Aníbal F, un peleador que irrita a la oposición

Aníbal F, un peleador que irrita a la oposición
PERFIL DEL NUEVO JEFE DE GABINETE
Aníbal Fernández fue nombrado anoche nuevo jefe del gabinete de ministros, un puesto que los Kirchner volvieron clave desde el 2003 a la fecha. Asumida la derrota electoral de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, Fernández, quien junto al ministro Florencio Randazzo y a su flamante predecesor en la jefatura de gabinete, Sergio Massa, acompañaron al ex presidente durante de la campaña, le presentó a Cristina Fernández su renuncia al ministerio de Justicia: "Fue un gesto de respeto", explicó. Días después integró la reducida comitiva presidencial en la incursión centroamericana, a raíz del golpe de Estado ocurrido en Honduras. Hábil en el mano a mano con periodistas, de lengua filosa y chicanera, defendió el viaje de Cristina Fernández: "Cuando hay un golpe de Estado a un país, no hay nada más que discutir", dijo.

Ayer, antes de que trascendieran los relevos en el gabinete, Aníbal Fernández volvió a ganar el centro del ring con otra declaración picante para el convulsionado universo político criollo: dijo que tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández son presidenciables para el 2011. Kirchnerismo en estado puro. O ultrakirchnerismo.

La jefatura de gabinete se volvió un puesto estratégico y de gran exposición pública a partir de la gestión de otro Fernández, Alberto. Sergio Massa dejó la intendencia de Tigre cuando desde Olivos se lo convocó para ocupar la vacante dejada por Alberto Fernández. Y como su antecesor, también tuvo roces con los Kirchner.

Aníbal Fernández viene peleando en los sucesivos gabinetes de ministros desde el 2002 a la fecha. Eduardo Duhalde, ya presidente, lo nombró primero secretario general y después lo hizo ministro de Producción. Luego Néstor Kirchner lo puso al frente del ministerio del Interior. En noviembre de 2007, Cristina Fernández le dio una nueva labor a este peronista quilmeño y jauretcheano, contador nacional y también abogado, nacido hace 52 años, y lo nombró su ministro de justicia pero con el control de las fuerzas de seguridad.

Fue funcionario del Concejo deliberante de Quilmes en los '80, intendente de esa localidad en 1991; fue senador provincial, también ministro de Trabajo provincial durante el gobierno de Carlos Ruckauf.

La oposición política lo considera un elemento irritante, y ese rol parece no disgustarle a Aníbal Fernández, siempre con alguna respuesta mordaz lista para el contraataque. Su nombramiento provocó una previsible reacción adversa en la oposición parlamentaria. La misma que próximamente le mostrará los dientes, cuando intente quitarle a la jefatura de Gabinete, los llamados superpoderes.

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