Analizan en la Rosada usar las reservas para cancelar deuda

Analizan en la Rosada usar las reservas para cancelar deuda
El Gobierno estudia recurrir a las reservas del Banco Central para afrontar los vencimientos 2009 por 6.400 millones de dólares. Es un instrumento de última instancia para la Casa Rosada, donde fuentes gubernamentales sostienen que "hay tranquilidad absoluta" de que esos compromisos están cubiertos.
De todos modos, como en el año que se inició se preanuncia mucha volatilidad en los mercados internacionales por la crisis internacional, el Gobierno no descartaría echar mano a las reservas.

Estudiaría contar con unos 3.000 millones de dólares del stock de Reservas del Banco Central, que preside Martín Redrado. De acuerdo con estadísticas que difundió el viernes esa entidad, actualmente totalizan 46.637 millones de dólares.

El argumento que esgrimirían los economistas del Gobierno para avalar este mecanismo sería que, así como en los '90 se utilizaron los fondos de las AFJP para prestarle al sector público, esta vez sería el sector público el que se prestaría a sí mismo, dicho muy ampliamente. Si el Central prestara esa plata, el Estado debería proveerlo de los pesos para comprar los dólares.Para acceder a este instrumento, el Gobierno tendría carta libre gracias a una ley que votó el Congreso en las maratónicas sesiones de finales del 2008. Allí los legisladores aprobaron una modificación de la Carta Orgánica del Banco Central. Ese cambio en la letra legislativa implicó que ahora esa entidad -y también el Banco Nación- puede ser considerada por el Gobierno para afrontar compromisos asumidos en moneda extranjera.

Es decir, que si se usaran esos recursos del BCRA, el Gobierno debería aplicar un mecanismo parecido al que utilizó el anterior presidente, Néstor Kirchner, cuando canceló la deuda con el Fondo Monetario. El Estado debería darle al Central los pesos que necesitaría para comprar los dólares en el mercado y, luego, girarlos para cancelar los vencimientos.

Con todo, los economistas del Gobierno y los técnicos del Central no desconocerían que de utilizarse ese mecanismo, podría haber tensiones sobre el tipo de cambio, que la autoridad monetaria debería descomprimir.

Hay otras herramientas a las que el riñón del poder de la Presidenta apuesta a recurrir para garantizar con holgura el pago de los vencimientos 2009. Por ejemplo, el flujo de recursos que están ingresando al ANSeS por el traspaso de los fondos de las AFJP al ahora único sistema jubilatorio de reparto. Una misión contable que quedará en manos del titular de esa administración, Amado Boudou. También el Nación pondría lo suyo, ya que en sus arcas concentra la mayoría de los depósitos del sector público que rozan en total los 30.000 millones de pesos. Por la misma ley que el Congreso sancionó a fines del año pasado, esta entidad puede destinar hasta un tercio de sus depósitos para respaldar los pagos en moneda extranjera.

En el Gobierno, además contarían con la renovación de algunos créditos internacionales tanto con el BID como con el Banco Mundial, lo que podría sumar otros cerca de 2.000 millones de dólares para los más de 6.000 millones de dólares que vencerán a lo largo de este año.

Pero el Gobierno apuesta a contar con una de las cartas más fuertes que tiene: el superávit fiscal. Aunque la AFIP reconoció que el ritmo de crecimiento de la recaudación cayó a 17% en diciembre, por esta vía aspira a contar con más de $ 30.000 millones de superávit primario a fines de este año. Y para eso, le encomendó al titular del organismo recaudador, Ricardo Echegaray, que cuide a rajatabla los ingresos públicos.

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