Aminoran el ritmo para que las cuentas no arrojen déficit

Nueve intendentes consultados por LA GACETA reconocieron que debieron suspender o reducir el ritmo de ejecución de los proyectos.
"Tomamos todos los recaudos"

"Veníamos previendo esta situación, así que ya tomamos los recaudos necesarios", se atajó el intendente de Monteros, Luis Alberto Olea (PJ). El jefe municipal alperovichista reconoció que no podrán ejecutar los fondos previstos en el Presupuesto anual, que suma alrededor de $ 32 millones. "Mantenemos la planilla salarial, con eso no tenemos problemas porque estamos dentro del Pacto Social, pero hay obras que teníamos previstas que no se hicieron. Es una realidad", se sinceró. Según el intendente, su administración gastará alrededor de un 70% de lo presupuestado. "En este tiempo hicimos algunos ajustes, reasignamos partidas y lanzamos moratorias especiales para captar a los contribuyentes. En donde más reducimos los gastos fue en cuestiones sociales, tales como homenajes y subsidios", detalló.

Según el Pacto Social firmado oportunamente con el PE, Monteros debería recibir $ 23,4 millones para cubrir su planilla salarial y otros $ 7,2 millones el Fondo Fiduciario para la realización de obras públicas.

Luis Alberto Olea (PJ), intendente de Monteros.

"No usaremos todo lo previsto"

"Pese a que no son buenas las perspectivas, tengo confianza de que se normalizará esta situación de recesión que estamos atravesando", imploró el intendente de Tafí del Valle, Carlos Rodríguez (PJ). El municipio vallisto pautó a inicios de año una erogación de $ 24 millones, pero la ejecución presupuestaria, cuando restan menos de dos meses para la finalización del ejercicio, es de un 65%. "Arrancamos tarde con la recepción de los fondos para obras pautadas en el Fondo Fiduciario, por eso no creo que lleguemos a usar todo lo previsto", explicó el intendente. Según Rodríguez, el ajuste en la Municipalidad que conduce apuntó a obras de menor impacto social, a la adquisición de bienes y, por ejemplo, al pago de horas extras al personal.

De acuerdo a los anexos del Pacto Social, aprobado por la Ley 8.155, Tafí del Valle cedió su coparticipación a cambio de $ 12,5 millones para el pago de sueldos y de otros $ 9 millones para efectuar obras públicas en el municipio.

Carlos Rodriguez (PJ), intendente de Tafi del Valle.

"No subimos el Presupuesto"

"Llegaremos a fin de año más o menos bien, porque tomamos distintas medidas para cubrirnos las espaldas", fue el diagnóstico que trazó el intendente de San Isidro de Lules, César Dip (PJ). El médico sostuvo que su administración redujo los gastos en casi todas las áreas y, como prueba de ello, recordó que al elaborar el Presupuesto ya tomaron las previsiones para afrontar la coyuntura. "Mantuvimos el mismo Presupuesto que en 2008, no variamos en practicamente nada porque preveíamos esta situación. Ni siquiera esbozamos alguna variación inflacionaria", se jactó. En rigor, los números de 2009 apenas superan los $ 30 millones, monto similar al del año pasado. "Como el Presupuesto ya está bastante acotado, estimo que ejecutaremos casi todo lo pautado", pronosticó el intendente justicialista.

Lules también firmó con la Provincia el Pacto Social, tanto para sueldos como para obras. En el primer caso, el PE le prometió casi $ 24 millones, mientras que en el segundo ítem la pauta es de $ 8,4 millones.

Cesar Dip (PJ), intendente de Lules

"Reducir para compensar"

"En el 2008 la situación fue similar", sintetizó el intendente de Bella Vista, Luis Espeche (PJ). El dirigente peronista dijo que difícilmente pueda ejecutar lo pautado en el Presupuesto 2009. "En el pago de sueldos vamos gastando alrededor de $ 14 millones; y en obras públicas unos $ 2 millones sobre los $ 5 millones que nos asignaron en el Fondo Fiduciario", estimó. "En 2008, por la crisis, reduje la cantidad de obras en un 50% para poder compensar y afrontar el pago de sueldos. Ahora pasa algo parecido", graficó Espeche. El Presupuesto aprobado para el año en curso ronda los $ 46 millones, pero el intendente prevé que sólo gastarán poco más de $ 30 millones cuando finalice 2009. "Siempre los presupuestos son estimativos, uno nunca llega a ejecutar todo lo previsto, mucho menos en épocas de crisis", enfatizó.

Bella Vista firmó con la Provincia tanto el Pacto Social para el pago de sueldos, por casi $ 20 millones, como el referido a la asistencia para la realización de obras públicas, por poco más de $ 5 millones.

Luis Espeche (PJ), intendente de Bella Vista.

