Aníbal y la mano de la Justicia

Por: Ricardo Kirschbaum

Aníbal Fernández tiró la piedra y ahora quiere esconder la mano. Pero no pudo: la enrevesada explicación que dio ayer al mediodía corroboró que desobedeció conscientemente a la Justicia cuando se negó a prestarle auxilio para hacer cumplir un fallo. Más aún: dijo que lo hizo, entre otras cosas, para evitar actos violentos, por un lado, y para que este conflicto de aeronavegantes no perjudicara a los pasajeros. Todo esto detrás de una explicación extensa y detallada que pretendió, está claro, disimular el nudo de la cuestión que fue alinear al Gobierno en contra de un sector gremial que había ganado legítimamente las elecciones pero que no militaba en la fracción oficialista

Además, dijo que había intencionalidad de Clarín al titular con este tema. Si una ministro de la Corte sale a advertir que el desacato a la Justicia nos retrotrae a la "ley de la selva" en una transparente alusión a la desobediencia del jefe de Gabinete, es un tema lo suficientemente importante como para que cualquier medio informativo serio lo considere central en su agenda informativa.La Cámara, que había determinado el fraude en las elecciones sindicales, aceptó un recurso de los sindicalistas que resisten la decisión judicial ante la eventualidad de que sean desalojados a "sangre y fuego". Es decir, los ocupantes ilegales de un sindicato recurren a la Justicia a la cual ignoran.En este juego, Aníbal restó autoridad también a un juez que falló en contra de dos artículos de la ley de medios. Dijo que el magistrado está cerca de jubilarse y debía haberse abstenido de fallar.Muchos de los legisladores que votaron la ley de medios lo hicieron poco tiempo antes de que vencieran sus mandatos. Aníbal no tuvo reparos, entonces, para avalar una votación de ese grupo de futuros jubilados.

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