Amplían el reemplazo de veredas

Amplían el reemplazo de veredas
El gobierno porteño extenderá a toda la Capital el cambio de baldosas por el más económico cemento peinado
Poco a poco, Buenos Aires va cambiando su fisonomía: de las veredas con baldosas heterogéneas pasa a las de cemento peinado y mallas de hormigón, que resultan más económicas, duraderas y sencillas de construir, según los funcionarios porteños. Pero su aspecto rústico y menos atractivo despierta algunos cuestionamientos entre los vecinos de la ciudad.

El microcentro fue el área de ensayo para esta modalidad de veredas, que ahora se extiende a otros barrios: para este año, el gobierno de Macri planea construir 800.000 m2 de veredas en toda la Capital, el 50% de los cuales serán de cemento peinado.

Así lo adelantó a LA NACION Eduardo Villar, subsecretario de Espacio Público porteño. "Las veredas de hormigón están en todas las grandes ciudades del mundo y permiten unificar criterios sobre el estilo de ciudad que se quiere, además de abaratar los costos y acortar los plazos de trabajo para reparar los arreglos. En Buenos Aires se extenderán a los distintos barrios, porque está dando muy buenos resultados", dijo Villar.

Almagro, Retiro, Balvanera, San Nicolás, Monserrat, San Telmo y Palermo son algunos de los 48 barrios de la ciudad donde el gobierno reparó veredas y reemplazó los baldosones por bloques de cemento. Este tipo de veredas tiene múltiples beneficios, según coinciden las autoridades porteñas y especialistas: son más resistentes; resultan 25% más económicas; se construyen con mayor rapidez; tienen mejor accesibilidad, y son fáciles de mantener y reconstruir.

"Incluso cuando las empresas de servicios públicos rompen las aceras para hacer distintas reparaciones, se reemplazan los bloques de cemento por completo y no se advierte su reconstrucción", dijo el funcionario de la ciudad.

Cambios, pero con límites

Sin embargo, en otros sitios puntuales de la Capital, el plan de reestructuración de veredas se lleva adelante con las conocidas baldosas graníticas, ya que la mayoría de los vecinos considera que las aceras de cemento son de menor calidad y, por una cuestión estética, las rechazan. En la zona de Las Cañitas, por ejemplo, como en el bulevar Olleros, en Palermo, los reemplazos de las veredas se están haciendo con baldosas graníticas.

Según el gobierno, para reparar toda una cuadra con las nuevas veredas de cemento se demora hoy dos días, mientras que con la colocación de las viejas baldosas se tarda entre seis y siete días. Los costos también varían: 180 pesos cuesta el metro cuadrado de cemento peinado, contra 230 pesos que cuesta hacer la misma dimensión, pero con baldosas.

"Esto parece de menor calidad que las baldosas, pero por lo menos se arreglaron las veredas que estaban destruidas y era imposible caminar", dijo a LA NACION Analía Lanusse, una vecina que vive sobre la calle Tucumán, casi esquina Ayacucho. Allí, el gobierno construyó aceras de cemento.

"Podrán ser más prácticas y más duraderas, pero las veredas de cemento son muy, muy feas. En el barrio hicimos fuerza para que colocaran las baldosas y, por suerte, se está cumpliendo", dijo a Rosa Mangiafico, vecina de Villa Urquiza.

En el gobierno de Macri indicaron que las veredas de hormigón llegarán a casi todos los barrios.

"En 2008, el 15% de las veredas lineales construidas fueron de cemento, mientras que, en 2009, se espera que ese porcentaje se incremente el 50%. Reconocemos que hay algunas quejas por una cuestión estética, pero las grandes ciudades del mundo tienen este tipo de veredas. Se estima que hay 5,5 millones de metros cuadrados de veredas rotas y se espera arreglar para este año otros 800.000 m2. Para eso se invertirán unos 200 millones de pesos", precisó Villar.

En la ciudad, hay 16 millones de metros cuadrados de veredas, 11 millones de los cuales se encuentran frente a edificios privados. Según la ordenanza número 33.721 de la ciudad, el gobierno sólo asumirá los gastos de reemplazos de veredas si las roturas corresponden a problemas con el arbolado, el alumbrado o por reparaciones de las empresas de servicios públicos. "Sólo se reemplaza la totalidad de las veredas cuando presentan una destrucción de más del 50%", dijo Villar.

El gobierno porteño asegura que desde el comienzo de su gestión reparó 958.028 m2 de veredas y construyó 10.008 rampas para discapacitados.

Según supo LA NACION, hoy no se castiga si un particular coloca baldosas que están fuera de la normativa.

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