicios iniciados se multiplicaron en los últimos años. Según estimaciones, se inician entre 300 y 400 causas por día en la Cámara Federal de Seguridad Social y habría unas 400 mil carpetas en trámite.

Por esta razón el interesado debe armarse de paciencia: los juicios demoran entre siete u ocho años. "Hay una situación perversa, de hecho: la Anses pone palos en la rueda en los juicios, aunque sabe que la Justicia le va a dar la razón al jubilado", opina Viera.

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