Amsafé dice que no pueden comenzar las clases con 30 escuelas sin gas

Volver a clase, ¿si o no? La respuesta está dividida. Mientras el Ministerio de Educación provincial evalúa retomarlas el próximo 27 de julio, tras las vacaciones, la delegación local de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) sostiene que no en todas las escuelas están dadas las condiciones sanitarias ni edilicias para retornar a las aulas.
En medio de las bajas temperaturas y de la epidemia de gripe A, el gremio relevó 115 edificios escolares de Rosario, Baigorria, Pérez y Villa Gobernador Gálvez. Y constató que 30 de esos establecimientos directamente carecen de instalación de gas y a una decena les falta agua, por lo que dependen de las cubas.

"Nosotros no estamos en condiciones de decir si las clases deben comenzar o no, eso es competencia del Ministerio de Salud de la provincia. Lo que preocupa es que hay funcionarios de la Nación que dicen que el pico de la gripe aún no llegó, entonces; ¿cómo volver a las aulas con escuelas sin gas, agua y condiciones mínimas para enfrentar la gripe", preguntó ayer el titular de Amsafé Rosario, Gustavo Terés.

Bajo la lupa.El relevamiento edilicio del gremio se había iniciado en junio pasado. En esa oportunidad, los edificios inspeccionados habían sido 105, pero a esa cifra se sumaron 10. Ante el panorama de Amsafé, la ministra de Educación provincial, Elida Rasino, había dado detalles de la inversión realizada para reparar las conexiones de gas y colocar calefactores en la aulas. "Se invirtieron 4 millones de pesos en unas 257 escuelas, de las cuales 110 eran de la región VI, de Rosario y alrededores", había dicho.

Pero para Terés el problema no está saldado. "No tenemos certeza de que estén dadas las condiciones para volver a la escuela; un lugar de alta concentración de personas. Ya se tendría que haber formado un comité de crisis entre Educación, Salud y los docentes para que se tenga en claro con qué recursos —humanos y materiales— se cuenta y cuáles son las políticas preventivas. Tal vez algunas escuelas deban volver gradualmente y otras no, si la epidemia sigue en pie, no se puede retomar la actividad con tanta precariedad", insistió Terés.

El 1º de junio se dio el primer caso positivo de gripe A en Rosario. Se trató de una chiquita del colegio Stella Maris de Fisherton, lo que obligó a cerrar el colegio por 14 días. Y el 29 del mismo mes, la cartera Educativa anunció el cierre de las escuelas de toda la provincia hasta el 27 de julio próximo, fecha que hasta hoy genera controversias.

Detalle del informe. Quien siguió de cerca el relevamiento de Amsafé fue el secretario de Asuntos Sociales del sindicato, Daniel Couselo. El gremialista sostiene que los problemas más serios son los de gas y agua y asegura que "se concentran en las zonas más carenciadas".

La Escuela Nº 1.372 del barrio Tío Rolo, en el sudoeste de la ciudad, comparte terreno con otras instituciones públicas. "Las entidades tienen gas, pero la escuela no. En lugar de ampliar la red le prometieron estufas, y lo peor es que se reparten las de llama abierta o catalíticas, que están prohibidas por los criterios básicos de arquitectura escolar del Ministerio de Educación de la Nación", asegura Couselo.

Otro edificio educativo sin gas es el Nº 1.357, del Fonavi de Donado y White. "Allí se rompió un termotanque y les prometieron 1.200 pesos para arreglarlo", indicó el gremialista. Y en la Nº 299 del barrio Stella Maris (José Ingenieros al 8000, Fisherton Norte) el problema no es menor: "Se desprendió la mampostería del único baño que tiene la escuela, para chicos y maestros, y se resolvió en forma precaria", afirmó.

Para Couselo, una de las grandes trabas a estos problemas es la "centralización autoritaria" de las decisiones en Santa Fe. "Este gobierno se jacta de descentralizar su gestión, pero para otorgar una pequeña partida de dinero para una escuela de Rosario espera la orden de la ministra, a quien sólo le preocupa que haya 180 días de clase, a cualquier costo", sentenció.

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