La ANSES celebra el fin de la crisis

El resultado sería deficitario si sólo se consideraran los ingresos por los aportes contra los pagos a los jubilados. El 60% de su cartera se invierte en bonos del Estado, que siguen en racha positiva.
A un día de cumplirse el primer año de la nacionalización del sistema previsional, la ANSES informó que el primer semestre del año arrojó un superávit de 4.204 millones de pesos. La ganancia que experimentó el organismo se explica porque aumentaron las cotizaciones de los bonos y las acciones.

Sin embargo, no todas son buenas noticias para la ANSES. El resultado sería deficitario si sólo se consideraran los aportes de los trabajadores y los haberes para los jubilados y pensionados. Durante los seis primeros meses del año ingresaron a la ANSES $ 29.742,7 millones en concepto de aportes y contribuciones, mientras que los haberes totalizaron $ 34.025,4 millones de pesos. El resultado positivo se explica por distintos ingresos provenientes de impuestos o fondos provinciales.

Los haberes jubilatorios este año aumentaron un 19,9% en dos tandas. El primer ajuste fue en abril (11,6%), y el segundo, en septiembre (7,3%). El incremento fue considerable en comparación con los que se otorgaron en otros sectores. Sin embargo, parten de una base muy baja. Actualmente el 80% de los pasivos cobra la mínima de 827 pesos.

El sistema previsional incluyó en los últimos años a 1,5 millones de jubilados y pensionados que no contaban con ingreso ni cobertura social. La tasa de cobertura en 2004 era del 59,4%, mientras que fines de 2008 llegó al 87,5 por ciento. Sin embargo, este aumento trajo aparejado un problema estructural del sistema: ¿cuántos trabajadores activos financian una jubilación? Cuando se creó el sistema, tres trabajadores activos financiaban a un pasivo. Sin embargo, ahora menos de dos activos financian a un pasivo.

Una de las críticas que realizó el oficialismo cuando envió el proyecto para nacionalizar las AFJP hacía eje en que el sistema jubilatorio no podía depender de los altibajos del mercado financiero. La ANSES tenía $ 58 mil millones en bonos en diciembre de 2008, mientras que en agosto totalizó $ 72 mil millones. A fines del año pasado alcanzó los $ 7.844 millones en acciones, y en agosto subió a $ 10.816.

El manejo de los fondos de la ANSES despertó duros cuestionamientos dentro de todo el abanico opositor. Una de las principales críticas era que se utilizaba este dinero para financiar al Tesoro de la Nación a tasas excesivamente bajas. En esta línea, el diputado de Buenos Aires para Todos Claudio Lozano aseguró que "los aportes que se juntaron en nombre del sistema provisional se utilizan para otra cosa". El economista de la CTA agregó que "en la práctica aumentó la cantidad de papeles en poder de la ANSES y de hecho dejaron de existir las administradoras privadas para que existiera una administradora boba que financie al Tesoro".

El otro cuestionamiento es que la ANSES financia inversiones en lugar de garantizar la seguridad social.

Muchas de las empresas beneficiadas con sus préstamos son aquellas en las que el Estado es el controlante como el Banco Hipotecario, AySA, o en las que se transformó en accionista tras la estatización de las AFJP (la cementera Juan Minetti, Aluar o Edenor). El Gobierno defendía la captación de estos fondos para utilizarlos para reactivar la economía.

En ningún momento se difundieron evaluaciones sobre qué es más productivo para la economía: prestarles a las empresas o aumentar los haberes. Más aún considerando que los jubilados son el sector con mayor propensión a consumir de la economía.

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