A De Angeli lo llamaron al orden

A De Angeli lo llamaron al orden
En la Mesa de Enlace siguen los cortocircuitos por la decisión del dirigente entrerriano y de Pedro Apaolaza, de Carbap, de negociar con el Gobierno soluciones para sus provincias sin consensuarlo con la conducción nacional.
El titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, le dio una clase de "verticalidad institucional" a Alfredo De Angeli, presidente de la filial de Entre Ríos. Fue durante una reunión que se realizó ayer en Rosario, donde los federados analizaron los acuerdos trigueros firmados la semana pasada con el gobierno nacional. "Entendemos que se hayan juntado para encontrar soluciones puntuales, pero no habrá salida integral para el problema del trigo si no hay soluciones nacionales", afirmó públicamente Buzzi. En privado, el presidente de la entidad le reclamó al entrerriano "unidad de discurso" y lo instó a manifestarse a favor de la creación de una nueva Junta Nacional de Granos, algo que no cae muy bien en el diccionario de De Angeli. Por otro lado, dentro de la Mesa de Enlace también hay cortocircuitos por los acuerdos trigueros. Los dirigentes patronales volverán a reunirse mañana con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, para conformar la Mesa Nacional del Trigo.

"No fue un acuerdo sino un acta compromiso", fue la explicación que dio ayer De Angeli durante la reunión que mantuvo con Buzzi. Los cortocircuitos dentro de la entidad surgieron luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciara durante un acto que tanto el entrerriano como Pedro Apaolaza, de Carbap, habían firmado un acuerdo para vender el trigo cosechado a precio pleno. "Se cortó solo", fue la primera respuesta de Federación Agraria. "No sabemos qué firmó", retrucaron también desde CRA, entidad que nuclea a Carbap.

La jugada de De Angeli fue como "mojarle la oreja" a la Mesa de Enlace. El entrerriano cargaba con el enojo del acto del 10 de diciembre en el Rosedal, cuando no lo dejaron subir al escenario a dar un discurso, y decidió negociar por su cuenta. Lo mismo hizo Apaolaza. Ambos ruralistas son referentes de los "autoconvocados" y tienen problemas de cartel o de enfoque con los presidentes de sus respectivas entidades. "Fue a todas luces el primer triunfo político del Gobierno desde que se inició el conflicto. Lograron que se firme un acuerdo por fuera y sin anuencia de la Mesa de Enlace", reconoció el dirigente Pedro Peretti (FAA) en su blog.

Más allá de esta situación, Buzzi sigue pivoteando entre la unidad de la Mesa de Enlace y sus pretensiones de mantener las "bases ideológicas" de su entidad. Por un lado, sus colaboradores más cercanos repiten la consigna de que las soluciones hay que encauzarlas a nivel nacional y dentro de la Mesa de Enlace. Incluso, ya señalan que el acuerdo triguero en Entre Ríos no se está cumpliendo. Sin embargo, Nicolás Mateauda, uno de los operadores políticos de De Angeli, indicó a Página/12 que "el cupo de 240.000 toneladas para vender a pecio pleno ya estaría cubierto, con un beneficio para aproximadamente 2000 productores". Dentro de Federación Agraria hay quienes recuerdan que el propio Buzzi fue el impulsor de "soluciones particulares" para los productores ganaderos afectados por la sequía.

Pero la apuesta más fuerte hacia el interior de la FAA tiene que ver con el reclamo de una nueva Junta Nacional de Granos, gestionada tanto por el Estado como por los productores. La idea es resistida por CRA y la Sociedad Rural. Por eso, para afilar la puntería hacia ese objetivo, Buzzi le dejó pasar a De Angeli su desliz negociador a cambio de "unificar el discurso" de FAA detrás del reclamo por una nueva Junta. "La reunión de hoy (por ayer) fue para manifestarle a De Angeli el mandato institucional", concluyó a este diario un participante de esa reunión.

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