Análisis tras la derrota K en Buenos Aires El intendente Zúccaro le pidió autocrítica a Kirchner

El mandatario comunal entiende que hubo un voto rechazo hacia el ex presidente, que se sumó al ‘tsunami’ De Narváez. "Sino tiene la reflexión que la gente le pide, que dé un paso al costado, porque sino se va a herir la gobernabilidad de la Presidenta", opinó el jefe comunal. Le pidió a Cristina que se junte con la oposición.
El intendente Humberto Zúccaro aguantó el sueño y el cansancio de un 28 largo. Quería ver qué decía el ex presidente Néstor Kirchner, luego de su derrota en territorio bonaerense.

Pero esperaba algo que no se dio: la autocrítica. Esa que, dice Zúccaro, el ex mandatario nacional debe tener bien presente y mostrársela a la gente "si no quiere herir la gobernabilidad".

"Me quedé viendo en la madrugada de hoy (por ayer 29) hasta que terminó la conferencia del Frente para la Victoria, en donde habló Kirchner. Pero no escuché la autocrítica ni que Kirchner diga ‘yo soy el padre de la derrota’", analizó ayer Zúccaro, tras un acto oficial.

"Fue una votación que nos obliga a reflexionar respecto a lo que quiere la sociedad, en donde hay un voto protesta en contra de Kirchner. Pero además vino un ‘tsunami’, que se llama (Francisco) De Narváez, y que nosotros con la gestión y sin quedarnos dormidos pudimos darlo vuelta. Soy leal, pero Néstor se tendría que haber hecho cargo de la derrota y no lo hizo y se llevó puesto a (Daniel) Scioli", añadió el jefe comunal.

Kirchner perdió en Pilar por 1 punto, pese a los augurios del propio Zúccaro que lo daban como ganador con 5 ó 6 puntos. De hecho, a la hora del recuento de los votos esa diferencia apareció en las primeras mesas, pero luego fue bajando hasta darla vuelta la lista de "el colorado".

El alto nivel de corte de boleta, creen algunos, habría sido una maniobra de algunos intendentes para acotarle el poder a Kirchner, a quien varios reconocen sus dotes de firme dirigente, pero que no comparten su modo "dictatorial", según califican, para organizar a su gusto a los jefes comunales del conurbano.

—¿Cree que Kirchner va a culpar a los intendentes por la derrota, porque ustedes ganaron, pero él no?—, preguntó Pilar de Todos.

—No es la culpa de los intendentes, porque sino no hubiera perdido en Río Gallegos, Córdoba y Santa Fe, por ejemplo. Con el respeto que se merecen, creo que tienen que hacer un viraje hacia lo que está pidiendo la sociedad a gritos, y Néstor hacer una autocrítica sin soberbias, ya que si no la hace puede correr peligro la gobernabilidad de la Presidenta—, respondió el jefe comunal.

—¿Cómo va a reaccionar con esta derrota el gobierno nacional?

—No lo sé, habrá que esperar. Deberán darse cuenta de cómo piensa la sociedad, sino se van a quedar en el tiempo.

—¿Cree que peligran las obras que están prometidas para Pilar?

—Yo no vivo de las obras, tengo un compromiso formal que me dice que en marzo de 2010 empieza la facultad (por la Universidad en el Pellegrini), y ellos sabrán como actuar. El dinero no llegó (un subsidio de 3 millones de pesos), aunque tenemos todo planificado. Y si no es así, porque el gobierno nacional piensa que no fuimos leales, estoy dispuesto a decírselo al pueblo de Pilar. Pero por el bien de la Presidente, para que termine estos 2 años de turbulencia, que Néstor haga una autocrítica y se corra un cachito. Cristina debería ser la mediadora de la política, juntándose con los ganadores, así sea Mauricio Macri, De Narváez, Carlos Reutemann, o Gabriela Michetti.

—¿Tiene fecha de vencimiento el kirchnerismo?

—Hubo un mensaje, ¿no? Hay que aceptar que vino un ‘tsunami’ del otro lado (por De Narváez). Pero además si en tu propio terreno donde fuiste gobernador perdiste una elección, como en Río Gallego, algo está pasando.

El holgado triunfo local de Zúccaro con más de 15 puntos de diferencia sobre la boleta de Unión Pro, se dio por un alto índice de corte de boleta, con números incluso que superan la media histórica de Pilar.

En ese sentido, la gestión de Zúccaro (uno de los intendentes de la región que más votos obtuvo, sólo superado por Mario Ishi), ha logrado escaparle con creces al arrastre negativo del kirchnerismo. Para muchos, es el comienzo de un camino de concepción de la política desde la óptica vecinalista o, en todo caso, local. Es decir, con intendentes fuertes en sus comunas, que no obligadamente necesitan de figuras convocantes en las nóminas de arriba para sumar votos. En este caso, la ecuación sería al revés. Como la historia de Ricardo Ubieto, 4 veces intendente de Tigre, con un partido comunal.

"El vecinalismo es lo que planteamos desde el 2003. Yo podría haber jugado con la lista 2 del PJ, pero acá pienso en pilarense. Se viene el vecinalismo, y el que no entienda que la política se construye desde abajo hacia arriba, anteponiendo las necesidades del vecino a las políticas partidarias, es que está mirando otro canal", cerró el jefe comunal.

Molina tiene la puerta abierta

Luego de la derrota de Kirchner en la 1ra. Sección electoral, el senador José Molina no logró renovar su banca, la que deberá dejar en diciembre de este año.

Zúccaro destacó las cualidades de político y militante del derquino, dueño de varios proyectos claves para Pilar, y lo invitó a sumarse en el lugar que quiera.

"José siempre va a tener la puerta abierta; quizá trabaje en Provincia, o quizá lo haga con nosotros, pero siempre con ese fuerte espíritu de militante, que se preocupa por su localidad y por Pilar", destacó Zúccaro.

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