El CD analiza habilitar boliches sin alcohol, sólo para menores

El concejal del Frepam, Marcos Cuelle, dio detalles de los alcances de la tarea en el cuerpo deliberativo santarroseño para reelaborar las ordenanzas vinculadas a los locales de diversión nocturna, tarea que se realiza con el aporte de los propietarios de esos comercios y la propia Cámara que los nuclea.
"Cuando se sancionó la limitación de permisos a whiskerías o cabarets, y empezamos estudiar la ordenanza de espectáculos públicos vigente, encontramos la buena disposición de la Cámara de Comercio para juntarnos y sacar una ordenanza consensuada", explicó.

La comuna tiene un digesto nutrido de ordenanzas, muchas de las cuales se superponen, como ocurre con los horarios habilitados. "Encontramos que en el Código el horario de los locales nocturnos era de 0 a 6 de la mañana, pero por una ordenanza posterior se adhirió a una ley provincia (1663) que establece el permiso de consumo de alcohol, en lugares habilitados para ello, de 22 a 8 de la mañana".

"Las confiterías bailables cierran a las 6 de la mañana y otros locales (terminal de ómnibus o hamburgueserías) lo hacen dos horas después, ampliando el tiempo para el consumo de alcohol", acotó el concejal.

El trabajo legislativo también comprende la prohibición de utilización de artículos pirotécnicos en locales bailables y pubs, la prohibición de la utilización de envases o vasos de vidrio, y el replanteo del término "pub".

"Se ha tergiversado ese término, porque hay una ordenanza que prohíbe la apertura de nuevas confiterías bailables, salvo los pubs. Los empresarios abren un local de ese tipo, pero como la ordenanza define que puede tener un 50 por ciento con mesas y sillas, y el resto de pista bailable, se convierte en una confitería bailable".

"Queremos avanzar y que el pub sea pub, y si hay que abrir nuevas confiterías pondremos si es en el centro o un lugar habilitado exclusivamente. La legislación no es clara, porque plantea lo de la pista de baile pero para que allí se haga un espectáculo; vendría a ser un bar con espectáculo, no un lugar para bailar".

El trabajo de los concejales abarcará también aspectos referidos a la seguridad y la obligación de que en esos locales se haga un simulacro de incendio al menos una vez al año. Actualmente, ese requisito sólo es cubierto con un informe técnico de los bomberos que dice cuál es el plan de emergencia.

Paralelo a este trabajo, los concejales analizan un cambio en la multa a aplicársele al comerciante que comete una infracción. "Consideramos que no alcanza con la multa pecuniaria, debemos avanzar con otros tipos de multas y tanto por la falta del simulacro de incendio o por exceder el límite de decibeles permitidos para los espectáculos, debería fijarse una que implique la pérdida de capacidad de espectadores".

"Los empresarios van a tener más cuidado, porque perder capacidad de espectadores es mucho más doloroso que la multa en dinero", resaltó Cuelle.

Aún quedan algunos puntos por consensuar entre los concejales y los comerciantes, como es el capítulo dedicado a los menores y los horarios de los boliches.

Una posibilidad sobre la que se trabaja es la viabilidad de los "disco-bar", boliches para menores de 14 a 17 años que han abierto en la ciudad de Córdoba y que permite su presencia durante toda la noche, aunque sin que en el local se expidan bebidas alcohólicas. "Esos locales cuentan con una sala para que los padres esperen a sus hijos", añadió el concejal frepamista.

Entre los múltiples aspectos que ofrecen la reglamentación de los espectáculos públicos, uno en particular merece el interés de los ediles: "Queremos que el Baile de la Primavera se haga como antes, a cargo de un colegio y no de un boliche que tiene alguna vinculación con el gobierno de turno para poder desarrollar ese espectáculo".

"Los últimos bailes los hizo un boliche de la ciudad junto al gobierno y no es casual que trabaje en el Área de la Juventud del gobierno uno de los dueños del boliche", dijo Marcos Cuelle.

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