No los une el amor sino el espanto: Argentina e Inglaterra, contra el FMI

Ambos pedirán una reforma radical del Fondo y del Banco Mundial en la Cumbre del G-20 de Londres.
El empeoramiento de la crisis económica global tuvo un efecto insospechado: acercó como nunca las posiciones políticas de Argentina e Inglaterra. Ambos países son los que defenderán las reformas más radicales, particularmente en lo que hace a una reestructuración drástica del FMI y del Banco Mundial, en la próxima reunión del G-20, que se hará en Londres el 2 y 3 de abril. Allí Cristina Kirchner se verá por primera vez con Obama.

Para reforzar la agenda común visitó ayer Buenos Aires Lord Mark Malloch-Brown, integrante de la "mesa chica" de Gordon Brown y máximo responsable del Gobierno inglés para temas globales y la cumbre del G-20. Estuvo sólo 4 horas y se reunió con los ministros Jorge Taiana y Carlos Fernández. En el Jaguar oficial de la embajada, camino a Ezeiza, le dio a Clarín una entrevista exclusiva.

La última reunión del G-20, en Washington, fue una decepción, ¿Por qué esta debería ser distinta?

Hay diferencias fundamentales, no sólo porque en Washington estaba Bush, presidente saliente, y a esta vendrá Obama. En noviembre, todavía prevalecía la idea de que la crisis se limitaba al sector financiero, y que una vez superado este tema todo volvería al sendero anterior. Hoy esto es cada vez más difícil de defender. Está claro que ahora enfrentamos un fenómeno más complejo, con una recesión global: este año el mundo crecerá sólo un 0,5%. Nadie dice que se vaya a salir en 2009. Hay cifras muy impactantes: en China, 20 millones de ciudadanos volvieron de sus vacaciones de fin de año y se enteraron de que las fábricas en las que trabajaban habían cerrado. Todo esto obliga a que esta reunión tenga un tono muy distinto al de Washington. La situación es dramática.

¿Qué puntos en común tienen Argentina e Inglaterra para la agenda de la cumbre?

El principal es el de la reforma del Fondo y del Banco Mundial. Nunca fue tan clara y urgente la necesidad de cambiar estos organismos, porque tal como funcionan no están en condiciones de hacer un aporte a la solución global de la crisis.

¿Cuán radical debe ser el cambio?

Deben abandonar el esquema de condicionalidad del pasado y deben tener recursos mucho más importantes para poder lidiar con la nueva escala de problemas que emergen. ¿Si la reforma será tan radical como la que propone la Argentina? No lo sé. Lo que sí se puede decir es que la opinión del consenso del resto de los países se acercó a la que viene manteniendo la Argentina.

¿Que conflictos pueden hacer fracasar la reunión?

Un campo muy polémico es el del comercio. Todos de la boca para afuera defienden el libre comercio, pero luego sus acciones no se condicen. La desaceleración del intercambio global va a causar enormes problemas en economías emergentes que dependen en forma crítica de las exportaciones. Aquí todos estamos esperando señales de la administración de Obama, para ver para dónde se inclinará el péndulo en los próximos meses. Diría que estos desbalanceos estructurales en el comercio son el tema más espinoso.

¿Cómo describe la relación entre Argentina e Inglaterra?

Es bastante buena, a excepción de un tema que siempre está sobre la mesa, y que son las islas. Con el canciller Taiana se avanzó para que los familiares de los soldados caídos puedan hacer la visita grupal a las islas.

Lo recibieron bien a Maradona.

Es cierto. Créame, nadie siente placer en el Gobierno británico por tener el tema de las islas haciendo ruido en la relación.

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