Analiza el Gobierno otorgar más subsidios para el campo.

Enviará dinero y cereales sólo a las zonas afectadas por la sequía; descarta eliminar retenciones.
Difícilmente haya un plan global para el campo. El Gobierno analizó ayer mantener la ayuda individual con subsidios puntuales para las provincias, las empresas y los productores afectados por la sequía ?y sólo por la sequía?, y casi descartó eliminar o reducir retenciones. Así lo confirmaron a La Nacion en dos ministerios, después de una tarde en la que casi todo el gabinete nacional desfiló por Olivos.

De regreso en el país tras su minigira latinoamericana, Cristina Kirchner citó a la quinta presidencial a los ministros Florencio Randazzo (Interior), Débora Giorgi (Producción), Sergio Massa (Jefatura de Gabinete), Carlos Tomada (Trabajo), Carlos Fernández (Economía) y Aníbal Fernández (Justicia), más el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Los recibió de a uno por vez y les pidió a todos un estado de situación y una opinión sobre las medidas que debería tomar el Gobierno. Dejó en claro que el caso del agro preocupa a la primera línea del oficialismo.

La Presidenta no encontró uniformidad de criterios en su gabinete. Algunos quieren reducir retenciones o suspenderlas momentáneamente para ayudar a la recomposición del agro, golpeado en los últimos meses por la crisis económica y la sequía que afecta a varias provincias.

Otros, más duros, alineados con el ex presidente Néstor Kirchner, entienden que eliminar las retenciones sólo beneficiaría a quienes acopiaron cereales y no a quienes sufren la falta de lluvias. Estos últimos, dicen en el Gobierno, "no tienen nada para exportar". Así, sugieren que se les envíe dinero en efectivo o forrajes para alimentar el ganado. A los productores también pretenden ayudarlos con líneas de crédito del Banco Nación subsidiadas por la Secretaría de Agricultura.

Esta última postura, que es la que hasta ahora sostuvo el ex presidente Néstor Kirchner, fue puesta en práctica en los últimos días por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con sus visitas relámpago a ruralistas aliados de Santa Fe y Córdoba. Dijo allí que el Gobierno estudiaba el anuncio de medidas "para afrontar la sequía".

Dos de las voces internas que promueven las medidas por área y por necesidades específicas -y no generales, que podrían beneficiar a productores menos afectados por la situación- son los ministros Randazzo y Giorgi. Massa, en cambio, es uno de los que cree que se necesita algún gesto más impactante.

Uno de los ministros que ayer habló con la Presidenta relató a LA NACION que el Gobierno ya habló con los gobernadores de Buenos Aires, Entre Ríos, Santiago del Estero y La Pampa para acordar el envío de cereales. A La Pampa, por ejemplo, se resolvió ayer mandar 63.000 toneladas de maíz. Lo habló primero Randazzo con el gobernador pampeano, Oscar Jorge, que es quien le llevó la inquietud. Lo siguieron Cheppi y Moreno.

Sólo reclamos específicos

El Gobierno resolvió que ésa será la metodología: no habrá un plan común para todo el campo, sino que se atenderán reclamos puntuales que gobernadores e intendentes lleven a la Casa Rosada. Los mandatarios oficialistas tienen ventajas.

También parece definido que se atenderá la crisis surgida por la sequía y no otro tipo de demandas, "salvo que alguna empresa relacionada con el sector tenga serios problemas por la crisis económica", según relató un ministro.

Más claro: el problema de la caída en el precio de los cereales, que amenaza con fundir a varios productores -la mayoría acordó el alquiler de campos con la soja en su valor más alto, por ejemplo-, no modificará el escenario oficial.

El caso de las empresas con problemas económicos está pensado especialmente para los fabricantes de maquinaria agrícola, aunque las firmas deberán comunicarse con los intendentes de sus ciudades para que sean éstos quienes lleven el caso a la Casa Rosada. Así lo afirmaron en dos ministerios.

Hasta ahora, los productores tienen una línea de créditos del Banco Nación, pautada con un interés del 14% anual, del cual seis puntos son aportados por la Secretaría de Agricultura. "Así no dejan de invertir", razonó un funcionario de primera línea anoche, en una charla con LA NACION.

Si algo pareció quedar claro en la rueda de consultas que condujo la Presidenta en Olivos es que la idea del Gobierno es atender casos individuales y no promover una medida genérica. "Cualquier solución será por provincia o por municipio. No habrá un plan general ni el Gobierno está pensando en modificar el esquema de retenciones", relató a LA NACION uno de los hombres que ayer estuvo en Olivos.

Los números

Fuentes del Gobierno revelaron que ya hay 234 millones de pesos comprometidos para ayudar a los ruralistas que sufrieron pérdidas por la sequía, y adelantaron que el monto podría crecer. Este dato se evaluaba anoche en la quinta presidencial, donde uno de los últimos en partir fue Carlos Cheppi.

Tal es el grado de preocupación en el Gobierno por la dramática situación del campo -Corrientes, Entre Ríos y Chaco, de hecho, ya decretaron la emergencia por la sequía y aceptaron posponer cargas impositivas del sector- que el secretario de Agricultura citó para el martes próximo a la Comisión de Emergencia Agropecuaria (de lo que se informa por separado). En el encuentro también habrá personal del Servicio Meteorológico Nacional.

La Presidenta analizaba anoche si correspondía dar a conocer las medidas en un acto y, en todo caso, si la promoción debía realizarse antes o después de la reunión del martes.

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