"Este año sufrí bastante"

"Nuestro Presupuesto es de $ 20,4 millones, pero llevamos ejecutados alrededor de $ 14 millones". La definición, categórica, pertenece al único intendente opositor de la provincia, el radical Luis González. El jefe municipal de Simoca reconoció que la crisis impactó de manera directa en la realización de obras públicas, especialmente por las demoras en la remisión de los fondos. "Estimo que, al finalizar el año, habremos ejecutado alrededor del 70% de los fondos previstos inicialmente", presagió. González dijo que su administración achicó los gastos corrientes, los de funcionamiento y los destinados a contención social. "Lamentablemente, tuvimos que restringir las ayudas económicas a instituciones sociales y educativas de la ciudad. Además, llevamos un control muy estricto de lo que se gasta. Este año sufrí bastante, espero y creo que el año que viene será mejor", auguró el radical.

González, según al Pacto Social, debería recibir sólo $ 4 millones para obras por parte del PE (no firmó el acuerdo para el pago de sueldos).

Luis González (UCR), intendente de Simoca.

"Lo presupuestado ya se gastó"

"Gracias al Pacto Social, vamos a llegar con los salarios al día", festejó el peronista Juan Enrique Orellana, intendente de Famaillá. "Se están ejecutando todas las obras públicas previstas y las labores de acción social, que son las áreas a las que más dinamismo impusimos. Incluso, lo presupuestado para obras públicas ya fue gastado, sólo nos queda un saldo que lo afrontaremos con el Fondo Fiduciario", añadió el "Mellizo", quien explicó que ese remanente estará destinado a finalizar -antes de fin de año- un balneario para los turistas. "Teníamos medianamente previsto para este año una erogación superior por los aumentos de salario, así que estamos llegando ordenados a fines de diciembre", manifestó Orellana.

Famaillá es otro de los municipios del interior que firmó el Pacto Social con el Gobierno provincial. Por este acuerdo, la administración tiene asignada una asistencia de $ 23 millones para pagar salarios y de $ 7 millones para hacer trabajos públicos.

Juan Enrique Orellana (PJ), intendente de Famaillá

"No vamos a tener problemas"

"Tenemos el Presupuesto aprobado y vamos a llegar a fin de año de acuerdo a lo establecido en el informe presentado ante el Concejo Deliberante", afirmó el intendente de Graneros, Roque Graneros. El jefe municipal no prevé un pedido de aumento presupuestario, salvo que se produzcan incrementos salariales. "Por ahora, todo indica que vamos a llegar bien a fin de año. El pago de la planilla salarial está garantizado. Incluso, estamos revisando la cuestión del medio aguinaldo, y creemos que no vamos a tener problema para pagarlo antes de Navidad", dijo. Graneros expresó que mantiene la realización de obras públicas con los recursos que les envía la Provincia a través del Fondo Fiduciario. "También llevamos adelante un emprendimiento de 20 módulos habitacionales con el Fondo Solidario Federal (compuesto con un porcentaje de las retenciones a la soja)", señaló.

Graneros afronta el pago de sueldos con recursos propios, ya que sólo firmó con el PE el Pacto Social para obras, por $ 3,9 millones.

Roque Graneros (PJ), intendente de Graneros

"Hay veces que transpiramos"

"A veces transpiramos, como todo el mundo", ironizó el intendente de Concepción, Osvaldo Morelli (Participación Cívica). El jefe municipal, cercano al alperovichismo, pronosticó una ejecución presupuestaria razonable. "Concepción tiene una recaudación aceptable, lo que fortalece el funcionamiento del municipio. Además, tenemos garantizado el pago de sueldos por haber firmado el Pacto Social", detalló. Luego, amplió. "Como la planta de personal es muy reducida, contamos con un grupo de trabajo de 500 personas a las que se les paga con recursos propios de la administración", dijo. "Insisto, no vamos a tener problemas porque nuestra gestión es moderada. También nos favorecen las constantes ayudas que recibimos de Buenos Aires", tranquilizó.

Morelli es otro de los intendentes que rubricó el convenio de asistencia con la Casa de Gobierno. Según ese acuerdo, a Concepción le corresponden $ 23,7 millones para afrontar la planilla salarial y alrededor de $ 10 millones para la concreción de obras públicas.

Osvaldo Morelli (Participación Cívica), intendente de Concepción

"Gastamos lo que recibimos"

"Ejecutamos lo que recibimos". Así de simple y de contundente fue la respuesta del intendente de Juan Bautista Alberdi (PJ), Luis Campos. El referente político alperovichista reconoció que, si bien el pago de sueldos está garantizado por el Fondo Fiduciario, sí se resintió la remisión de los recursos previstos para la concreción de obras públicas. "En este punto es simple: gastamos lo que recibimos, y si falta para la cuestión salarial, reducimos el ritmo de obra con el objetivo de garantizar la paz social. Eso es lo prioritario", aclaró. No obstante, Campos remarcó que la Municipalidad está ejecutando el Presupuesto de acuerdo a lo pautado. "Hasta fin de año no hay en vista ningún conflicto. Estamos tratando de evitar que se nos produzcan desfases", aseguró.

Juan Bautista Alberdi cuenta con una asistencia financiera para el pago de sueldos a los municipales de casi $ 15 millones, mientras que para afrontar la concreción de distintos proyectos de obras públicas la pauta con la Provincia es de $ 5 millones para 2009.

Luis Campos (PJ), intendente de Alberdi

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