"¡Andalgalá está que arde!"

"¡Andalgalá está que arde!"
Decían los vecinos de la ya no tan tranquila Andalgalá, en la mañana de ayer.

Efectivamente la expresión fue metafórica porque el clima estaba bastante fresco. Obviamente los pobladores se referían a los inusuales movimientos de gente.

Por un lado los amotinados municipales que siguen firmen con su protesta para percibir el aumento tan esperado, necesitado, reclamado, otorgado y aceptado pero nunca jamás abonado por falta de los fondos correspondientes, los que al promediar la jornada se apostaron en las inmediaciones del pùb Sudaka en donde se propusieron esperar a la vicegobernadora Lucía Corpacci que llegó cerca del mediodía acompañada por varios funcionarios nacionales y provinciales (entre ellos…Edgardo Macedooo! ¡Oh, horror! –murmuraban viejos peronistas que alguna vez fueron víctimas del manejo de este inefable personaje político, hombre fuerte del más recalcitrante sadismo de los 80, convertido hoy en gato que siempre cae parado) para atender a una pequeña multitud congregada en el lugar por asuntos PAMI, ANSSES y otras yerbas.

Lo cierto es que la segunda de la provincia dialogó con los municipales en huelga prometiéndoles el oro y el moro, a los que consideraron algunos suspicaces como "una patraña más". Dudamos si Lucía entendió lo que decían los gremialistas, por el fragor de los bombos y redoblantes que no pararon de sonar en la céntrica esquina de San Martín y Núñez del Prado.

Por otro lado y en otro…lado, el intendente municipal José Perea se aprestaba, junto con sus más cuestionados funcionarios, a enfrentar una entrevista radial en FM La Perla, bajo la conducción del periodista Juan Carlos Muro, episodio que fue seguido con atención por toda la población, y mientras duró el hecho radial, una gruesa columna de policías custodiaba la entrada de la emisora, con clara vocación pretoriana.

Perea fue claro en el puntual tema del aumento de sueldo. Expresó que el Subsecretario de Asuntos Municipales, Vázquez Sastre le ordenó derogar la ordenanza de adhesión y que desde la provincia solamente habían recibido promesas las que, al no ser cumplidas, generaran un conflicto que está tomando ribetes de bochorno.

Lo cierto es que a esta altura de los acontecimientos, los trabajadores municipales no dan más ni creen ya en nadie ni les preocupa demasiado entender las idas y venidas y verdades y contradicciones de la solapada alianza de Perea con Brizuela del Moral (Algunos desbocados dicen "Brizuela SIN Moral"). Solamente quieren cobrar porque lo necesitan.

Nos gustaría saber cuál es la parte más difícil que no entienden.

Casi a la siesta, terminó la radio, terminó la reunión en Sudaka y todo el mundo se fue a comer. Los peronistas de Lucía en el asado restringido y los peronistas de Perea, cada uno a su casa, como debe ser en un gobierno…austero.

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