Aníbal F. admitió que ordenó desconocer la orden de un juez

Resistencia oficial ante un fallo que dispuso remover a la conducción gremial.
El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, admitió ayer haber instruido a la Policía Federal que desconozca la orden judicial de intervenir la sede de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA). "Lo que le dije al jefe de la Policía, y seguramente el jefe de la Policía trasladó al comisario que estaba en el área, es que nosotros no vamos a cumplir esa orden. Si tengo que explicárselo a un juez, se lo explico a un juez o a cualquiera", dijo Fernández, en declaraciones por radio.

El jueves a la mañana, por segunda vez en la semana, un juez fracasó en su intento de cumplir un falo de la Sala IV de la Cámara Nacional del Trabajo, que había ordenado poner en funciones a la Comisión Directiva del gremio de las azafatas y los comisarios de a bordo, enrolada en la Lista Celeste. Los policías a cargo de hacer cumplir la orden judicial no aportaron móviles de apoyo y, en cambio, sugirieron al magistrado que llamara al Jefe de Gabinete.

Ayer, Fernández aseguró que con esa orden judicial "se pretendía pasar por encima de la Constitución". A renglón seguido, opinó sobre la situación concreta de la interna gremial de Aeronavegantes. "El domingo pasado se venció la fecha de ese mandato" de la Lista Celeste, dijo Fernández. "El mandato feneció, ya no hay nada que imponer, como pretendió hacerse en este caso", agregó.

El gremio de Aeronavegantes ha sido conducido desde la década pasada por la Lista Verde, que responde a la actual embajadora argentina en Venezuela, Alicia Castro.

"El límite de la obediencia, en términos de decisiones judiciales, es la Constitución nacional. Cuando lo que se pretende que se haga es pasar por encima de la Constitución, nosotros no lo vamos a hacer. Eso sería desobedecer la Constitución, que es mucho más importante que lo que plantea un juez", indicó Fernández, aunque en los hechos la orden judicial había sido impartida por la Cámara Nacional del Trabajo.

El juez José Sudera no pudo ingresar a la sede de Aeronavegantes ante la resistencia de un grupo de personas. Ante esa situación, el magistrado solicitó ayuda a la comisaría de la zona, en Lavalle 1958. Sólo se hicieron presentes el comisario José Villamayor y el subcomisario Marcelo Amarilla, vestidos de civil y sin móviles de apoyo. Cuando el juez le pidió que abriera la puerta del sindicato, el policía le respondió: "Dice el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que lo llame". Luego, el comisario golpeó la puerta y, como nadie le abrió, se retiró del lugar.

El miércoles había ocurrido algo similar a la jueza Beatriz Ferdman. También había gente apostada en la puerta, pero en ese caso el operativo quedó suspendido porque la magistrada fue recusada.

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