A 33 años del último golpe militar: ¿Está todo dicho sobre la dictadura?

A 33 años del último golpe militar: ¿Está todo dicho sobre la dictadura?
Las respuestas de ocho ciudadanos de la cultura, de los medios, la política, la justicia y el gremialismo dan cuenta de los déficit que aún sobrelleva la sociedad para exorcizarse. Para la mayoría falta aún juzgar la política económica del 76.
Falta algo esencial: que se les diga a las familias dónde están. "“Falta lo esencial: que se le diga a cada familiar de desaparecidos cómo murieron, dónde están, de qué se los acusó, qué fue exactamente lo que sucedió y quiénes son los responsables de lo que ocurrió con ellos, para que enfrenten el juicio que corresponde. Es decir, aún falta todo, o casi todo, porque es cierto que algunas cosas se hicieron. Pero por ahora lo que existe son más bien las grandes declaraciones de principios, lo que no está mal porque demuestra que ya se perdió cierto miedo. Hay mucho camino que recorrer. Se hizo, pero falta mucho".

Ernestina Pais, conductora de radio y televisión, su padre está desaparecido.

La historia aún la está escribiendo el pueblo. “No está todo dicho sobre la dictadura militar. La historia se está escribiendo. Se están juntando las piezas con la contribución fundamental y única del pueblo. Contra la voluntad de los genocidas que se han llamado a silencio. Tenemos bastante, pero no todo. Tenemos narraciones, documentación escrita, pruebas. Cada uno tiene que decir lo que sabe, para que podamos encontrar a los 30 mil desaparecidos y a los tantos nietos que aún seguimos buscando. Estamos parados sobre 25 años de gobierno en democracia. Hay una fuerte voluntad de Estado de no olvidar y de dar cada vez más espacio a la memoria. Los responsables –por ahora, sólo los máximos responsables– están siendo enjuiciados. Los organismos estamos conformes con la política de Estado actual. Es muy expresiva en lo que es la memoria, la verdad y la justicia. También hay deudas. La deuda histórica es la reparación para todos. El pueblo argentino fue víctima.”

Estela Barnes de Carlotto (presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo)

Todavía no fue sancionado el proyecto económico del golpe. “El sistema de desaparición, secuestro, tortura y muerte que se instaló el 24 de marzo de1976 fue motivado por un proyecto económico que aún no fue investigado ni sancionado. La decisión de investigar y esclarecer estos hechos no deja de ser una situación ideológica que dependerá de cada juez y del posicionamiento que cada uno tenga sobre los paradigmas actuales sobre los derechos humanos. Con jueces democráticos estos delitos de lesa humanidad se van a esclarecer; con jueces autoritarios, jamás. El paso del tiempo no hace más que garantizar la impunidad, y evitarlo depende de la voluntad del Estado, en este caso del aparato judicial.”

Carlos Rozansky (juez del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata; juzgó a los represores Miguel Etchecolatz y al capellán Christian von Wernich)

Falta considerar la idea de que hubo un genocidio. “Aunque se hayan anulado las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final, sigue pendiente que se haga justicia. Falta considerar que lo que ocurrió fue un genocidio y que no se trata de delitos comunes. Hasta ahora llegaron al banquillo sólo quienes fueron vistos por algún sobreviviente. Pero tendría que ser al revés: que todos los miembros de fuerzas de seguridad que estaban en actividad en la dictadura demuestren que no tuvieron nada que ver. Para eso debe haber voluntad política. También está pendiente resolver el plan sistemático de robo de bebés. Hay toda una generación que nació entre el 75 y el 80 cuya identidad está en duda. Las herramientas actuales son insuficientes.”

Juliana García (hija de desaparecidos, hermana de la última nieta que recuperó su identidad)

Se ocultó la estrategia de restauración conservadora. “Lo que más se ocultó es que el terrorismo de Estado constituyó la condición indispensable para quebrar cualquier tipo de resistencia política o social a un cambio drástico de la orientación de las políticas económicas. Se ocultó que se puso en marcha una estrategia de restauración conservadora impulsada por Henry Kissinger, que consistió en promover una ola sincrónica de dictaduras en América Latina y África, entre otras cuestiones. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta comienzos de los 70, más de dos tercios de la población del mundo comienza procesos de liberación nacional y revoluciones en América Latina. En el contexto del mundo bipolar, cuestionan la primacía de los países capitalistas centrales y, ante eso, aparece la restauración conservadora.”

Alcira Argumedo (socióloga)

Falta meter presos a los grandes beneficiarios del saqueo. “La dictadura fue un instrumento de terror impuesto por los grandes grupos económicos nacionales e internacionales. Se trató de un modelo económico de saqueo y entrega que sigue haciendo negocios en la Argentina, tal cual lo mostramos en el juicio por genocidio ante el juez Baltasar Garzón. El mejor ejemplo que dimos fue la presentación de José Alfredo Martínez de Hoz como presidente del directorio de Acindar, en Villa Constitución, que en 1975 abrió en la empresa un centro de detención junto con la Triple A, la Policía y el Ejército. No por nada, Martínez de Hoz después fue en el ministro de Economía de la dictadura. Aún falta meter presos a los grandes beneficiarios de ese genocidio.

Víctor De Gennaro (secretario de Relaciones Institucionales de la CTA)

Falta que se juzguen los delitos económicos. “Pienso que aún no se profundizó demasiado, en realidad poco y nada, en todo aquello que estuvo vinculado con el desastre económico y la corrupción que hubo durante la última dictadura militar. Me parece que debería considerarse ese desastre como se lo hace con los delitos de lesa humanidad. Fue tan grande, y se dejó de lado todo lo referido al aspecto económico. En cuanto a los medios de comunicación, si bien muchos fueron cómplices o callaron, y los que querían decir algo fueron censurados, no me siento capaz de juzgar a quienes estaban en esa época.”

Sebastián Wainraich (conductor de radio y televisión)

Si estuviese todo dicho no habría curas cómplices. “Respecto del terrorismo de Estado no está todo dicho porque cuando hablamos de la dictadura no sólo estamos hablando de la dimensión vinculada a lo militar, sino que en realidad nos referimos a una dictadura cívicomilitar. Una parte de los sectores dominantes fue cómplice y la otra fue parte activa de la represión. Si estuviera todo dicho, no tendríamos curas que apoyaron a la dictadura y al mismo tiempo confesaban a los detenidos en los centros clandestinos de detención. Si estuviera todo dicho, no habría en este momento funcionarios ni políticos que fueron cómplices de la dictadura. De todos modos, es cierto que no se puede juzgar a la sociedad hasta que no juzguemos a quienes estuvieron al frente del gobierno represivo.”

Victoria Donda (diputada nacional por Libres del Sur e hija de desaparecidos)

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