Analizan medidas para mejorar la caja

Analizan medidas para mejorar la caja
Con ese fin, Boudou y Echegaray estudian propuestas para imponer un impuesto a la renta financiera y un bono a los bancos
Tras el cambio de Gabinete, el gobierno de Cristina Kirchner comenzará a analizar durante el fin de semana largo diversas propuestas para fortalecer la complicada situación fiscal. Entre las iniciativas se barajan establecer algún impuesto a la renta financiera y una colocación voluntaria de bonos a los bancos.

"La Presidenta pasará el fin de semana en El Calafate y allí habrá una profunda reflexión sobre posibles medidas que se tomarán en las próximas dos semanas", aseguró ayer a LA NACION una alta fuente de la Casa Rosada. Cristina Kirchner viajará hoy al Sur luego de participar en Tucumán de los actos de conmemoración del Día de la Independencia.

En su residencia privada de El Calafate se quedará hasta el domingo junto con el ex presidente y diputado electo Néstor Kirchner. El fue el impulsor del análisis de estas iniciativas, que de prosperar podrían anunciarse dentro de los próximos 15 días.

El flamante ministro de Economía dijo ayer que uno de sus objetivos es que la Argentina "vuelva al mercado de crédito" y destacó la importancia de acceder al mercado de financiamiento.

El Gobierno no desconoce que un eventual impuesto a la renta financiera y la posible emisión de un bono sobre recursos en poder de los bancos serían medidas que podrían provocar una dura disputa con el sector bancario.

La colocación de deuda sería "voluntaria". Pero algunos en el Gobierno imaginan algún elemento como para que los bancos deban tomar esos bonos y prestarle dinero en forma compulsiva al Estado, necesitado de nuevas fuentes de financiamiento frente a los fuertes compromisos de deuda.

Otra idea para mejorar los ingresos es un impuesto a la renta financiera, que afectaría "todos los instrumentos" -bonos, acciones, títulos públicos- del mercado de capitales, según comentaron las fuentes del oficialismo.

El hasta ahora secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, le acercó al director de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, una serie de carpetas con diversos proyectos y alternativas. "Echegaray maneja distintos escenarios, sobre la base de iniciativas que le pasó Lorenzino", señalaron en Balcarce 50.

Por cuerda separada, la colocación de un bono sobre algunos fondos del sistema financiero podría aplicarse sobre los encajes que los bancos deben hacer por sus depósitos en dólares, iniciativa que ya se estudió en el pasado reciente y se descartó. Los depositantes del sector privado aumentaron en US$ 660 millones sus colocaciones en moneda extranjera en el segundo trimestre del año, según informó ayer el Banco Central.

Se sabe dentro de la Casa Rosada que ninguna de las dos propuestas tiene el visto bueno del presidente del Banco Central, Martín Redrado. "No está de acuerdo con esas cosas", comentaron. Desde la entidad monetaria afirmaron que un bono de ese estilo "ya fracasó en la complicada gestión de Domingo Cavallo en 2001 en el Ministerio de Economía". Y agregaron que un impuesto a la renta financiera "subirá las tasas de interés y contraerá el crédito".

La posible colocación de un bono se analiza en borradores con los que trabaja desde hace al menos 15 días el nuevo ministro de Economía, Amado Boudou, cuando aún estaba a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). La propuesta fue estudiada por encargo del propio Kirchner, con quien Boudou se suele reunir en Olivos. El ex jefe de la Anses instrumentó la estatización de la jubilación privada en 2008 y Kirchner probó que es un buen soldado suyo.

"Todavía no se cuantificó el potencial aumento en los ingresos de estas dos posibles medidas, pero la semana próxima se evaluará ese tema con base en escenarios que manejan Echegaray y Boudou", comentó un ministro.

La preocupación central de Kirchner, más aún luego de la derrota electoral, reside en fortalecer la caja, debilitada por la desaceleración en la recaudación en los últimos meses y más golpeada aún por el impacto que tendrá la gripe A. La aparición de la pandemia originó una parálisis en el comercio y la actividad económica por las medidas oficiales de prevención.

"Hasta aquí, ingresa entre el 7 y el 11 por ciento menos, según el mes, de lo estimado en el presupuesto 2009. Eso equivale a que ingresan entre 2000 y 4000 millones de pesos menos de lo previsto por mes", señaló una fuente vinculada al manejo presupuestario. La reducción de ingresos obedece a la crisis global y a la caída local. "La caja está muy justa y tenemos que raspar la olla hasta el fondo", admitieron.

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