De Angeli y 200 productores tomaron un banco en Entre Ríos

De Angeli y 200 productores tomaron un banco en Entre Ríos

Es una sucursal del Nuevo Banco de Entre Ríos, en la localidad de Hasenkamp. Reclaman moratoria y menos tasas para afectados por la sequía. La Mesa de Enlace apoyó el reclamo y evitó criticar el método. Anoche seguía la ocupación.

U\"n gr"upo de chacareros de Entre Ríos, enrolados en la Federación Agraria Argentina (FAA) y encabezados por Alfredo De Angelis, protagonizaron ayer un acto inesperado en víspera de la reunión entre la Mesa de Enlace y el Gobierno nacional: ingresaron a la sucursal del Nuevo Banco de Entre Ríos Sociedad Anónima (NBERSA) en Hasenkamp, a 90 kilómetros al norte de Paraná. La toma comenzó a la mañana después de una asamblea en la localidad de El Pingo, cerca del lugar y seguía anoche.

Los productores denunciaron el cobro anticipado e indebido de créditos tomados para la campaña triguera. Pero desde el banco, que pertenece al Grupo Petersen de Enrique Eskenazi, accionista también de YPF, se dijo que hubo unas pocas intimaciones y que estaban en plena negociación.

La Mesa de Enlace de Entre Ríos se había reunido el 9 de febrero con Luis Núñez, gerente general del NBERSA, para tratar la situación del sector. Ese día, tras las fotos de rigor y ante las cámaras de televisión, las partes reconocieron que existía un compromiso para encontrar una solución al problema de los productores, afectados por la sequía y la caída del precio de los granos.

Pero ayer desde el banco se interpretó que De Angeli dinamitó los puentes de diálogo por 40 casos de productores en una entidad que tiene 324.000 clientes. En Hasenkamp, una pequeña localidad 90 kilómetros al norte de Paraná con apenas 7.000 habitantes y que lleva el nombre de sus fundadores, inmigrantes alemanes, hay 7 casos que estaban renegociando.

\\\\\\\\\\\\\\\"El 9 de febrero le dijimos a las autoridades del banco que pararan las cartas documento y que terminaran con los descuentos en cuenta corriente\\\\\\\\\\\\\\\", se quejó De Angeli ante la consulta de Clarín.

El presidente de la Delegación Entre Ríos de la FAA insistió con que seguía sin darse respuesta a los cinco puntos del petitorio entregado 15 días antes. Esto es reprogramación de las deudas; reducción de las tasas de interés a un dígito; primer vencimiento en mayo de 2010; mantenimiento de las garantías presentadas oportunamente; y suspensión del débito automático de las cuotas a través de las cuentas corrientes.

Esa petición también había sido suscripta por la Sociedad Rural (SRA), la Federación de Cooperativas (FEDECO) y la Federación de Asociaciones Rurales (FARER).

Pero ayer ninguno de los directivos de las restantes entidades de la versión entrerriana de la Mesa de Enlace estuvo presente en Hasenkamp.

\\\\\\\\\\\\\\\"Esto no puede generar problemas entre las entidades, de ninguna manera. Esto es algo puntual, ya que venimos en ayuda de pequeños productores de la zona\\\\\\\\\\\\\\\", señaló De Angeli ante la consulta de este diario.

De todos modos no fue el único hecho que llamó la atención. El viernes pasado, a través de una nota que también suscribió la FAA, la Mesa de Enlace local había ratificado su voluntad de continuar dialogando con los directivos del banco.

A través de un comunicado difundido poco después del mediodía, el NBERSA manifestó \\\\\\\\\\\\\\\"la sorpresa de que una de las entidades haya recurrido a esta acción violenta\\\\\\\\\\\\\\\".

La deliberación comenzó a las 9,30 de ayer con la quema de cubiertas y una concentración en las banquinas, en El Pingo y de allí partió la caravana, compuesta por 200 productores hacia Hasenkamp e ingresó en forma silenciosa a la sucursal del NBERSA, generando desconcierto entre directivos, empleados y clientes.

La tranquila esquina de Urquiza y Diagonal Libertad, donde un cartel prohíbe estacionar para preservar la seguridad bancaria, se vio colmada después por 10 tractores y maquinarias agrícolas que no fueron retiradas durante todo el día. Todo fue seguido a prudente distancia por la Policía, que montó un discreto operativo de seguridad para preservar el mobiliario, la documentación y el tesoro de la sucursal bancaria.

Los empleados, a pesar del inusual despliegue de personas, siguieron atendiendo a los clientes que estaban en el local y a los que ingresaron después. A raíz de lo sucedido se dio intervención al juez de Instrucción Carlos Ríos. Y el jefe de la Departamental Paraná de la Policía, comisario Carlos Schmunck, aguardaba anoche recibir eventualmente una orden para desalojar la sucursal bancaria.

Adentro se veían los vestigios de una jornada larga y signada por la tensa vigilia: botellas de plástico vacías, unas bandejas con restos de sándwiches y algunos termos que los chacareros utilizaron para cebar mates y soportar la espera.

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