Aníbal Fernández: Gendarmería se fue de La Cava por falta de higiene

La polémica iniciada hace 15 días entre el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y el ministro de Justicia y Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, por el retiro de los puestos de Gendarmería de La Cava, se recalentó ayer a niveles insospechados.
Luego de dar marcha atrás en su decisión de sacar a los gendarmes (por el impacto social por crimen del ingeniero Ricardo Barrenechea), Fernández mandó una nota a Posse, con copia a la presidenta Cristina Kirchner, al jefe de Gabinete, Sergio Massa, y a los presidentes de cada bloque del Concejo Deliberante de San Isidro.

En el documento, fechado el miércoles pero difundido ayer, el ministro sostuvo que el retiro de Gendarmería "no obedeció a una directiva unilateral y antojadiza sino que fue acordado con el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli", quien según él prometió poner en su lugar "personal y móviles" policiales.

Fernández adjuntó 21 fotos del Comando Central de Gendarmería ubicado en La Cava para reprocharle a Posse las malas condiciones del lugar y, en especial, de los baños. Así, según el documento, el retiro de Gendarmería se debió a las condiciones "insostenibles" de habitabilidad y no a la necesidad de custodiar los trenes, como había argumentado el propio ministro cuando comenzó el éxodo.

"El señor intendente municipal jamás visitó al personal ni recorrió el alojamiento", sostuvo Fernández, cuyos reproches incluyeron el hecho de que se usaran las instalaciones del Polideportivo donde estaba Gendarmería para actividades escolares.

Básicamente, el ministro aseguró que desde el municipio el único apoyo que se dio a Gendarmería fue el brindar agua potable. La pelea llegó a un nivel insólito cuando Fernández argumentó que no pudo comunicarse con Posse porque, en una oportunidad, su celular estaba "fuera del área de cobertura", y en otra, que cuando se contactó con su secretaria nunca le devolvieron el llamado.

Ante este planteo, Posse marcó su posición anoche, durante un acto de vecinos en reclamo de mayor seguridad: "No teníamos suficiente gente como para cubrir los puestos de Gendarmería. Por eso presenté un recurso de amparo", recordó.

Por su parte, el concejal Carlos Castellano --del oficialista Bloque de Acción Vecinal-- respondió con un duro documento difundido por Prensa del Municipio. "Lamento que usted haya tenido que distraerse de sus importantes funciones para ocuparse de cuestiones menores como la higiene o no de los dormitorios e instalaciones sanitarias", opinó, irónico. Y llegó a decirle al ministro que "sus dichos producen vergüenza ajena".

"No sé cuántas veces usted o sus funcionarios visitaron al personal de las fuerzas de seguridad apostadas en el lugar para comprobar su situación", retrucó. Dijo que el predio fue "donado" por la Municipalidad y que, si Fernández no se ocupará del sitio, "nos avise formalmente para encargarnos del cometido". Castellano se burló de las dificultades del ministro para hablar con Posse: "Estamos hablando del funcionario que maneja la seguridad a nivel nacional".

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