Analizan individualmente la situación de empleados y comercios de la Terminal

Analizan individualmente la situación de empleados y comercios de la Terminal
Una vez más, Néstor Otero, el titular de la empresa se entrevistó con comerciantes y trabajadores.
Avanzan las negociaciones entre la "Terminal Mar del Plata S.A" y los empleados y responsables de los comercios que se encuentran en el interior de la actual estación, a fin de tramitar su posible continuidad en la que comenzará a operar a fin de año.

Uno por uno, el titular de la empresa, Néstor Otero y algunos colaboradores, atendieron a miembros del personal de limpieza, changarines, maleteros, quienes tuvieron que dejar sus datos. "Ahora les pedimos que se realicen un examen preocupacional y que presenten un certificado de buena conducta" indicó el empresario en diálogo con este medio, quien aseveró que "deben estar aptos para trabajar y no pueden estar en negro".

En cuanto al mecanismo de trabajo, señaló que los changarines "se tienen que cooperativizar" y explicó que "no llevan para mí los bultos, los llevan para un cliente, ese cliente les tiene que pagar y ellos por lo menos tienen que pagarse el monotributo". En tanto la concesión de la Terminal les proveerá los uniformes.

"Nosotros hacemos esto porque tenemos la voluntad y la decisión política de la empresa de que no quede ninguna persona a fuera, pero tienen que estar aptas" señaló.

En ese contexto indicó que "hay que nivelar para arriba, tanto en la parte comercial como en la parte operativa", refiriéndose tanto al desempeño de los empleados como de los locales comerciales que quieren mantener la continuidad en el nuevo emprendimiento. "No están acostumbrados a pagar, pero acá hay que pagar" indicó fundamentando que como empresario necesita recuperar la inversión que está realizando, además, que "les entregamos un negocio, con servicios, sin competencia y con una circulación de 20 mil personas por día" considerando que en esas condiciones ningún comerciante "puede decir que no puede pagar 50 pesos por día -aproximadamente-" en concepto de canon.

Otero aseguró que la nueva terminal tendrá un requerimiento de "500 empleados, no 120 como dicen que hay ahora" porque "no va a ser como la terminal actual, donde la gente sale horrorizada, no quiere estar. A la terminal nueva van a venir con tiempo, tranquilos, con plata".

"La gente que viene a la terminal tiene un nivel más o menos importante, los micros son de gran nivel, las empresas colaboran, los horarios son muy puntuales y hay una media de 700 micros por día. A un promedio de 30 personas por micro es una circulación de 20 mil personas por día. Si gasta 50 pesos cada uno, es un millón de pesos por día" explicó para demostrar que "hay un negocio" redituable.

"Es imposible que un local gastronómico que pague 190 pesos. A nosotros un local nos cuesta entre 1500 y 2000 pesos, con aire acondicionado frío-calor, limpieza, vigilancia, impuestos, agua, sanitarios, todo nuevo. Y tenemos que amortizar la obra", reconoció.

Por eso consideró que "hay que venir con voluntad de trabajo, hay para toda la diversidad de rubros y posibilidades" y ejemplificó que "en Retiro tenemos el 100% de los locales ocupados y un 50% más en lista de espera".

Varios de los comerciantes que se entrevistaron con Otero acordaron elevar una propuesta por escrito del emprendimiento que quieren explotar en la terminal. Tanto ellos, como los trabajadores tendrán la oportunidad de avanzar en las negociaciones el 4 de junio, cuando el empresario vuelva a la ciudad por este tema.

Características

La Terminal que se inauguraría antes de fin de año en el predio de Luro y San Juan está proyectada a 20 años y con posibilidades de duplicar su capacidad. Ocupará una superficie de 400 por 80 metros, con 50 dársenas para unidades, separadas entre las destinadas a llegadas y las ocupadas para partidas, con sistemas de seguridad para los pasajeros. Además espera recibir en el futuro 5 ó 6 formaciones de trenes por día. En cuanto a seguridad, todos los pasajeros que lleguen deberán pasar por un sistema integral de control, con detector de armas de fuego, blancas, de puño, largas, pólvora, pirotecnia y productos químicos, similar al de los aeropuertos, según enumeró Otero.

En ese predio, estarán muy bien diferenciados los sectores de boletería y encomiendas, de la parte comercial "que tendrá gran circulación".

Los locales estarán dispuestos en módulos -islas- cada uno de los cuales puede dividirse en 2, 4, 8 o 16 locales, de 20, 40, 80, hasta 240 o 360 metros cuadrados.

Los micros ingresarán por la calle 9 de Julio "hasta que se concrete el carril exclusivo que está pautado a orillas de las vías, desde la Autovía 2", en tanto coches particulares, taxis, remises y combis lo harán por Luro y San Juan.

Todos los vehículos que ingresen pasarán por un sistema de seguridad que almacena la lectura de las patentes.

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