Aníbal Fernández también avanza sobre la SEDRONAR

El avance del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sobre las atribuciones de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), encabezada por José Granero, tuvo un respaldo decisivo por parte del Gobierno Nacional. El decreto 1359/09, publicado el pasado viernes en el Boletín Oficial, le da forma institucional a una puja que lleva largo tiempo y aprueba la creación de una Comisión Nacional, dependiente de la jefatura de gabinete, que tomará a su cargo la lucha contra la drogadicción.
La reducción de funciones a SEDRONAR y su traspaso a otras órbitas tiene como telón de fondo una disputa de poder que mantienen Fernández y Granero desde 2007, cuando el ahora jefe de Gabinete estaba al frente de la cartera de Interior y, por ende, manejaba las fuerzas de seguridad.

Los argumentos que se esbozan en el decreto para determinar la necesidad de una nueva comisión, son los mismos que llevaron en 1991 a que se constituya la SEDRONAR: los tratados internacionales suscriptos por Argentina en materia de control de estupefacientes.

Sin embargo, esos mismos motivos que avalan formalmente la embestida de Aníbal Fernández sobre la secretaría, también impiden la eliminación final de SEDRONAR: los acuerdos internacionales, como la Carta de Viena o el Tratado de Asunción, tienen rango constitucional desde la reforma de 1994 y en ellos se estipula que un organismo específico de carácter nacional asuma la prevención y la lucha contra el narcotráfico.

Por ende, a partir de la creación de la comisión, el Estado nacional pasaría a tener dos organismos con superposición de funciones para un mismo fin. Ya que, aunque la avanzada de Fernández es fuerte, SEDRONAR no desaparecería, sino que mantendría una presencia netamente simbólica sólo para cumplir con aquellos compromisos firmados.

Si bien en diálogo con Ámbito.com, desde el organismo bajaron el tono a la disputa y se mencionó la posibilidad de un trabajo conjunto, otras fuentes confiables mencionaron que están en estado de alerta por la letra chica del decreto, más precisamente por el artículo 12. Aparece sobre el final del texto y tiene menos de dos líneas: "Facúltese al Jefe de Gabinete de Ministros para dictar las normas aclaratorias y/o complementarias del presente decreto". Es decir, se otorga a Aníbal Fernández amplias facultades y absoluta libertad para manejar todos los aspectos concernientes a drogadicción.

Mientras tanto, Granero, del riñón de Kirchner desde antes de su llegada a la gobernación de Santa Cruz, prefirió el silencio y no hizo declaraciones sobre los pasos de Fernández sobre sus terrenos.

Tengo un Plan

La intención de Aníbal Fernández de abarcar, también, el área de drogadicción no surgió con este decreto. De hecho, apenas unos días después de que la Corte Suprema declarara a fin de agosto la inconstitucionalidad de penalizar la tenencia de drogas para consumo personal, el Comité Científico que asesora al jefe de Gabinete presentó un Plan Nacional para regular en los próximos años todos los aspectos en materia de drogas.

Ese Plan ya incluía el traspaso de funciones que están en manos de SEDRONAR a los ministerios de Trabajo y Desarrollo Social, pero, especialmente, a Justicia y Salud. Además, uno de los puntos más controvertidos de la propuesta es el papel protagónico que pasaría a tomar el Centro Nacional de Reeducación Social (Cenareso), dependiente del Ministerio de Salud, donde se internarían a los pacientes que necesiten tratamiento. Aunque la internación sería de carácter "restrictivo y excepcional", el Cenareso cuenta, de acuerdo con la información de la página Web de Salud, con 76 camas. Y, si bien está contemplada una remodelación, la SEDRONAR subsidia a 800 personas en diferentes comunidades terapéuticas. Con lo cual, de implementarse este plan, lejos de ampliar la atención, si los tratamientos sólo se realizaran en instituciones públicas, el Estado no podría abastecer a la actual demanda.

A su vez, también es llamativo la conformación de dos comités científicos, dado que al que propuso el nuevo Plan Nacional, que depende de Aníbal Fernández, se suma el de SEDRONAR, que ya tenía el propio conformado por 14 miembros desde 2004.

En este sentido, fuentes del organismo entienden que en lugar de duplicar presupuestos con una comisión paralela, sería más conveniente incrementar los 30 millones de pesos anuales que dispone SEDRONAR para mejorar las prestaciones actuales.

Porque, en definitiva, con las facultades que acumula el jefe de Gabinete en el área de drogas a partir del decreto 1359/09, crecen las chances de que el Plan Nacional se lleve a la práctica y comience a desintegrarse la secretaría de Granero.

Marcha para mañana

Sin embargo, al margen de toda disputa política, quienes mayor preocupación demuestran son los 300 trabajadores del organismo. Ante la posible disminución de atribuciones, advierten que se encuentran en peligro sus fuentes de trabajo. Para colmo, ningún funcionario aclaró qué pasaría con ellos si, como se prevé, la nueva comisión comienza a absorber sus tareas.

Desde ATE, el delegado de SEDRONAR Diego Ramírez confirmó que ya está organizada para mañana una movilización multisectorial, con presencia de familiares de víctimas de la drogadicción, comunidades terapéuticas y organizaciones sociales, que cortará la Avenida Corrientes en su intersección con Maipú y luego marchará a llevar un petitorio a jefatura de Gabinete para que contemple la situación de los trabajadores y la función social de la secretaría.

Como indican en ATE, de la existencia de SEDRONAR dependen 6.000 atenciones directas a pacientes de todo el país, 800 tratamientos, atención telefónica gratuita y numerosos programas de prevención.

Comentá la nota