60 años

60 años
Si hay una persona de la cual nuestra realidad política no puede prescindir, ése es Ramón Saadi; que el próximo viernes, 6 de febrero, cumple 60 años. Y es que Saadi, como cualquiera de nosotros, y ese “nosotros” es bien amplio, además de ser emprendedor y conformista, entusiasta y exaltado, cauto e inconsciente, fiel y traidor, sensual y previsor, amistoso y cruel, es propietario antes que nada- antes que de sus bienes, de su mujer y hasta de si mismo- de una vida, publica y privada, intensa. Esos 60 años de vida son casi un romance, que parafrasean al recordado Stevenson, porque cuentan no el qué elige una voluntad humana, una cuestión ética que se da por obviada, sino el cómo logra una persona cumplir su designio, aún en contra de la conjura de los elementos aborrascados y las insidias de las voluntades adversas.
Así, no caben dudas que la vida de Saadi es romance en estado puro. Mucho tiempo fue escéptico, ante muchas cosas, pero utilitariamente piadoso, por eso insistía con la rosa blanca; en esos años se adueño de la palabra para revelarse cuando así lo quiso, y para ocultarse otras tantas; se adueñó también de verdaderos records de vida, no solo de cargos públicos (gobernador, diputado y senador nacional), sino también de una infinidad de ofensas y maledicencias que en una etapa lo hirieron profundo (“ya pasó” se reanima), y lo mas grato, se adueñó de una relación afectuosa y llena de respeto con los mas humildes de esta sociedad, un carisma personal lo convirtió en completamente de ellos. Eso, hoy le permite festejar entusiasmado su cumpleaños, compulsivamente lleno de proyectos, políticos claro, ¿cuáles sino?, que seguramente es envidia sana en muchos, esos “muchos” también es bien amplio, por ese privilegiado don, que no se acaba nunca, ni siquiera después de 19 años de ataques, insufribles para cualquiera. Obvio, cuántos hubieran logrado tras años de reproches y ultrajes ser interiorizados en forma de sentido común, de voluntad general, casi como un bien publico?. Pocos es la respuesta, Saadi es uno de ellos. Eso merece festejarse, y Saadi lo hará; será en la ciudad de Belén, ante una anunciada multitud de amigos y dirigentes.

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