Andersch, a un año de gestión

Jorge Andersch, “Chopper”, cumplió ayer un año de gesión como intendente de la ciudad de Santa María.
La revolución interna le llevaba a pensar que la política iba mucho más allá de lo que exponía el gobierno de turno y la realidad social fue generando la necesidad de ser parte, de hacer algo para convencimiento propio y de todo un pueblo, para demostrar que desde el compromiso genuino se logran los cambios más significativos.

Cuando se persigue un sueño con la convicción de que puede hacerse realidad es mucho más fácil, y así ese joven con toda su fuerza y voluntad inició su camino en busca de la justicia social.

Pero la necesidad de cambio no solo revolucionaba a una persona, fue así que el 11 de marzo de 2007 los santamarianos dijeron con su voto “queremos y necesitamos nuevos aires”. A partir de ahí, Jorge Andersch, “Chopper”, iniciaba otra parte del camino, y en este tramo necesitó de tres fuerzas fundamentales: su ideología, su intuición y su confianza que sirvieron para elegir las personas que caminarían a su lado en este desafío.

Seguramente no fue fácil decidir, pero los meses fueron afianzando los lazos que se formalizaron el 10 de diciembre de 2007 cuando una multitud lo acompañaba en Plaza General Manuel Belgrano. A partir de allí se inicia una nueva etapa en el gobierno de Santa María.

En busca de optimizar el funcionamiento de la institución se ejecutó un nuevo organigrama municipal donde se complementaron áreas fundamentales para el desarrollo de la comunidad y con un renovado esquema de trabajo se fueron sucediendo lineamientos análogos en su fin: el bien común.

En la necesidad de la igualdad social, la cultura del trabajo y bajo una política transparente, se pusieron en marcha todas las áreas que hasta la fecha han visto alcanzados casi en su totalidad todos los objetivos propuestos.

Más allá de la voluntad demostrada, este nuevo equipo, aprendió con la función misma, con esfuerzo, a veces con errores, pero siempre con la convicción de que lo actuado sería en bien de la comunidad. En lo que resta del camino habrá que perfeccionar técnicas, optimizar gestiones, corregir errores, reorganizar áreas, todo lo necesario para continuar trabajando por y para Santa María.

Algo meritorio de destacar: En esta nueva etapa hubo un sector de nuestra sociedad que sintió algo nuevo, refiero a los humildes, a los más necesitados, algo tan simple pero fundamental para la dignidad de toda persona, se vieron contenidos, escuchados, tenidos en cuenta. Y… cuanto alimenta este fig bag el alma!

Pero este cambio también trajo aparejado otros sentimientos, hay quienes no solo se sintieron resentidos sino que tratan a diario de robar la esperanza a la gente sin medir el daño sin ver consecuencias. Y esa pobreza interior ensombrece, pero hay una ley elemental que no se puede vencer y es que “no hay sombra que pueda contra la luz”.

Hoy, a un año de gestión, con orgullo de ser santamarianos, celebremos la democracia y acompañemos con la esperanza renovada.

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