Analizan un nuevo canje para postergar el pago de la deuda

Analizan un nuevo canje para postergar el pago de la deuda
Involucra a los Boden 2012; el Gobierno también planea usar recursos de la Anses y del BCRA
Mientras la economía exhibe crecientes signos de retracción, el Gobierno analiza diversas alternativas para poder cumplir con el pago de la deuda este año, que incluyen un canje de los Boden 2012, una colocación en el mercado doméstico, la recompra de títulos y el refuerzo de emisiones dentro del Estado, sobre todo colocadas a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).

Más atrás sigue latente la posibilidad de desarrollar otro canje con los bonistas que siguen en default, por unos 20.000 millones de dólares, más los intereses.

Fuentes del Palacio de Hacienda indicaron a LA NACION que la Secretaría de Finanzas "analiza un canje de los Boden 2012" que vencen este año y el próximo. "Esa es la prioridad en términos del manejo de los pasivos públicos; se están estudiando las diferentes posibilidades", indicaron en la cartera oficial, luego del canje de los préstamos garantizados.

Y aunque desde los despachos oficiales se indicó en enero que había un colchón suficiente para afrontar el programa financiero de 2009, la desaceleración de los ingresos generó mayor stress .

Sólo en agosto próximo el Gobierno debería pagar US$ 2500 millones por este título soberano; se trata del vencimiento más importante que resta en el año, secundado por el pago en septiembre y diciembre de Discount y Par por unos US$ 2000 millones y de un monto similar por el cupón ligado al crecimiento.

Análisis de propuestas

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, han mantenido varias reuniones con bancos e inversores para analizar propuestas, aunque aún cuesta elegir alguna por el alto rendimiento de este título surgido después del default de 2001.

La versión de un canje ya había surgido hace un par de semanas y luego se enfrió, por lo que el bono al que el Gobierno considera como su "estrella" perdió casi un 10% de su valor en tres jornadas y sólo ayer cayó un 3,14 por ciento.

Pese al desánimo del mercado, en la cartera que conduce Carlos Fernández insisten en que la operación puede llevarse a cabo y que hay conversaciones con bancos como el Galicia y el Hipotecario, que tienen un stock importante de estos bonos, además de dialogar con los inversores internacionales que han pasado por Gobierno y Economía en las últimas semanas.

Las dos opciones más fuertes que se barajaban era cambiarlo por un Discount o por un Bonar a 10 años. Ante esos escenarios, el banco de inversión Barclays indicó que elegir el Discount implicaría una fuerte suba en el monto de la deuda, mientras que el otro bono aparece más conveniente para el Estado, aunque restaría armar un "blindaje" jurídico para evitar un posible embargo en EE.UU.

En un informe, la entidad -que es una de las principales interesadas en que el Gobierno lleve adelante alguna operación en este crítico contexto para las finanzas globales- admitió que es posible que se adelante una parte del pago en efectivo previsto para agosto, aunque parece menos probable que también se abone ahora el vencimiento del año próximo.

Si ese canje se complicara, la opción sería la recompra de este bono si se profundiza su caída. En 2008, el Gobierno ya realizó tímidas recompras de la deuda por US$ 300 millones; una operación que involucre al Boden 2012 requiere de una audacia poco imaginable en un contexto preelectoral y de problemas fiscales.

En paralelo, Economía discute en términos acalorados con la Anses para colocarle otra letra del Tesoro; convertido en el principal agente de crédito de la economía, el organismo que conduce Amado Boudou, secundado por Sergio Chodos, no ha mostrado demasiada voluntad en estos días para cooperar en ese sentido.

En Economía también contabilizaban unos $ 6000 millones en adelantos del Banco Central para pagar la deuda, aunque reconocen que si la batalla por el control del dólar se extiende, no será fácil que el organismo ceda esos recursos.

En secreto, también siguen las reuniones con representantes de bonistas con deuda en default. El JP Morgan sugirió esta semana crear un fideicomiso para que el eventual canje incluya la compra de activos productivos, mientras que el fondo Elliot propuso aportar recursos para recomprar deuda o intervenir en el mercado de seguros contra el default.

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